La idea no es criticar ni señalar a nadie, simplemente reflexionar sobre algo que a veces hacemos de manera automática, sin pensar demasiado.

El término “sharenting” proviene de la unión de dos palabras inglesas: “share” o compartir y “parenting” o paternidad, y refiere a publicar fotos y videos de menores por parte de los padres en internet.

La verdad es que solemos pensar que como son nuestros hijos, podemos hacer lo que queramos, pero hay que tener en cuenta que los niños son sujetos de derecho y por ende tienen derecho a la intimidad, privacidad e imagen. Que tengamos la patria potestad, no significa que podamos hacer lo que queramos: ellos también tienen derechos y nosotros mismos somos los que debemos tutelarlos.

El Código de la Niñez y la Adolescencia, en su artículo 9 establece: “Todo niño y adolescente tiene derecho intrínseco a la (…) imagen”. Por su parte, el artículo 11 determina que “Todo niño y adolescente tiene derecho a que se respete la privacidad de su vida. Tiene derecho a que no se utilice su imagen en forma lesiva, ni se publique ninguna información que lo perjudique y pueda dar lugar a la individualización de su persona.”

Como padres, debemos pensar en los peligros de compartir fotos y videos de nuestros hijos en redes sociales pues pueden quedar expuestos a: pedofilia, suplantación de identidad, ciberacoso, bullying, etc.

Algunos dirán que en Facebook tienen sólo a amigos, pero si tenemos 500 o más personas en la lista de amigos, ¿conocemos realmente a todas esas personas? Lo cierto es que no podemos controlar qué pasa con esas fotos o videos una vez que son subidos a internet.

Si en Instagram tenemos una cuenta pública, más ojo aún, y si no es pública, deberíamos controlar quiénes son nuestros seguidores.

Otro tema son las fotos o vídeos de nuestros hijos desnudos: no sabemos en manos de quién pueden caer y tampoco si en un futuro pueden ser motivo de burlas por parte de sus amigos. Puede parecer tierno subir una foto de nuestro bebé desnudo, pero si no subimos fotos de nosotros desnudos, ¿por qué subir de nuestro hijo?

Considero que antes de subir cada foto o video, debemos pensar si esa foto o video puede afectar a nuestro hijo en un futuro, si puede ser usada para motivos pornográficos (la pornografía de bebés y niños es una realidad), y a medida que crezca preguntarle si quiere que compartamos esa foto, pues debe dar su consentimiento.

Por último, es importante charlar con el entorno sobre este tema, para dejar claro con familia y amigos si permitimos que suban fotos o no. De nada sirve que como padres decidamos no compartir en internet fotos o videos de nuestros hijos, o compartir ciertas fotos (“cuidadas”, como de espaldas, o alguna parte del cuerpo, como un piecito o la mano), si el entorno comparte lo que quiere. En este sentido, debemos recordar que para subir una foto o vídeo de un hijo ajeno, hay que preguntar antes a sus padres, y si tienen una edad en la que pueden manifestar su opinión, debemos preguntarles a ellos para recabar su consentimiento.

Dra. Ma. Emilia Hernández

Cel.: 099 014 799

E-mail: dra.hernandezleal@gmail.com

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