La agonía de Fanapel se estirará al menos una semana más, aunque aun en ese tiempo es difícil que se produzcan soluciones. Al menos así lo dijo el Director Nacional de Trabajo, Juan Castillo: “No quiero generar la expectativa de que el viernes que viene haya una respuesta, porque no creo que así suceda”, dijo el jerarca.
El viernes 13, los representantes de la empresa, sus trabajadores (nucleados en el Centro Unión Obreros Papeleros y Celulosa, CUOPYC) y jerarcas de los ministerios de Trabajo y Seguridad Social, de Industria, Energía y Minería y de Economía y Finanzas (MEF), además de autoridades del Banco de la República Oriental del Uruguay, analizaron la situación de la empresa, que en diciembre envió a todo su personal al seguro de paro, en busca de una posible salida a la crisis que atraviesa. Como no hubo ningún acuerdo, se decidió pasar a cuarto intermedio hasta el viernes 20. En ese lapso, una comisión de técnicos de los ministerios analizará los números de la empresa, que serán presentados en el correr de esta semana, para buscar posibles salidas a la situación. La idea, explicó Castillo, es “escuchar algún informe técnico más profundo y objetivo, y empezar a dibujar por dónde pueden estar las alternativas, en un panorama muy complejo y muy difícil para Fanapel”.
Según contaron participantes de la reunión, en el encuentro del viernes el gobierno ofreció a la empresa un descuento de 25% en la tarifa eléctrica; sin embargo, no hubo una respuesta positiva. También se le aseguró que seguirá recibiendo el 6% de reintegro de tributos a las exportaciones, el máximo que otorga el MEF, pero Fanapel pretendía que esta devolución ascendiera a 10%. Además, el CUOPYC le planteó a la empresa hacer gestiones para que la fábrica trabajara con parte de la producción de la actual planta de UPM en Fray Bentos o la de Montes del Plata en Colonia, pero la propuesta tampoco tuvo eco. La firma, en cambio, planteó la necesidad de obtener un subsidio de entre 300.000 y 400.000 dólares mensuales para seguir funcionando, explicaron varios asistentes al encuentro.
A pesar de que no hubo declaraciones contundentes, en el gobierno parece haber malestar con la actitud de Fanapel. “Todas las iniciativas que reclaman son gestos del gobierno, pero no hay ninguna propuesta de su parte”, se limitó a ilustrar Castillo. La diputada oficialista Mercedes Santalla, oriunda de Juan Lacaze, la ciudad en donde está instalada la fábrica, fue un poco más lejos: “No veo voluntad de la empresa en buscar un diálogo. De todo lo que ofrece el Poder Ejecutivo, ellos no han contestado a nada. Les está dando un poco de oxígeno, pero tampoco lo aceptan. Están en la postura de que precisan ese subsidio”, resumió.

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