En Uruguay el cáncer colo-rectal es el segundo más presente en hombres y mujeres. Es, además, segunda causa de muerte por cáncer. Cada ocho horas fallece una persona por esta patología pese a que, de detectarse a tiempo, se puede evitar en un 90 %. Cada año se diagnostican 1.800 nuevos casos, mediante fecatest y estudios complementarios. El ministerio presentó una guía para equipos de salud con el fin de optimizar el tamizaje.
El Ministerio de Salud Pública (MSP) presentó la Guía de práctica clínica de tamizaje del cáncer colo-rectal 2018, dirigida a los integrantes de los equipos de salud que participan en el proceso continuo de atención. La actividad, que se realizó el viernes 29 en la sede de la cartera, fue presidida por el ministro, Jorge Basso, acompañado del subsecretario, Jorge Quian, el representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Uruguay, Giovanni Escalante, y la responsable del Área Programática de Control de Cáncer, Lucía Delgado.

Según explicó Delgado, este tipo de cáncer, potencialmente evitable, se desarrolla con mayor frecuencia en poblaciones de países desarrollados, ya que tiene mucho que ver con el estilo de vida, la alimentación, el alcohol, el tabaco, el sedentarismo, más allá de los conocidos componentes hereditarios. Se inicia como pólipos adenomatosos, lesiones benignas que, con el paso del tiempo, se pueden transformar en malignas.

La técnica detalló que estas lesiones se caracterizan por un microsangrado no visible a simple vista en la materia fecal, pero sí al realizarse un fecatest, disponible sin costo en todo el Sistema Nacional Integrado de Salud. En caso de detectarse alguna anomalía, se realizan estudios complementarios, como rectosigmoidoscopía. En tanto, la colonoscopía se indica en personas mayores de 50 años presuntamente sanas, sin síntomas digestivos ni patologías asociadas y, en algunos casos, con antecedentes genéticos. Cada año se detectan más de 1.800 casos de cáncer de colon y fallecen 1.000 personas por esta causa. Para ser más gráficos, cada ocho horas muere una persona por esta patología, señaló.

Agregó que desde el pólipo hasta el cáncer invasor, en promedio, pasan unos 10 años. Se puede detectar el pólipo en forma precoz, resecarlo y, potencialmente, evitar el cáncer. De no ser así, se puede detectar cuando está localizado, lo que es fundamental, porque en esa etapa se cura un 90 %. Cuando se detecta en etapa avanzada, ya con ganglios positivos, el porcentaje de curación baja al 70 % y, si hay metástasis a distancia, en el pulmón o en el hígado, la curación no excede el 13 %. Además, se requiere tratamientos más invasivos para controlar la enfermedad.

El ministro Basso explicó que el desafío es lograr que la población se realice los controles cada dos años, en particular luego de los 50 años, porque es a esa edad, y hasta los 70, el período más vulnerable. Quienes tienen antecedentes genéticos deben realizarse los estudios desde más jóvenes. “Con esta guía se procura estimular el control periódico e involucrar a los equipos de salud”, agregó el ministro, además de dar herramientas a los pacientes para que realicen de forma correcta todos los procedimientos de preparación de los estudios.

“Uruguay promovió la realización de tests de sangre oculta y, en el caso de las mujeres, se observa un leve descenso de la mortalidad; no así en el hombre. Los especialistas del Registro Nacional de Cáncer lo explican en que la mujer adhiere más a los programas de prevención, se cuida más y cuida más a los otros”, apuntó Lucía Delgado, quien aspira a que, con la implementación de este programa de tamizaje, para el cual la guía presentada es fundamental, más uruguayos se sumen a la detección temprana y así lograr un descenso marcado de la mortalidad en ambos sexos.

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