Cuando hablamos de fotógrafos en la región, surgen varios históricos que han dejado huella, por sus buenas prácticas en el arte de la fotografía o su sensibilidad a la hora de transmitir con la imagen, como es el caso del querido Nelson Silva, Jorge Passos, Julián Mesa u otros que sin duda han marcado un camino para las nuevas generaciones, de la cual Andrés Gorlo es parte, conjugando la fotografía y la música en Montevideo, y al que ahora podemos disfrutar en la colonia suiza Nueva Helvecia dictando talleres teórico-prácticos de fotografía en el marco de la Agendas Municipales de Cultura.

Te conocí por el lado musical, pero sabiendo que te gustaba mucho la fotografía. Contame un poco ¿Cuándo empieza tu primer contacto con éstas dos ramas de la cultura?
Tanto en la parte musical como la fotografía, mis primeros recuerdos son de cuando era niño, mi padre tocaba el acordeon y mi madre tocaba la guitarra. Por el lado de la fotografía mi primer contacto fue con una cámara que mi abuelo trajo de la Unión Soviética, era una marca Zorki del año 64. La usó para registrar su vida cuando estaba allá, después la usó mi padre un tiempo hasta que aparecieron las automatizadas. Entonces esa cámara quedó guardada en un cajón, y yo la usaba para jugar de chico, tendría seis años. Ese es el primer recuerdo que tengo con la fotografía.
Luego de terminar el liceo, estudié psicología dos años, hasta la crisis del 2002. Ahí decidí quedarme en nueva helvecia. Estudié entonces administración de empresas, me recibí de técnico en gerencia para así tener herramientas en el trabajo en la barraca. Aunque también estudié sonido y producción musical, y comencé a producir músicos regionales en lo que fue un humilde pero muy querido estudio de grabación llamado Billy´s Records. Terminé produciendo más de 20 bandas y solistas en unos pocos años. Hasta que me vinculé musicalmente en unos proyectos en Montevideo y ahí sucedieron algunos cambios.

Musicalmente vinculado a una productora en Montevideo
Si, hoy estoy trabajando en una productora llamada TresCe Producciones. Este es el sexto año que estoy como Productor Musical y guitarrista. Lo que estamos haciendo es un Musical que cuenta con más de 70 artistas en escena con música, danza, actuación, magos, coreografía. A esto hay que agregarle todo el personal técnico, la gente de sonido, iluminación, maquillaje, staff. En total somos un equipo de 120 aprox. El musical lo hacemos cada año en la sala de Teatro Movie en montevideo, aunque a partir del 2017 hemos comenzado a realizar giras al interior del país y también Buenos Aires. Fuimos dos veces a Argentina y estamos ahora proyectando nuevas fechas en el interior. También estamos trabajando en un musical para niños y ya estamos generando nuevos proyectos para 2020.

Aunque hoy la fotografía está mucho más presente que la música en tu vida.
Laboralmente digamos que sí, ya que estoy dedicado full time a la fotografía, trabajo como fotógrafo, dicto clases y talleres en distintas ciudades, y además tengo una tienda online en la que vendo insumos de fotografía.
El proceso para llegar a esto fue bastante largo. Yo estuve trabajando en la barraca full time 12 o 13 años, hasta que me dí cuento que quería y necesitaba un cambio en mi vida. Quería crecer como fotógrafo y a la vez estar más cerca de la TresCe producciones. Así que me moví para Montevideo. Al principio trabajé unos meses en la empresa de unos familiares como administrativo. Mientras tanto me fueron surgiendo muchas trabajos de fotografía, me fui vinculando rápidamente en ambientes empresariales y así fui consiguiendo clientes. Comencé también a dar clases de fotografía como un trabajo extra. Luego una escuela de fotografía me hizo una propuesta para trabajar a tiempo completo enseñando, y allí tuve que decidir rápido. Finalmente acepté. O trabajo 13 años en el mismo lugar, o en ocho meses cambio dos veces (risas).

¿Qué tipo de trabajo estás haciendo?
Divido mi trabajo en fotografía comercial y artística. En lo laboral trabajo mucho a nivel empresarial, es decir presentaciones, conferencias y eventos en sitios como WTC Montevideo, Piso40, Hoteles, etc. Es algo que me encanta hacer ya que siempre los expositores son o empresarios reconocidos, políticos, o artistas, incluso algunos internacionales, que brindan charlas muy interesantes, y a mi me toca estar ahí, escuchando todo y fotografiando.
También hago fotografía de productos. Desde restaurantes gourmet en Punta del Este, hasta empresas de transporte que me han encargado fotografiar su flota de vehículos; me ha tocado de todo.
Otro tipo de fotografía que hago es de Arquitectura e Interiorismo. Este tipo de trabajos es de los que más me gustan. Me han encargado fotografiar Hoteles, empresas, y varias casas y apartamentos tanto en Montevideo, como en Punta del Este y Colonia.

En los estilos actuales de la fotografía, se apunta mucho a los paisajístico.
Si, fotografiar paisajes es una de las razones por las que actualmente la mayoría de la gente se acerca a la fotografía. En lo que tiene que ver con mis talleres y cursos, lo que más me piden es relacionado a fotografía de paisajes, y de cielo nocturno.
De hecho tengo clientes que me han encargado fotografías de paisajes para decoración de sus apartamentos y empresas. Hoy en día de apoco se va desdibujando la línea que separa lo que considero fotografía comercial de la artística, felizmente.

La fotografía nocturna ha tenido un “boom” ¿cierto?
Y ahora está todo el mundo con eso, todos quieren hacer fotos de las estrellas, la vía láctea. Sucede que ahora es posible hacer buenas fotos hasta con un celular.
Antes vos tenías que gastarte una fortuna en una cámara. Ahora con un buen celular se puede hacer una buena foto, y mucha gente está interesada en eso. En mis talleres de fotografía nocturna disfruto mucho el tiempo compartido con los participantes. Siempre hay una variedad que enriquece mucho, desde adolescentes hasta jubilados, todos en una misma clase. Eso genera una sinergia que le aporta a cada grupo un ambiente realmente hermoso. Hay grupos en los que terminan forjando amistad y despues hacen salidas fotográficas entre ellos. Hay muchos profesionales y empresarios que buscan en la fotografía una especie de salida a sus rutinas, un cambio. Me encanta estar en ese lugar y contribuir en ese aspecto.

¿Tenés algún referente, una escuela?
Uno de los estudios mas profundos que tuve fue en FotoClub Uruguayo. Allí me inicié en la fotografía analógica, aprendí a revelar y hacer mis propias copias a papel de los negativos. Es un proceso realmente hermoso que vale la pena aprender. Durante mi tiempo en ese lugar leí mucho sobre los fotógrafos pioneros como Robert Capa, Henri Cartier-Bresson, y también de otros más contemporáneos como por ejemplo Steve McCurry. Estudiar el trabajo de estos artistas es realmente una master class de fotografía.
Por otro lado, hoy en día tenés acceso a un montón de artistas emergentes. Gracias a las redes sociales, basta con hacer clic en un par de hashtags y accedés a fotógrafos que están haciendo cosas increíbles. De los fotógrafos que más me han impactado, destaco a Sebastiao Salgado. Su trabajo es impresionante. Ha realizado trabajos documentales sobre el exilio, la migracion y los refugiados, aunque tambien paisajes y retratos. Pero siempre con un compromiso social muy fuerte. Son artistas al exponer su trabajo cambian la percepción del mundo.

Para ese lado quería ir, ¿Analógico o digital? Porque vos sos de las dos épocas.
Como te decía, mi primer contacto con una cámara fue analógico, la cámara de mi abuelo la conservo, la restauré, funciona y sigo “disparando” en analógico, tengo tres cámaras analógicas, las dos de mis abuelos y tengo otra más que sigo utilizando pero ahí si netamente como hobbie, para trabajar no. Pero a veces aún disparo en analógico, me divierte
muchísimo.

¿Y el revelado lo haces vos?
Hace años que no voy a revelar por una cuestión de tiempo, tiene una magia, tiene una magia especial. Hace tiempo que tengo ganas de volver al laboratorio. Por ahora cuando necesito revelar, le doy los rollos a un amigo que tiene un laboratorio en su casa y él se encarga del proceso.

En ese cambio, de la fotografía analógica a la digital muchos fueron los fotógrafos que se resistieron, incluso algunos hasta el día de hoy. ¿Cuál es tu visión respecto a este tema, se perdió algo con el cambio o se obtuvo una ganancia?
El debate analógico vs. digital siempre está presente, tanto en fotografía como en la música. Lo digital llevó la fotografía a otro nivel gracias a la posibilidad de manipular las imágenes en una computadora. Sin embargo agradezco haber aprendido a “disparar” en analógica, ya que cada toma había que pensarla y calcularla muy bien. En lo analógico no tenés la posibilidad de disparar a lo loco para después ver si alguna foto te salió bien.
Yo me acostumbré a este proceso, entonces cuando uso una cámara digital continúo con la misma manera que en lo analógico, pensando bien cada parámetro, intentando que la foto quede lo más acabada posible desde el momento de la toma.

¿Algún fotógrafo a tener en cuenta en el departamento?
Si bien he visto varios fotógrafos emergentes haciendo trabajos muy buenos, como referente en la región tengo a Fefo Bouvier. Él es un gran fotógrafo de paisajes y cielo nocturno, su trabajo ha sido y es de gran inspiración para mí.

Estás trabajando con en la Agendas de Cultura del Municipio de Nueva Helvecia. ¿Qué tal esta nueva experiencia?
Empezamos el sábado 1º de Junio con el primer taller, invitado gentilmente por Daniela Hernández, fotógrafa amiga, que también forma parte de ese núcleo de las Agendas de Cultura. Ellos vienen trabajando arduamente desde hace meses para que esto sea posible.
Los talleres de fotografía llevan por título “Cultura y Tradición, una mirada contemporánea”. Serán cinco meses, tenemos encuentros que cada 15 días y los cupos ya están cerrados.
La idea es documentar desde la fotografía distintas queserías, bodegas, chocolaterías y familias suizas, todo de Nueva Helvecia. El primer día de taller les consultamos a los participantes, y para nuestra sorpresa todos conocían varios establecimientos y familias para comenzar a trabajar. Así que fue un comienzo exitoso. El grupo es muy heterogéneo, con participantes desde adolescentes hasta adultos, todos aportando e interviniendo desde su perspectiva, lo cual era algo que deseábamos generar. Así que en los próximos meses, a medida que avancen los talleres, sin duda que se van a lograr trabajos muy lindos.  P.C.

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