La educación del futuro se basará en proyectos, con foco en la resolución de problemas con pensamiento crítico y trabajo colaborativo, expresó el presidente de Ceibal, Miguel Brechner. En ese sentido, este año los centros educativos de la Red Global de Aprendizajes crearán “espacios de hacer”, para el desarrollo de prototipos de robótica y proyectos de programación respaldados por el Plan Ceibal.

El director de Ceibal, Miguel Brechner, informó a la Secretaría de Comunicación Institucional que 121 escuelas, 43 liceos y 30 centros de UTU trabajan de forma voluntaria junto con la Red Global de Aprendizajes en el desarrollo del pensamiento computacional, es decir, la descomposición de un problema en varios componentes, la resolución de cada uno y su consecuente conclusión final.

A su vez, y en conjunto con docentes, directores e inspectores, se analizan formas de evaluación para aspectos como el trabajo colaborativo, la labor de equipo, el desarrollo del pensamiento crítico, etcétera. En 2016 se analizó sobre lo colaborativo y este año se trabaja sobre la medida de los diferentes componentes.

Brechner adelantó que a partir de 2017 comienza el desarrollo de “espacios de hacer” (del inglés “making space”), un espacio dentro del centro educativo de enseñanza media, donde habrá robótica, impresoras 3D, herramientas (taladros, sierras y otros) que faciliten la construcción de prototipos de robótica.

La Red Global de Aprendizajes fue creada por el pedagogo canadiense Michael Fullan para la promoción y desarrollo de nuevas estrategias en pedagogía. Uruguay integra esta Red junto a países como Finlandia, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y Holanda.

“Hoy estamos enfrentando un cambio en el mundo, que tiene que ver con la forma de enseñar, la forma de aprender, el razonamiento entre los docentes y los estudiantes. Es un problema que no es solo de Uruguay, es un problema que pasa en muchos países del mundo”, señaló Brechner.

Las proyecciones a 2020 incluyen la consolidación y expansión de la Red con los centros educativos que se adhieran voluntariamente. “Nosotros tenemos que estar en todos los lugares en que se esté pensando en la educación del futuro: motivar a los estudiantes, tener motivados a los docentes y ver que los proyectos son una forma de aprender”, aseguró.

Pero enfatizó que “el cambio necesario fundamental es que el cuerpo docente y directivo estén motivados y entiendan que hay ciertas formas de hacer las cosas. O sea, los estudiantes tienen que saber matemáticas, física, química, artes e historia. Simplemente, hay muchas veces que se puede integrar eso trabajando en un proyecto”.

Fuente: presidencia

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