Fue un Uruguay diferente. En planteo táctico, en juego y en actitud. No alcanzó para llevarse la victoria, en un encuentro parejo. Pero si hubiera habido un ganador, debió ser el equipo celeste, porque  buscó el triunfo en todo momento.

EL GOL EN EL PEOR MOMENTO
Tabárez realizó variantes sensibles en el equipo que debutó en la Copa América. Si bien mantuvo los cuatro del fondo, utilizó luego un rombo con Vecino como volante por delante de la línea defensiva; Valverde y De la Cruz por los costados; y De Arrascaeta más suelto por delante, acompañando a Suárez y Cavani.

El equipo mejoró su producción, porque De la Cruz fue más vertical en su juego, procurando pases profundos o invasiones, aunque con escaso éxito; y sobre todo, porque De Arrascaeta le dio más peso ofensivo al equipo. Incluso antes de los 10’ ya había exigido dos veces a Bravo.

También acompañaron más los marcadores de punta, buscándose el avance por duplas Giovanni-Valverde y Viña-De la Cruz.

La parte negativa estuvo en el bajo nivel de Suárez, impreciso en cada pase y equivocándose en un par de acciones en las que la dejó pasar y la dejó en los pies de un defensa. Mientras que Cavani, en gran despliegue, pareció desgastarse lejos del área y llegar sin la fuerza necesaria para gravitar en la zona final trasandina, que es donde se le necesita.

Chile solo atinaba a defenderse, con la conducción de Vidal en la salida, sin encontrar caminos. Hasta que promediando el primer tiempo, Vargas se encontró con el muy movedizo Brereton por derecha, y tras una pared impecable que dejó por el camino a Viña y Godín, Vargas sacó un balazo tremendo con muy poco ángulo que se clavó en el caño derecho y venció la resistencia de Muslera que no pudo interceptar el violento disparo.

Uruguay sintió el impacto, perdió confianza, se apuró y no logró crear situaciones de riesgo. Solo una pelota que le quedó a Suárez cerca del caño izquierdo y cuyo disparo fue salvado con las piernas por Bravo; y dos remates carentes de puntería de G. González y Cavani.

CAMBIOS Y A DAR VUELTA EL PARTIDO
Para el complemento Tabárez buscó soluciones. Dio ingreso a Naithan Nández por Giovanni, pero soltándolo más como carrilero; mientras que Cáceres ingresó por De la Cruz y pasó a formar una línea de tres con Godín y Giménez, lo que subió a Viña como carrilero por izquierda.

Uruguay tomó la iniciativa y dominó pelota y terreno, aunque se exponía a algún contragolpe de los veloces Vargas (luego Meneses que lo sustituyó) y Brereton.

Como aún faltaba creatividad y De Arrascaeta había perdido la trascendencia que logró en la primera etapa, ingresó Facundo Torres que otra vez, como ante Paraguay en las Clasificatorias, entró con decisión, personalidad y desparpajo, convirtiéndose en la mejor arma ofensiva.

Así llegó el empate en un corner ejecutado por Torres de la derecha, que cabeceó Giménez en el primer caño y Suárez, ingresando por el segundo, anticipó el despeje de Vidal y la clavó de volea arriba en la red.

Los celestes no se conformaban con el empate y salieron a buscar la victoria. Con poca claridad y con las imprecisiones de siempre en el último pase o en el centro para culminar una jugada, pero con determinación para llevarse por delante a un rival que perdió a Vidal, Brereton y Vargas, que fueron sustituidos.

Una jugada aislada puso en posición de gol al recién ingresado Arriagada por izquierda, pero su remate cruzado desde la izquierda, se fue rozando el caño derecho, perdiendo una excelente posibilidad cuando faltaban menos de 15’.

Uruguay insistió con Torres, Suárez, Cavani, Nández y Viñas subiendo por las puntas, pero el gol no llegó. Una última carta fue el ingreso de Jonathan Rodríguez a los 85’, pero no pudo gravitar en tan poco tiempo.

Una pena, porque se hicieron méritos para una victoria que habría sido fundamental en la definición del torneo y en el aspecto anímico del plantel.

Lo positivo, además del gol, el cambio de actitud y la flexibilidad del Maestro para la autocrítica y  el cambio, fue la mejoría de Godín-Giménez, de Valverde y el reencuentro de Suárez con la red, cuando ya estábamos pensando en otras soluciones. Es increíble, pero Suárez todavía tiene que probarnos su condición de goleador extraterrestre…   

LOS DETALLES:
URUGUAY  1 – CHILE 1. Estadio: “Mané Garrincha” (Brasilia) ÁRBITRO: Raphael Claus (Brasil)

URUGUAY: Fernando Muslera; Giovanni González (46’ Naithan Nández), José Ma. Giménez, Diego Godín y Matías Viña (85’ Jonathan Rodríguez); Federico Valverde, Matías Vecino (81’ Lucas Torreira) y Nicolás de la Cruz (46’ Martín Cáceres); Giorgian De Arrascaeta (59’ Facundo Torres); Luis Suárez y Édinson Cavani. D. T. Mtro. Óscar Wáshington Tabárez.

CHILE: Claudio Bravo; Francisco Sierralta, Gary Medel y Guillermo Maripán (38’ Enzo Roco); Mauricio Isla, Arturo Vidal (69’ Tomás Alarcón), Erick Pulgar,  Charles Aránguiz y Eugenio Mena; Eduardo Vargas (56’ Jean Meneses) y Benjamín Brereton (69’ Luciano Arriagada). D. T. Martín Trasante.

GOLES: 1er. Tpo. = 25’ 53’ E. Vargas (CH) 
2do. Tpo. = 21’00 Luis Suárez (U)

 AMONESTADO: 12’ F. Valverde (U);  19’ F. Sierralta (CH)

NOTA: Al comenzar el 2º tiempo, Nández pasó a jugar de carrilero por derecha y Viña por izquierda, en tanto el recién ingresado Cáceres, pasó a formar la línea de 3 del fondo junto a Giménez y Godín.

Al lesionarse Pulgar a los 83’ debió abandonar el campo y dejó a su equipo con 10. Chile tenía un cambio pendiente, pero había agotado los tres episodios de sustitución permitidos.

R. Leizagoyen

raddyleizagoyen@gmail.com  

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