La inauguración de las instalaciones del tambo de la Escuela de Lechería de UTU en Nueva Helvecia,  incluyó la participación de la vicepresidenta Lucía Topolansky; los tres consejeros de la UTEC, Pablo Chilibroste, Graciela Do Mato y Rodolfo Silveira; el presidente de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), Wilson Netto; la directora general del Consejo de Educación Técnico Profesional (CETP-UTU), Nilsa Pérez, y el intendente Carlos Moreira.

La infraestructura y tecnología que reemplazan al antiguo tambo de procedimientos manuales es producto de una inversión de casi medio millón de dólares realizada por la UTEC, que desarrolal, en conjunto con la UTU la carrera de Tecnólogo en Manejo de Sistemas de Producción Lechera. El consejero Silveira explicó a la Secretaría de Comunicación Institucional que se trata de un tambo “del primer mundo”. “Es una apuesta a que los gurises trabajen con tecnología de primer nivel. Esto es jugar en las primeras ligas”, señaló.

El equipamiento es totalmente automatizado y robotizado. Es por ello que se requirió la capacitación de los estudiantes para usar el instrumental, así como un adiestramiento de los animales, particularmente en el recorrido y el posicionamiento en la zona de ordeñe. En cuanto a la inocuidad y la sanidad, está todo controlado, destacó Silveira, y agregó que los estudiantes manejarán sensores, robótica y computadoras.

La propuesta educativa apunta a que se aprenda en la práctica, en el trabajo a diario. En este sentido, consideró fundamental que los jóvenes accedan a las herramientas que se utilizan en los tambos del sector productivo, ya que el objetivo es formarlos para que puedan trabajar en esa área. “Acá no se forman tamberos, se forma un gestor de una unidad productiva lechera, que es la más compleja del sector agropecuario”, apuntó.

Silveira consideró que la lechería en Uruguay genera oportunidades y que vale la pena apostar a este tipo de inversiones, así como a quienes estudian esas carreras para desempeñarse en los próximos 30 o 40 años. Asimismo, elogió la genética de las vacas del país, lo cual, señaló, facilita el éxito de este tipo de emprendimientos.

El consejero confirmó que, si bien la matrícula de la carrera de tecnólogo denotaba una tendencia decreciente debido a diversos factores, se logró revertir y duplicar la cantidad de inscriptos, con una cifra de 20 alumnos. Uno de los factores modificados es la modalidad de internado. Este año se comenzó a implementar una dinámica de formación en alternancia, también conocida como dual, por la que los estudiantes se forman la mitad del tiempo en la escuela y la otra mitad en un tambo externo, con un docente-tutor.

Fuente: Presidencia

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