El Instituto Paul Scherrer (PSI) ha probado una nueva técnica de radiación ultrarrápida de alta dosis que utiliza protones. Según los científicos, esta técnica podría revolucionar la terapia del cáncer y ahorrar a los pacientes muchas semanas de tratamiento.

Los investigadores del Centro de Terapia de Protones (CPT) del PSI en Villigen, en el norte de Suiza, investigan si una técnica de irradiación de dosis alta, corta y única, conocida como FLASH, también es adecuada para la irradiación de protones. Se basa en un tratamiento de radiación precisa 3D denominado escaneo puntual.

Por primera vez en el mundo, los investigadores del PSI, en colaboración con el Hospital Universitario de Lausana (CHUV), probaron la técnica en un paciente para tratar un tumor cutáneo maligno, informó el instituto en un comunicado el lunes.

Con FLASH, se aplica una tasa de dosis de radiación de hasta 1000 grays por segundo, alrededor de 100 veces más que en los tratamientos habituales. La prueba obtuvo la luz verde de la Academia Suiza de Ciencias Médicas (SAMS).

Durante el ensayo, los investigadores del CHUV utilizaron haces de electrones que solo son adecuados para tumores muy superficiales. Por el contrario, los protones utilizados en el PSI también llegan a los tumores en las profundidades del cuerpo y pueden detenerse precisamente en el lugar del cuerpo donde deberían tener su efecto máximo sobre las células cancerosas.

“Si podemos lograr la alta precisión y el buen resultado de la terapia de protones con irradiación FLASH sin dañar el tejido sano, habremos dado un gran paso adelante”, subrayó el director y médico jefe del CPT, Damien Weber.

“Si el principio funciona, los pacientes solo tendrían que acudir a radioterapia unas pocas veces, idealmente solo de una a cinco veces. Las citas de tratamiento que se liberen como resultado estarían disponibles para otros pacientes con cáncer “.

Más pruebas

Debido a la irradiación extremadamente corta, incluso es posible usar la técnica FLASH para tratar tejido en los pulmones, puntualizó el PSI.

Sin embargo, aún se necesitan muchos años de desarrollo técnico y pruebas antes de que el proceso se pueda utilizar con regularidad en los pacientes, agregó el instituto.

“Pero, ante todo, necesitamos evidencia de que la irradiación de protones con la técnica FLASH no daña el tejido corporal sano”, advirtió Weber.

FUENTE: https://www.swissinfo.ch/

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí