El Museo de la Liga Helvética de Football cumplirá el próximo 7 de febrero 2 años de existencia. Debido a la situación sanitaria que atraviesa el país permanece cerrado al público pero allí se siguen acumulando tesoros invaluables, historias que pronto serán contadas y muchas, muchas cosas más.

Desde que el Museo de la Liga Helvética fue nada más que una idea en la cabeza de algunos soñadores amantes de la historia del deporte nosotros, desde nuestro lugar como medio de prensa, nos propusimos estar cerca, acompañando de cierta forma una iniciativa que nos pareció maravillosa desde todo punto de vista.

Una vez que esa idea, que ese proyecto, se materializó, seguimos estando cerca, comunicando lo que allí se realiza, lo que sucede, promocionando de cierta forma un lugar que debe ser visitado al menos una vez por todos los que vivimos en Nueva Helvecia y también la región.

Porque allí, además de todo lo material, se tejen historias, anécdotas que tendrán mucho de verdad y algo de fantasía también, eso es lo más atractivo de mirar el pasado, lo que nos dejaron cientos y cientos de deportistas a lo largo de los años.

Hay una frase que dice que solo muere quien es olvidado, y tiene mucho de verídico. Por eso, el Museo de la Liga Helvética mantiene vivo el recuerdo de muchísimas personas que además de destacados en sus deportes dejaron algo a la sociedad.

En época de pandemia el lugar permanece cerrado al público, porque allí sienten que deben ser igual de responsables que como tenemos que ser con nuestros seres queridos. De todas formas y en casos especiales, como por ejemplo si alguien viene del exterior y, quizás, vuelva dentro de mucho tiempo, o nunca más, se pueden hacer visitas previamente agendadas y con todas las medidas sanitarias que ha dispuesto el Ministerio de Salud Pública.

Nosotros, que hemos visitado el Museo en muchas ocasiones, sabemos que hay un grupo de personas que trabaja para mantenerlo limpio, cuidado y prolijo, somos testigos de eso porque cuando estuvimos allí hace unos días y, sinceramente, lucía impecable.

Entre las personas que trabajan y se preocupan, que son varias, se destaca un nombre y es el de Ronald Manzolido, uno de sus más fervientes guardianes.

Ronald, quien siempre nos ha recibido en el Museo de la mejor forma y nos ha contado muchas historias, nos comentó que la pandemia “trajo a tierra las visitas, pero es lógico porque salvo ocasiones excepcionales como el mes pasado que vino a sesionar la Federación de Fútbol de Colonia y una delegación de chicos del Club Artesano Sub 14, el museo está cerrado, nosotros tampoco hemos querido influenciar para que vengan”.

Al cierre de nuestra edición el gobierno aún no hizo públicas las nuevas medidas sanitarias debido al incremento de casos por COVID-19 pero Manzolido tiene claro que esto “va a seguir” y a pesar de que el museo permanece cerrado “tenemos intención de que la gente que viene de muy lejos pueda visitar el museo, porque no sabemos si podrán volver en muchos años o no vienen más”. En esos casos puntuales los interesados se podrán agendar y protocolo mediante, siguiendo todas las normas sanitarias, la visita estará permitida.

De todas formas todo esto dependerá de lo que decida el gobierno de nuestro país y de cómo avance o retroceda la pandemia que nos golpea desde hace varios meses.

TESOROS INVALUABLES

El Museo de la Liga Helvética tiene en su poder muchos artículos que verdaderamente no tienen valor, son joyas. Hace poco se consiguió una prenda espectacular y es la camiseta de Peñarol de Pedro Virgilio Rocha del año 61.

Rocha fue uno de los más grandes jugadores del “manya”, campeón de la Copa Libertadores en 3 oportunidades, campeón de la Intercontinental en 2 ocasiones y además campeón con Uruguay en la Copa América de 1967. Como si fuera poco participó en 4 mundiales, un verdadero fuera de serie.

El Museo tiene desde hace unos días, una de sus camisetas y, según cuenta la historia, fue utilizada en un clásico contra Nacional.

Además, nos contó Manzolido que “apareció una camisa de bochas de la gente del Helvético Atlethic Club y cuando hablamos de bochas no podemos olvidar a los Frache, Prieto, Ramón Travieso, Germán Ingold”.

Otra de las últimas adquisiciones del lugar es una medalla que entregó la atleta Elisa Galván, ella, junto con Joanna García, fueron las primeras de nuestra ciudad que participaron en El Cruce Columbia, una prueba de enorme esfuerzo que se lleva a cabo durante varios días en la Cordillera de Los Andes.

LA PLACA TENDRÁ SU LUGAR

Entre todas las cosas del Museo, que obviamente tienen un valor enorme, hay algo que fue buscado durante mucho tiempo hasta que un día apareció, y es la placa que homenajea a sus fundadores en el 40 aniversario de la Liga Helvética de Football.

Al respecto Manzolido nos dijo que “es la joya que tenemos, la sellada, cuando se comenzó a soñar con el museo lo primero que se buscó fue la placa, que había desaparecido, se llegó a la inauguración y no estuvo pero increíblemente hace unos meses nos comentaron que apareció y pronto estará en el lugar que le corresponde”.

Si todo sale bien el próximo 7 de febrero de 2021, el día en el que el museo cumplirá 2 años, la placa se colocará en la pared externa del mismo, al costado de la puerta y allí se lucirá por siempre.

Además en febrero se tienen planes de poder llamarlo el mes de los Museos de los deportes, por ello se buscará hacer algo en conjunto con el museo que tiene la Plaza de Deportes de Nueva Helvecia, que es más pequeño claro está, pero que existe y muchas personas jamás lo han podido apreciar.

MIRAR HACIA ATRÁS

El museo está en camino a los 2 años de existencia y, mirando atrás, Manzolido nos afirma que ha sido un tiempo “extraordinario, con algunos debes, pero espectacular” y agregó que “el principal deseo que tenemos ahora es que el museo pueda crecer desde el punto de vista edilicio”.

Eso que nos comentó es cierto porque si bien luce impecable y allí se pueden apreciar muchísimas cosas, hay otras tantas, muchas más, que no tienen un lugar por falta de espacio.

El integrante de la comisión nos dijo que ya hay conversaciones al respecto pero por ahora, debido a la pandemia, no hay avances.

El museo, el refugio y toda la gente que trabaja por el Field Oficial han dejado al barrio espectacular y la gente así lo ha entendido, por ello es que Manzolido destaca que jamás se ha intentado estropear absolutamente nada del mismo.

Como mencionamos en nuestra edición pasada, el Field Oficial luce espectacular “es otra maravilla” dijo Manzolido que además remarcó que “la cancha quedó armada, se puede jugar al fútbol, al vóleibol, se va a hacer una corredera para el atletismo, está todo muy limpito, ha cambiado de forma increíble”.

Mientras nosotros nos cuidamos e intentamos cuidar a nuestros seres queridos en plena pandemia, el Museo de la Liga Helvética sigue acumulando tesoros y muchas historias que, esperamos, pronto podamos conocer.

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