Los alrededor de 300 trabajadores de la cerrada Fanapel firmarán mañana martes sus liquidaciones y el 22 de mayo comenzará a correr el cronograma para el cobro de las cuotas de sus despidos que terminará el 22 de agosto. El grupo argentino propietario de Fanapel ya retiró miles de kilos de papel que habían quedado adentro de la fábrica y se llevará la maquinaria una vez que termine el pago de los despidos. Las máquinas son mantenidas con personal jerárquico. Los trabajadores dicen que nada hace pensar que Fanapel no vaya a cumplir sus obligaciones con los ex obreros.

Los trabajadores percibirán en promedio US$10.000 cada uno.
Luego de esa fecha, y más allá de que el gobierno anunció distintas iniciativas para Juan Lacaze, todo es incertidumbre ya que no aparecen opciones laborales para la deprimida localidad coloniense, que es un bastión electoral del Frente Amplio y que tenía en 2011, cuando se hizo el último censo, 12.816 habitantes.
Marcelo Olaverry, quien presidió el sindicato de la emblemática papelera fundada en 1898, lo resume así: “medidas de laburo inmediatas poco y nada”. “Vos mirás para adelante y viene complicada la mano”, dice.
El próximo 26 de abril comenzarán en Juan Lacaze los cursos de capacitación del Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (Inefop). Olaverry y otras treinta personas ya realizaron cursos en instituciones privadas. Además, él, al igual que otros 60 lacazinos, se anotaron para hacer trabajos mecánicos durante el par de semanas de mayo durante las cuales se realizará el mantenimiento de la planta de celulosa Montes del Plata, en Conchillas, a unos 110 kilómetros de Juan Lacaze. Luego volverán a percibir el seguro especial por un año que el Poder Ejecutivo dispuso para los trabajadores de Fanapel.
“Se nota en el consumo que la gente se retrajo mucho. Es un efecto contagioso. En invierno siempre hay más gastos. Algunos se han ido a vivir con los padres para no pagar alquiler”, contó Olaverry.
El también ex trabajador papelero Alberto Grimoldi contó que algunos ex trabajadores de Fanapel se fueron a Maldonado y Montevideo y varios consiguieron trabajos en el frigorífico Tarariras aunque con sueldos más bajos que los que percibían en la papelera.
“Hay mucha gente tirando currículum”, dijo.
Ya se realizaron dos reuniones en Montevideo de la comisión que busca soluciones para Juan Lacaze y próximamente se hará otra en la ciudad pero Grimoldi reconoce que todo lo que se planifica “es de largo aliento”.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí