La octava edición de los premios Manuel Oribe, que otorga el Directorio del Partido Nacional, distinguió con el mayor galardón de la noche al actor César Troncoso, en reconocimiento a su prolífica trayectoria. 
Al recibir el galardón de manos de la vicepresidenta de la República, Beatriz Argimón, ofreció un reflexivo discurso: “A veces uno calcula que la cultura es un bien de lujo, confundimos cultura con entretenimiento, con pasar el arte, y sin embargo la cultura y las artes funcionan de otro modo, son bastante más necesarias de lo que parecen, porque nos permiten construir nuestro sentido de identidad. En tiempos que son tan complicados, en los que nos odiamos unos a los otros, en que volvió el racismo exacerbado en un montón de países, en que la misoginia y la homofobia están presentes, tenemos que pensar en aquellas cosas que suman a favor, y las que suman a favor son la cultura y las artes. El arte tiene la virtud extra, además del placer que nos puede llegar a brindar, de construir solidaridad, empatía y tolerancia. Se habla todo el tiempo de una grieta, una grieta que se construye por ignorancia, son más las cosas que nos unen que las que nos separan”. 

La gala, realizada en la Sala Vaz Ferreira el pasado martes, comenzó con la premiación de Nacho Obes en la categoría  “Cantautor”; el artista estuvo presente a pesar de que esa misma noche tocaba en La Trastienda. Gabriel Calderón fue distinguido en la categoría “Teatro” y envió un video de agradecimiento desde Barcelona. Tampoco pudo estar presente Sebastián Beltrame, el conductor de “En foco”, quien se encuentra cumpliendo el período de cuarentena después de su último viaje. El Manuel Oribe lo recibió por su labor en el segmento de “Turismo cultural”.
Camila Cibils fue distinguida en el rubro de “Periodismo cultural” y Cata de Palleja en el de “Cultura gastronómica”. Por su parte, el programa de TNU, “Patrimonio silencioso”, que cuenta a través de sus diferentes capítulos la historia y los secretos de los edificios y espacios más emblemáticos de Montevideo, mereció el premio como “Programa Cultural”. Olga Delgrossi, La dama del tango, además de ser reconocida en el rubro “Tango” emocionó a todos con la interpretación de “Honrar la vida”. Carlos “Bocha” Pintos se mostró visiblemente conmovido por el premio como “Productor musical”, porque aseguró que hasta ahora no lo habían reconocido -más allá del cariño del público- de esta forma en una gala. 
María Inés Camou se llevó el Manuel Oribe por su trayectoria en la danza, disciplina que ejerce desde la creación y la docencia y que entiende como una forma de transformar lo cotidiano en símbolos y a concebir la vida como una obra de arte. 
La pianista Ana María Heguy, que actuó en la gala, fue destacada por su labor en la “Música académica”, mientras que el contrabajista Carlos Weiske lo mereció por su “Trayectoria artística”. Carla Espinosa destacó en “Artes plásticas” y Patricia Amarillo en “Gestión Cultural”. 
Hubo dos reconocimientos póstumos: al profesor, historiador y político Rodolfo González Risotto- quien fue la primera víctima de la pandemia el 28 de marzo- y al abogado, investigador, músico y político Carlos Soares de Lima. 
La conducción estuvo a cargo de Karina Vignola y María Inés Machiñena. El streming en vivo contó con una breve previa a cargo de Alejandra Volpi y Juanse Rodríguez. 
Este año la gala se realizó con aforo reducido y siguiendo el protocolo establecido en la pandemia. 

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