El Club de Leones de Colonia Suiza entregó el Premio “Melvin Jones” a Rodolfo “Raddy Leizagoyen. Es la máxima distinción que otorga Lyons Internacional en todo el mundo. Destaca el servicio de una persona a su comunidad.
En este caso coincide en que esa persona es también, desde 1984, integrante del Club de Leones local. Muy merecido reconocimiento al docente, periodista y escritor que ha dedicado también gran parte de su vida al voluntariado, siendo un referente de la comunidad de Nueva Helvecia.

Pudo nacer en Buenos Aires a donde sus padres se habían trasladado poco después de casarse y donde su papá, Don “Pochoco”, tenía un muy buen empleo que significaba seguridad económica para la familia que comenzaba a recibir los hijos, que serían tres. Pero, si hubiera nacido en Buenos Aires, seguramente esta nota no se escribiría -lo que no sería lo más importante- y Nueva Helvecia no tendría entre sus vecinos a un referente, en muchos aspectos del devenir de la comunidad.

Olga y Pochoco resolvieron dejar todo lo que habían logrado y las ventajas futuras que podrían tener los hijos que vinieran, porque no querían que el que estaba por nacer en ese momento, en los primeros días de agosto de 1950, se viera obligado a hacer el servicio militar, obligatorio para todos los varones nacidos en el territorio argentino.
Una decisión tomada aún sin saber si el bebé sería varón o mujer (tiempos aquellos en los que no se contaba con la ecografía que hoy permite a los padres conocer tempranamente el sexo del hijo por venir) Así es que Rodolfo Leizagoyen, conocido por todos como Raddy, al punto de que no es necesario agregar el apellido para saber de quién hablamos, vino a nacer a Nueva Helvecia de donde, dice con orgullo, “he salido muy pocas veces y por no más de 20 días” (*)
Por esa decisión paterna esta nota se escribe, porque ese bebé tenía marcado un destino muy diferente al que hubiera sido sin aquella determinación del matrimonio Leizagoyen – Dávila.
Un destino de sacrificio, voluntad férrea y responsabilidad, que lo llevó, a los 16 años de edad, al fallecer su padre, a hacerse cargo de la familia.
A trabajar en lo que fuera para conseguir el sustento, pero también para procurarse sus necesidades personales de estudiar y llegar a ser, como lo es, docente, periodista y escritor, destacado en cada uno de esos rubros y, a la vez, un servidor de la comunidad, siempre dispuesto a dar una mano.
En 1984 ingresó al Club de Leones de Colonia Suiza, siendo el segundo integrante de la selva local del Lyons International.
El 13 de julio de 2021, en un acto del que sólo lamenta que, por la situación sanitaria actual, no pudo sentir el abrazo presencial, no virtual (como se escucha decir ahora muy frecuentemente) de familiares y amigos, recibió el Premio “Melvin Jones” máxima distinción que Lyons International otorga, a nivel mundial, a sus socios más destacados.
El Premio “Melvin Jones” se otorga anualmente a los Clubes que contribuyen con la Fundación Lyons, que se encarga de atender diversas situaciones como catástrofes climáticas.
La Matriz destaca con el “Melvin Jones” por ese aporte a un Club local y éste a una persona destacada de la comunidad.
Raddy señaló que los Clubes que reciben el “Melvin Jones” son aquellos que están plenamente activos en su comunidad, en tarea de servicio constante y sostenida.
De hecho, agregó, en Uruguay no son muchos los Clubes de Leones que están en esa situación.
El primer “Melvin Jones” que entregó el Club de Leones de Colonia Suiza fue al Dr. Roald Gugelmeier.
Raddy señala a HELVECIA que por haber faltado a alguna reunión, no estaba enterado de que se iba a hacer entrega de este premio este año.
Cabe suponer que por ser él el designado, no se le comunicó la decisión.
“Me di cuenta de que se iba a dar el Premio cuando la sesión del 13 de julio se inició haciendo referencia al mismo”, señala, manifestando su sorpresa cuando de desveló el destinatario de la distinción.
En esta nota se incluyen los fundamentos del Club de Leones de Colonia Suiza para distinguir a Raddy.
El, con el humor que lo caracteriza, dice que fue “por afecto (de sus compañeros) y por vejez” (de él)
Recordó que al Club de Leones se ingresa por invitación, a propuesta de uno o más asociados, que es considerada por un Comité especialmente formado que, en votación secreta, aceptará o rechazará la misma.
Se busca que la votación sea por alta mayoría, “casi unánime” para que el ingreso sea avalado.
En este momento, el Club de Leones de Colonia Suiza tiene unos 30 integrantes que sumados a las Filiales El Nido, Ecilda Paullier, Te Escucho y Comunicadores, llegan a unos 60.
Raddy destaca que actualmente y a nivel mundial, se manifiesta lo que señala como “una gran crisis del voluntariado”, que se expresa no solamente en la disminución de quienes están dispuestos a integrarse a las Instituciones, sino también de miembros que se retiran. “Hay mucha gente en el mundo acuciada por la situación laboral y económica, que no puede dedicar tiempo a la tarea voluntaria”.
Subraya que esta coyuntura retacea, sobre todo, la presencia de gente joven en las Instituciones de servicio.

Comunidad activa
Raddy destaca a la comunidad de Nueva Helvecia como “muy activa” y, por tanto, también demandante de la interacción con las distintas Instituciones.
En ese marco, dice “nosotros (los Leones) nos sentimos muy cómodos trabajando y sentimos un enorme apoyo de la gente en general”.
Señaló que se trabaja en el apoyo constante a Instituciones sin fines de lucro, mencionando el CAIF o el Hogar Pro Bienestar del Anciano, pero también en ayudas puntuales, como puede ser un paciente que necesita trasladarse varios días a la semana a un centro asistencial para su tratamiento al que se le facilita el traslado.
También el préstamo de sillas de rueda, bastones, andadores, etc.
Pero también hay situaciones puntuales como las que se presentan en este momento de crisis ante la emergencia sanitaria, como la necesidad de asistir con alimentos a algunas personas, en este caso, trabajando conjuntamente con el Comité de Emergencia local.
Raddy recuerda que toda la obra se realiza con el dinero que aporta la comunidad a través de beneficios y distintas actividades.
“Esto hace que permanentemente debamos rendir cuenta a la comunidad de todo lo que hacemos, por pequeño que sea”.

Muy trascendente
Raddy Leizagoyen valora como “muy trascendente” la distinción con el “Melvin Jones”, asegurando que “más allá de la familia y algún otro logro, esto es lo más importante que me ha pasado”
Cree no merecerlo, pero “a veces uno es blanco de críticas y calumnias que tampoco creo merecer, que cuando ocurre lo contrario, como en este caso, lo agradezco y lo disfruto”.
HELVECIA se congratula por esta distinción a quien fuera por muchos años redactor periodístico de este medio y actualmente colaborador con sus artículos de pluma aguda, convencida y siempre inteligente.

(*) Sugerimos la lectura de la nota publicada en el Nro. 23 de agosto de 2016, de la Revista NH Magazine, editada por HELVECIA en la que Raddy cuenta detalles de su vida personal, profesional y de servicio comunitario.

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