Isabelle Chaquiriand, empresaria, docente, emprendedora, con estrechos vínculos a Nueva Helvecia desde su infancia hasta el día de hoy, fue seleccionada como una de las 100 mujeres más influyentes a nivel mundial, reconocimiento a su trayectoria, que posiciona a nuestro país y a Nueva Helvecia en la orbita mundial. Creímos pertinente reproducir la entrevista realizada en la edición papel del pasado 30 de abril, dada la relevancia de tal designación.

Al frente de una empresa líder en el mercado uruguayo y académica, recientemente designada Decana de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Católica, con estrecha relación familiar y empresarial con Nueva Helvecia, es entrevistada por HELVECIA acerca de su experiencia personal en un ámbito asociado históricamente con el género masculino. Se identifica más con el emprendedurismo, un concepto que hoy ha tomado una relevancia creciente.

Siguiendo la pasión por los negocios de su abuelo Víctor y su padre Armando, Isabelle Chaquiriand es la primera mujer de
la familia en dirigir la fábrica de plásticos Atma, líder en ese rubro en nuestro país. Su familia también está relacionada a la
hotelería, siendo propietaria del Hotel Nirvana. Por eso, reitera, “los empresarios tenemos que volvernos cada vez más emprendedores”, agregando que no solo es un cambio de actitud del empresario, sino que “las empresas tienen que tener cada vez más personas que tengan esa mirada emprendedora, con toda la empresa buscando oportunidades y y la manera de hacer las cosas mejor”.

MUJER EMPRESARIA – EMPRENDEDORA
Sobre el rol de la mujer en el mundo empresarial, habitualmente asociado a lo masculino, Isabelle Chaquiriand habla de su experiencia personal, señalando que si bien la participación de la mujer es menor a la del hombre.
De todos modos, señala que 20 años atrás, cuando ella comenzó en los ámbitos en los que se desempeña, como es la industria manufacturera (Atma) y la academia, “casi no había mujeres” pero hoy “la realidad está cambiando, ha cambiado bastante, pero todavía falta mucho porque la participación de la mujer es todavía minoritaria”, y agrega, “en estos últimos años el tema se ha puesto en agenda y creo que va por buen camino”.
Sobre esta “puesta en agenda”, Isabelle Chaquiriand subraya que “hay mujeres que han podido demostrar que pueden hacer las cosas muy bien, sin ninguna limitante, igual o mejor que muchos hombres”.
Mencionó a la Primera Ministra de Nueva Zelanda, Jacinta Ardern, “que fue mamá a poco de ser Primera Ministra y pudo hacer un Gobierno espectacular y gestionó la pandemia como nadie en el mundo”.
Dijo que al haber esos casos en el mundo, “los argumentos de que por ser mujer o ser madre no pueden estar en puestos de decisión, se caen”. Pero también considera Chaquiriand que el rol del hombre en la familia y la educación de los hijos “está tomando otra relevancia.
Los padres están queriendo participar más de la formación de sus hijos. Se están tomando licencias paternales para acompañar a sus hijos en los primeros meses. Eso hace que el rol no remunerado que antes tenían solamente las mujeres se está repartiendo hoy con los hombres y aquel castigo por la maternidad que había antes se va desdibujando. Todo está más compartido. Hay cambios en la sociedad que ya no acepta tantos argumentos para limitar el acceso de la mujer a los puestos de decisión o al mundo empresarial”.

CAMBIO CULTURAL
Consultada cómo se resuelve a nivel familiar lo que podría verse como un cambio de roles a los tradicionales del hombre y la mujer, sobre todo frente a los hijos, manifestó que “hay que ver cómo las mujeres nos paramos frente a la responsabilidad de la familia, de la casa y en la actividad profesional”, agregando que “es algo que se resuelve dentro de la pareja”. En este punto, advierte un cambio cultural por el que las parejas jóvenes y los hijos no reclaman un rol determinado a la madre o al padre -como ocurría años atrás- y viven con naturalidad la organización actual de la familia.

¿Y EN EL URUGUAY?
Sobre la situación de la mujer en el Uruguay de hoy, donde sigue siendo escasa la participación, por ejemplo, en la política y en los ámbitos de gobierno, la entrevistada considera que es un espacio limitado para las mujeres, tal vez por las características mismas de la actividad político partidaria, que generalmente se realiza en horas de la noche.
“Si una pareja decide que uno de los dos va a entrar a la política, es evidente que a la mujer, sobre todo si tiene hijos, le cuesta más”. Señala que en el mundo empresarial, donde la presencia de la mujer es más frecuente, los horarios son más adecuados a una jornada laboral.
Isabelle Chaquiriand cree que las costumbres en la actividad política vienen de muchos años atrás, lo que le hace manifestar que los cambios en la sociedad que se señalaban antes, no solo dificultan a las mujeres la participación, sino que también “por ir tan a contrapelo de la familia de hoy, la política se esté perdiendo también a hombres muy valiosos”

LA ACADÉMICA
Sobre su actividad académica, Chaquiriand recuerda que comenzó a trabajar muy jovencita y “siempre me preocupé por formarme mucho para encontrar seguridad desde la formación académica y poder asumir las responsabilidades que me tocaron”.
En esa formación, que pasó por la carrera de Contadora, un Master y un Doctorado, “encontré la veta de la docencia que para mí es el mayor desafío que puede tener un profesional, que es ayudar a otro a que aprenda y pueda tener herramientas para sus propios emprendimientos”. Pero que en lo personal valora como el aprendizaje permanente y “saber que siempre hay cosas que se pueden hacer”.

RESPUESTAS
Sobre las respuestas de la sociedad a esta presencia creciente de la mujer en distintos roles y, sobre todo, en ámbitos de decisión,
como puede ser la política, la academia o los negocios, Chaquiriand recuerda que el Uruguay, por primera vez tiene una Vicepresidenta electa por la ciudadanía y la primer mujer designada Ministra de Economía.
Cree que en ese ámbito su actuación tiene la doble responsabilidad de la gestión, pero también del discurso que le permita ser escuchada con igual consideración que a un hombre, además de abrir camino para las que vienen detrás.
En otros ámbitos, “más masculinizados”, admite también que es más difícil que una mujer sea escuchada o, incluso, se le otorgue la palabra. “Pero ahí va que cuando debemos la palabra demostrar que vale, ganándonos el terreno. y si alguna vez no nos valoran o siguen sin escucharnos, bueno, que ellos se lo pierdan”, enfatiza.
Recuerda que, en promedio, “las mujeres estamos más formadas que los hombres, si ellos no nos contratan, vamos a ser su competencia”, es decir, “es un recurso que ellos no están aprovechando”.
Chaquiriand considera y enfatiza que si siempre se busca a quienes tienen un mismo perfil o provienen de un mismo ámbito o sector, “es muy difícil innovar, porque no sale ninguna idea distinta. La innovación y la creación de cosas nuevas viene por la complementación de miradas diferentes”.

APORTE DE GÉNERO
Sobre las características de género y el aporte que cada cual hace, según hombre o mujer, Isabelle Chaquiriand comenzó señalando que no se puede generalizar sobre todos los hombres y todas las mujeres, porque “la diversidad es muy grande y todos tenemos una riqueza individual, si bien cada género tiene sus características propias”.
Como empresaria, dijo que es relevante el perfil individual del aspirante a un cargo, antes que el género.
De todos modos, dijo que las mujeres tienden más al servicio, el marketing, los recursos humanos, mientras que los hombres a las operaciones, las finanzas, las áreas más “duras”, pero, insistió, no se de deben considerar las generalidades, sino la actitud, capacitación y predisposición de cada cual.

TIEMPOS DE CAMBIO
Consultada sobre la situación creada por la pandemia que recorre el mundo desde hace más de un año, Isabelle Chaquiriand cree que son tiempos de cambio, por las consecuencias humanas, sociales, económicas que que ya están ocurriendo y con las que se deberá afrontar el día después.
Valoró las respuestas que se han dado en nuestro país, sobre todo de la gente y las Instituciones, con gestos y actitudes de solidaridad que “ojalá que perduren”, considerando que “han habido actitudes hacia los otros que no teníamos hasta ahora”.
Mencionó la responsabilidad individual y colectiva, de poder ayudarnos unos a otros.
“En este drama que nos ha tocado vivir hay lecciones y aprendizajes que ojalá perduren en el tiempo y, en muchos aspectos no volvamos a ser los de antes”. Dijo que hoy se habla de resiliencia, como esa capacidad de superar circunstancias adversas.
“Que se siga manifestando entre nosotros, como ha ocurrido en estos tiempos, con un montón de gestos y actitudes que – insistió – ojalá que queden”. Reiteró que la responsabilidad de de todos y cada uno de nosotros.
“No podemos pedirle al Gobierno que nos solucione todo, cuando, en este caso, la responsabilidad es de cada uno, que somos todos”.

NUEVA HELVECIA
Si bien la familia Chaquiriand, de origen armenio, proviene de Montevideo, tiene un lazo estrecho con Nueva Helvecia, por ser la propietaria del Hotel Nirvana, referente en la zona de la industria hotelera y turística del país.
Esta relación le hace decir a Isabelle Chaquiriand que “si ustedes nos dan permiso, nos sentimos de Nueva Helvecia”.
Aquí vive su hermano, la hermana trabaja en el Hotel y “las reuniones familiares las hacemos en nuestra casa en Nueva Helvecia”.
Recuerda al Cine Helvético de su infancia como “un lugar mágico” y valora el proceso que llevó a su reapertura a impulso de toda la
comunidad. Y destaca especialmente “las vacaciones, los veranos y la mayoría de los fines de semana ahí, que nos conectan a Nueva Helvecia como familia y como personas” y venir ahora es “como volver a casa”.

Por Ida Guigou – FOTO: Cortesía de Adrián Echeverriaga
Nota publicada en la edición papel de HELVECIA del pasado 30 de abril.

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