El fútbol es, para la gran mayoría de los uruguayos, el deporte más maravilloso que existe. Porque si bien otros, como el básquetbol, tienen una gran adhesión, el sentimiento por la pelota contra el pasto es diferente, es distinto.

Desde que somos bien pibes los primeros regalos casi siempre son los mismos, la pelota, la camiseta de Peñarol o Nacional. Las preguntas que nos hacen también se repiten, “¿de qué cuadro sos?”, “¿qué jugador te gusta?”. No hace falta especificar jugador de qué deporte, está claro que siempre, siempre, todo es referido al fútbol.

Los niños se hacen adolescentes y, en ese camino, las cosas van cambiando, porque mientras algunos dejan de jugar en equipos, por distintos motivos, no porque les deje de gustar el fútbol, otros siguen adelante, tienen otros objetivos, otras metas.

Hoy en día los equipos profesionales tienen esparcidos por todo el país captadores de talentos, personas que tienen como único trabajo observar chicos para luego intentar llevarlos a sus instituciones. También existen campamentos, casi siempre de los equipos más conocidos, porque tienen mayor llegada, con el mismo fin, captar a los mejores, no dejar que los pequeños diamantes en bruto se pierdan y a partir de allí formar futbolistas que, con mucho trabajo, sacrificio, pero también con un poco de suerte, porque en el fútbol se precisa, terminarán llegando más lejos que el resto.

En nuestro departamento tenemos la suerte, otra vez usamos la misma palabra, de contar con un equipo profesional a unos pocos kilómetros de la ciudad, hablamos de Plaza Colonia. El “pata blanca” desde hace varios años viene trabajando de gran forma tanto en su plantel de Primera División como en las formativas, mejorando constantemente pero, lo más importante, dándole herramientas y posibilidades a todos los chicos de Colonia para jugar en un equipo profesional sin alejarse de sus familias, que resultan ser un pilar fundamental para los gurises que están en una edad complicada, una que la mayoría de los que están leyendo esta nota pasaron y entienden.

En Plaza Colonia juegan muchos pibes de la zona, esos que con una mochila cargada de sueños se levantan temprano todos los días para ir a entrenar a la capital.

Entre ellos están Valentino Würth, Piero Cabrera, Lucas Castro, Benjamín Bonjour y Diego Medina, gurises que, como tantos otros, forman parte del plantel de 7ma. División del “Patablanca”.

Más allá de su talento y de las enormes vivencias que tendrán por delante formando parte de un equipo de fútbol profesional, deben disfrutar del camino, mejorar como futbolistas claro, y seguir creciendo como personas, porque al final, creemos, es lo más importante.

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