¿No habrá solución?

Las autoridades sanitarias de nuestro país han intensificado la campaña de vacunación contra la gripe.

Todavía hay mucha gente que se resiste a ser vacunada e incluso hay médicos que aconsejan no vacunarse. Sin embargo, la opinión médica mayoritaria –entre las que se cuentan las autoridades de Salud Pública– consideran que la vacuna es importante para evitar la gripe o disminuir su impacto en caso de que la persona vacunada enferme. Sobre todo en las personas más vulnerables: niños de 6 meses a 4 años, mayores de 65, y personas que presentan enfermedades congénitas como diabetes, obesidad, asma, etc.

Quienes hemos visto de cerca la gravedad que puede tener una simple gripe hasta poner al borde de la muerte a personas jóvenes y fuertes, no dudamos de la conveniencia de vacunarse.

Contrariamente a lo que solemos hacer los uruguayos en casi todas las cosas (postergarlo para último momento) en el caso de la vacunación la gente se apura porque sabe que ya se vinieron los fríos y que el efecto de la vacuna demora unos quince días en concretarse. Esto genera largas colas.

Es lamentable que tanto en SEMCO como en Salud Pública –dos de los lugares de vacunación en Nueva Helvecia– esas colas se hagan prácticamente a la intemperie, en horas de la mañana con muy baja temperatura y como sucedió la semana pasada, en días con fuertes vientos.

De esta manera, las personas que son justamente las más vulnerables –sobre todo personas de edad avanzada– son sometidas a condiciones inapropiadas, que ponen en riesgo serio su salud.

Desde la ignorancia preguntamos: ¿no sería posible conseguir algún lugar, como el Movimiento “Nuevas Generaciones” por ejemplo, y allí montar un centro de vacunación (una enfermera, una mesita, una caja con las ampollas y agujas y algún par de cositas más), con comodidad para la vacunadora y para los usuarios? Allí podrían realizar las colas bajo techo, en un ambiente más confortable.

Y si no es apropiado el local que proponemos, podría ser la Casa Parroquial, o el Centro Helvético, o la sede de AJUPECS, etc., etc.

Quizás existan trabas que lo impiden, por eso decimos que lo preguntamos desde nuestra ignorancia.

Pero nos parece que es una cuestión de buena voluntad y preocupación por los demás.

 

Un buen servicio

Escuchamos en la FM Comunitaria local (NUEVA HELVECIA FM – 105.3), el elogio que se realizaba al servicio de la oficina del Correo Uruguayo en nuestra ciudad.

En su nuevo local de Dr. Luis A. de Herrera casi Treinta y Tres, ofrece una amplia gama de servicios, algunos poco conocidos.

Ya nos hemos referido en otras oportunidades, sobre el gran cambio experimentado por el Correo Uruguayo en los últimos años. De un servicio limitado y poco confiable, se ha convertido en una empresa estatal seria y responsable.

Recordamos que por muchos años cuando estábamos en UTU, pese a tener el servicio gratuito, utilizábamos correos privados para todo lo que fuera importante. Solo enviábamos por el Correo lo intrascendente: acuses de recibo, informes que se pedían al santo botón y que nadie leería, etc.

Hoy se puede confiar plenamente en este servicio. Y en Nueva Helvecia en especial, es proverbial la eficiencia de los carteros. Cuando estábamos en UTU, muchas veces venía el cartero a averiguar datos de un destinatario de correspondencia que venía sin más dirección que “Fulano de Tal – Nueva Helvecia”. En cualquier otro lugar, hubieran ido de regreso si fueran “ certificadas” o directamente a la papelera si fueran comunes.

Vale decir que este prestigio ganado por el Correo en general, y por los funcionarios locales en particular, es una herencia que enorgullece, pero también compromete a los nuevos funcionarios, que deben realizar el esfuerzo necesario para mantener los servicios a la altura de sus predecesores. Esto es: preocuparse por el cliente; cuidar la correspondencia; asegurarse que todo llegue al destinatario, sin arrojarlo desde lejos al porche de la casa o dejarlo “por ahí” a la buena de Dios.

 

Y también ANTEL

Un problemita con la conexión de Internet nos llevó al servicio de reclamos de ANTEL. Del mismo modo que hablábamos positivamente del Correo, debemos opinar sobre la atención en este ente: excelente. Una corrección, una amabilidad, un interés y una eficiencia para resolver el problema de inmediato, realmente loable.

Se complementó con un llamado al teléfono fijo y otro al celular, para verificar si todo había continuado bien luego del ajuste que habían realizado desde Montevideo.

Cuando tantas veces se fustiga a los funcionarios (empleados públicos), es bueno resaltar cuando cumplen con eficiencia. Y algo para resaltar: en todos los casos mencionados, se trata de personal muy joven, que realizan su tarea con orgullo de pertenecer a la empresa estatal, tanto en el caso del Correo, como el de ANTEL.

 

¿No será tarea para los jóvenes?

Como decíamos en un comentario anterior, nuestra hermosa ciudad que tanto admiran los visitantes, sigue padeciendo de la irresponsabilidad y la negligencia de muchos vecinos. Muchas veces son cosas simples de corregir: evitar el estacionamiento de vehículos sobre la vereda; o el lavado de automóviles en la en la vía pública; o el arrojar aguas servidas a la calle. Temas que pasan por la cabeza de la gente.

Otros son más complicados, como el respeto a las reglas de tránsito, la conducción responsable de vehículos (incluidos detalles mínimos como utilizar los señaleros con bastante anticipación a la maniobra –y no en el momento de iniciarla–; respetar la derecha; ceder el paso cuando se va a cambiar de dirección, porque se pierde el derecho de paso por aparecer desde la derecha; no estacionar en doble vía; respetar las cebras; etc.

Hay otros temas que podrían tener una intervención humana sencilla y eficiente.

Vemos, por ejemplo, las personas que pasean perros por la Avda. Batlle y Ordóñez, sin implemento alguno para recoger sus heces. Los pichichos hacen caquita y la misma queda hasta que el tiempo la deseca, mientras los peatones debemos esquivar ágilmente los “recuerdos” de las mascotas. Algunos son como si dos personas se hubieran puesto de acuerdo para hacer sus necesidades en el mismo lugar, porque las deposiciones son de acuerdo con el tamaño del animal.

Las bicicletas (casi todas conducidas por adolescentes) transitan por la senda peatonal, y los peatones –casi todos adultos– marchan por la vía para bicicletas.

Todo esto, en la mayoría de los casos, no es por maldad, sino por ignorancia o negligencia.

Nosotros pensamos: en esta ciudad, en la que nos enorgullecen todos los grupos de jóvenes que trabajan honoraria y entusiastamente por la comunidad, ¿no sería posible organizar algunos equipos para asesorar a la gente?

Chicos que salieran en parejas o en grupos pequeños, y en forma respetuosa –como ellos siempre actúan– le hicieran ver tanto a los adultos como a sus coetáneos, cómo deben actuar.

Tocar timbre en la casa del señor que para su auto sobre la vereda y hacerle ver su actitud de desprecio por el prójimo; indicar en la avenida, por dónde se debe transitar; observar en la Plaza de los Fundadores a los propietarios de perros, que ese nos es el baño para que sus mascotas hagan sus necesidades. Y que si las hacen, las recojan y se las lleven en una bolsita.

Estamos seguros que daría excelentes resultados.

raddy1970@yahoo.com

 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí