La inseguridad, las cargas fiscales y la bancarización obligatoria son los tres aspectos que golpearon a los comerciantes maragatos.

“Desde el día tres de cada mes hasta el 13, por ahí, el centro comercial de San José tiene vida. Después olvidate, está muerto”, dispara al otro lado de la línea Fernando Echedo, presidente del Centro Comercial de San José.

La frase funciona para hacer una radiografía del estado de situación de los comerciantes en San José, que dicen estar ahogados por la carga fiscal, los aranceles de la bancarización obligatoria y la inseguridad, y se plantean todos los días cerrar definitivamente las puertas de las tiendas.

“Desde el año pasado hasta hoy cerraron 100 locales entre medianas y pequeñas empresas, locales de familias como tiendas o negocios de pocas personas. Hoy se mantienen en pie las franquicias pero los comercios de toda la vida están desapareciendo. Los comercios que aún se mantienen en pie -que son más de 400- la pelean todos los días y algunos viven una situación agonizante. Si no cierran es porque no les da la guita para hacer un cierre ordenado y en forma”, agrega Echedo.

Las causas de los cierres son variadas, desde el pago de aranceles por la bancarización obligatoria hasta los crecientes casos de inseguridad en la zona.

“Cada empresa tiene sus causas para cerrar, pero hay tres que se repiten. Una es la presión fiscal y las cargas laborales, es muy caro tener un establecimiento, pagas mucho de impuesto y los salarios suben de forma regular cuando la venta viene en picada. Hay comercios del centro que pasan un día entero sin abrir la caja, o sea, no venden nada y tienen que pagar impuestos, salarios y tarifas. El tema de la bancarización obligatoria también porque te insume una inversión y luego el tema de los aranceles que te perjudica porque uno vende por 100 pesos pero cobra 94 o 95, nunca cobra todo lo que vende”, sostuvo.

La inseguridad también es un factor que incide en esta situación. “Homicidios a comerciantes no hubo por suerte, pero si rapiñas y hurtos. Fijate que hay comercios que ni plata tienen en las cajas y las familias se tienen que bancar que les pongan un arma en la cabeza. Muchos comerciantes cierran por miedo también”.

Esa inseguridad también llevó a los comerciantes a equipar sus negocios con cámaras de seguridad, rejas o puertas especiales, lo que también es un gasto extra para las empresas.

“En una superficie grande o en una cadena de farmacias eso no pesa mucho, porque tiene un respaldo atrás y todos los comercios son similares en cuanto a dispositivos, pero a la zapatería del pueblo o a la pañalera, eso les afecta de una forma tremenda”, indicó.

Consultado sobre el perfil de las empresas que aún subsisten, el presidente del centro dijo que muchas están en agonía y no cierran por falta de dinero.

“La situación de varias empresas que aún están abiertas es agonizante y si no cierran es porque para hacer un cierre ordenado y como establece la ley se necesita mucha guita. Hay empresarios, comerciantes y familias que no cierran una tienda por miedo a quedar en bancarrota”, añadió.

Consultado sobre si hubo conversaciones con las autoridades departamentales o alguna gestión con el gobierno nacional para intentar detener la sangría de comercios, Echeto dijo que se intentaron en su momento, pero que la situación excede a San José.

“Hay que preguntarle a los comerciantes de Montevideo y a los de Salto por ejemplo el motivo de sus cierres y te van a decir cosas similares. Inseguridad, presión fiscal y bancarización fueron un combo diabólico para los pequeños y medianos emprendimientos”, cerró.

FUENTE Y FOTO: ecos.la

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí