El consejero de la Universidad Tecnológica (UTEC), Rodolfo Silveira, insistió en la necesidad de acercar la formación a las demandas productivas de cada lugar del país donde se instala una carrera. En tres años, la institución pasó de 44 a 1.000 estudiantes y amplió su oferta a 11 cursos. En julio comienza la construcción de un Instituto Tecnológico Regional en Rivera y proyecta una cobertura de 3.000 alumnos en 2020.

“El crecimiento de la Universidad Tecnológica ha sido mucho y aún está en construcción. Sin miedo a equivocarnos, ni a tener que corregir el rumbo, lo que a nivel tecnológico es vital, tenemos que innovar, tenemos que pensar en carreras más discriminadas por sector de conocimiento”, afirmó el consejero de la UTEC, Rodolfo Silveira, en entrevista con la Secretaría de Comunicación Institucional.

Tal como lo indica la ley de creación de la Universidad Tecnológica, toda su oferta educativa está radicada en el interior del país. En 2014 se comenzó con 44 estudiantes y hoy cuenta con 1.000 alumnos distribuidos en 11 carreras. La meta es alcanzar los 3.000 estudiantes en 2020, con más propuestas que las actuales. Resta finalizar obras puntuales en el Instituto Tecnológico Regional de Durazno y la construcción desde cero del instituto de Rivera que comienza el 1.° de julio.

Algunas de las carreras actualmente en práctica y que se destacan son las de Logística y Mecatrónica Industrial, en Rivera; Mecatrónica, en Fray Bentos; Jazz y Música Creativa, en Mercedes; Lechería, en Colonia; Energías Renovables y Medioambientales (riego), en Durazno. Silveira valoró que, con esta modalidad, se revierte de forma progresiva lo que fue históricamente “el drenaje de talento hacia la macrocefalia de Montevideo”, como lo calificó.

El jerarca agregó que encontrar el nexo entre la formación y las necesidades productivas del país es lo que debe caracterizar a una universidad tecnológica para que los estudiantes accedan a oportunidades laborales una vez que finalizan sus estudios. “La principal característica de una universidad tecnológica en cualquier parte del mundo es estar muy cerca del sector productivo”, explicó.

La desvinculación de las carreras de la UTEC ronda el 28 % a partir del segundo año. Esta cifra es inferior a la de otras propuestas educativas, pero superior a la deseada por las autoridades de la institución. “Pretendemos retener al menos al 80 % de los estudiantes y no queremos alumnos eternizados”, sostuvo el consejero, quien explicó que se dispone de una serie de metas e indicadores que se revisan en forma semestral.

Asimismo, explicó que el diseño de las carreras y la relación docente-estudiante y funcionario de apoyo-estudiante se alinean a ese concepto de tránsito fluido por los cursos. Con el mismo fin se otorgan cupos. “No tenemos 3.000 estudiantes, porque no los podríamos atender y les iría mal. Tenemos que estar cerca de ellos”, señaló el consejero.

Silveira explicó que la modalidad práctica de las carreras también puede convertirse en un “riesgo” al momento de acceder a un empleo, mientras se está cursando, lo que puede derivar en la desvinculación temprana de los estudiantes. Dijo que ocurre con frecuencia entre quienes cursan Tecnologías de la Información que, luego de año y medio de capacitación, si son nativos digitales, pueden  programar y verse “tentados” por un empleo con buena remuneración, sin título de egreso. “Apelamos a que trabajen y estudien al mismo tiempo y  buscamos los mecanismos para que lo logren”, aseguró.

Fuente: presidencia

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