Más playas, más voluntarios trabajando para crear conciencia y menos desechos encontrados en toda la faja costera del departamento de Colonia, encuadraron la Jornada Internacional de Limpieza de Costas 2020, la mayor acción voluntaria a nivel mundial que apunta a sensibilizar a la población acerca de la importancia del ecosistema costero.

Numerosos grupos de voluntarios se dispersaron el pasado sábado 14 de noviembre desde la Playa de Santa Regina, en el límite con el departamento de San José, hasta la Playa Seré, de Carmelo.

Adoptando las medidas sanitarias correspondientes de acuerdo a las exhortaciones del Ministerio de Salud Pública (MSP), 390 voluntarios cuyas edades iban desde 5 a 90 años, de distintas instituciones, organizaciones o simplemente vecinos del barrio, recogieron 1.202 kg de desechos, en su mayoría producidos por la mano del hombre.

Los voluntarios demostraron su buena disposición y empatía, y se presentaron dispuestos a colaborar con vistas a aportar su presencia y esfuerzo en procura de lograr un ambiente ribereño más limpio.

Con dedicación las diversas brigadas llevaron a cabo la actividad, y así pudo verse a niños, adolescentes, padres, abuelos, familias, estudiantes, scouts, docentes, jubilados, grupos ambientalistas y hasta fieles de diversas iglesias que bolsa en mano recorrieron las playas recolectando y registrando en planillas los desechos acopiados.

La campaña, promovida y coordinada a nivel nacional por la Dirección Nacional de Medio Ambiente (DINAMA) del Ministerio de Ambiente (MA), y organizada en nuestro departamento por vecinos voluntarios y el Grupo de Educación Ambiental Panda, contó con el apoyo de representantes de instituciones públicas y privadas, y se desarrolló en más de una docena de playas de toda la costa del departamento. Debido al brote de coronavirus en la ciudad de Nueva Palmira, los vecinos e instituciones de esa localidad optaron por suspender la jornada, y trasladarla para más adelante.

Gran participación de niños y adolescentes

En menos de dos horas 390 voluntarios recolectaron 1.202 kilogramos de todo tipo de residuos, destacando las botellas y las tapitas de plástico, las colillas de cigarrillos y las latas de bebidas, como los elementos omnipresentes.

En cuanto a los elementos más raros encontrados pueden destacarse electrodomésticos y colchones, pasando por botellas de vidrio, artes de pesca, papel, cartón, envoltorios de comida, calzado, trapos, hierro, escombros, chatarra y demás.

Una de las principales características que tuvo la jornada de este año en el departamento de Colonia fue el importante número de niños, preadolescentes, adolescentes y jóvenes, de entre 5 y 20 años, aproximadamente, que participaron de la jornada, que a nivel departamental posiblemente haya significado alrededor del 70% del total de voluntarios.

Los organizadores destacaron esta característica porque el objetivo de la tarea realizada es “concientizar a la población acerca del daño que arrojar basura en nuestras playas, o en los ríos y arroyos, ocasiona al Ambiente,  lo que deriva en un perjuicio para seres humanos, animales y plantas, para roda la biodiversidad”.

“Esa desaprensión y ese descuido de mucha gente al ensuciar las playas es el resultado de una falta de Educación Ambiental propia de generaciones anteriores, por carencia, desinterés o desconocimiento; pero las nuevas generaciones son más proclives a establecer comportamientos respetuosos con el Ambiente que las generaciones anteriores, y ello obedece fundamentalmente a la tarea educativa que se realiza en escuelas, liceos y escuelas técnicas, pero en especial en las primeras”, indicaron.

Seguir creando conciencia

“Anualmente esta campaña brinda la oportunidad a los colonienses sensibilizados con la conservación de nuestras costas de colaborar en la solución que supone el problema de desechos en las playas, como una vía de formar conciencia respecto al cuidado del Ambiente, ya que se trata de un problema de manejo integrado de residuos sólidos que involucra tanto a las autoridades como a la ciudadanía”, indicaron los organizadores.

Las playas, los ríos y los océanos son un patrimonio muy valioso desde el punto de vista ambiental, con una alta diversidad biológica y tipos de ambientes marinos, pero además son fuente de recursos económicos para miles de personas, en base a la pesca, la acuicultura y el turismo.

A simple vista puede observarse que los desechos, principalmente plásticos, inundan nuestras costas, y se encuentran en las playas, dunas, fondos fluviales y marinos, y flotando en el agua. La falta de sensibilidad ambiental de muchos usuarios que arrojan desperdicios al agua o la arena, la falta de un sistema efectivo de depuración de aguas residuales y la mala gestión de los cauces fluviales hacen que lleguen al medio marino, principalmente, miles de toneladas de plásticos. Este tipo de contaminación, además de un alto impacto visual negativo, provoca problemas gravísimos en la fauna marina, ya que al fragmentarse, se acumula en el sedimento en forma de micro-plásticos y es ingerido por invertebrados y peces, a los que por su toxicidad puede afectar.

Por ello esta jornada, “si bien fue sólo una actividad más de las muchas que se pueden llevar adelante para la recuperación de costas, apunta a contribuir, con otros actores sociales, a formar conciencia plena y permanente respecto a las pequeñas cosas que podemos hacer para comenzar a revertir esta situación de contaminación de nuestras playas, por ejemplo, ser más sensibles a la hora de desechar los residuos y hacerlo en los recipientes dispuestos para ello”, indicaron.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí