El equipo carioca había vencido al negriazul por 2-0 en el juego de ida en el Maracaná.

Liverpool se fue al ataque desde el arranque en una fría noche montevideana.

A los tres minutos los locales habían llegado con peligro por dos veces al área defendida por Diego Cavalieri, en un intento por abrir el marcador y remontar el resultado adverso del partido de ida en Brasil.

La chance más clara de los primeros minutos vino en una jugada de pelota quieta luego de que la zaga visitante derribara a Nicolás Royón al borde del área. Christian Almeida ejecutó pero la pelota se fue a un lado del vertical izquierdo de Cavalieri.

En el contragolpe llegó por primera vez el Fluminense que dejó de manifiesto la velocidad de su delantera, aunque no concretó.

Al minuto, a poco de cumplirse los 10, Royón llegó con peligro por la banda izquierda, disparó, tapó el meta del ‘Flu’ que dio rebote, pero la definición fue mala y el balón se fue de la cancha.

Los locales venían anunciando y la apertura del marcador estuvo en los pies de Juan Ignacio Ramírez, tras una notable escapada de Royón por derecha que lo habilitó solo en medio del área rival para mandarla a la red.

Liverpool volvía a soñar, y pudo tener el segundo a los 26 cuando una serie de rebotes y una pifia de Cavalieri dejaron al equipo uruguayo en dominio del área rival. Pero no logró conquistar, aunque encerraba al equipo visitante en su campo.

Con el paso de los minutos, los brasileños comenzaron a avanzar en el terreno y la vocación ofensiva del local bajó. El partido se fue al descanso 1-0.

En el complemento, los brasileños salieron al ataque y Richarlison pudo tener el empate en un espectacular disparo franco al arco que pegó en el horizontal. Liverpool no se quedaba y le pagaba con la misma moneda en busca del segundo.

Fluminense buscó sobre todo por vía aérea. La chance más clara de los segundos 45 la tuvo Dourado a los 73 minutos, cuando remató fuerte de sobrepique para forzar una notable tapada de Guillermo de Amores.

El meta repitió una excelente atajada un minuto después e hizo un vistoso despeje de un tiro al ángulo de Richarlison que podía haber sido el empate para la visita.

De Amores le puso un cerrojo a su arco y se convertía en la figura del partido.

Fluminense se llevó la llave en un choque que terminó deslucido, con el meta Cavalieri haciendo tiempo y amonestado por el árbitro. Liverpool buscó el empate por todos lados. Pero no le alcanzó y quedó fuera de la Copa Sudamericana.

Fuente: 180.com.uy.

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