Por considerarlo de interés compartimos la entrevista que mantuvimos con el historiador Javier Correa, la cual fue publicada en nuestra edición papel del pasado viernes 14 de enero.

Javier Correa, Magister en Historia y Memoria, continúa sus investigaciones en este caso sobre el departamento de Colonia, la cual estudia y analiza una serie de estrategias puestas en prácticas por el régimen civil-militar para construir consensos, entre 1973 y 1985, así como la diversidad de respuestas y actitudes periodísticas, políticas y sociales que sirvieron de apoyo al régimen dictatorial. El cónclave militar en Nueva Helvecia, el respaldo desde parte de la sociedad, las destituciones, la JUP a nivel nacional y local. Imperdible entrevista que pone sobre la mesa la realidad departamental en los años de la dictadura.

En el año 2015 el historiador Javier Correa presentó su Tesis para la obtención del grado de Magíster en Historia y Memoria, “Lo hicimos ayer, hoy y lo seguiremos haciendo en todos los puestos que nuestra Patria nos necesite”, es un análisis de las estrategias del gobierno dictatorial uruguayo para ampliar sus bases de apoyo, y sus recepciones periodísticas, políticas y sociales (1973-1980). El estudio estuvo enfocado en la ciudad de Durazno, lo que luego derivó en un libro publicado por la editorial Fin de Siglo. Hoy Correa está abocado a una nueva Tesis apuntando a la historia del departamento de Colonia en los años de la dictadura.

Correa nació en Argentina, Quilmes, es hijo de uruguayos exiliados en el país vecino en los años 70, como tantos otros que tuvieron en el exilio la única forma de subsistencia económica o intentando escapar de la persecusión política e ideológica, en los años más duros de la dictadura.
Es egresado del IPA y ha realizado la Maestría en Historia y Memoria en la Universidad Nacional de La Plata, Argentina, dicta clases en Humanidades, CERP y secundaria, pertenece al SNI (Sistema Nacional de Investigadores) y a la Colectiva de Estudios Interdisciplinarios de Colonia.
Radicado actualmente en Colonia Valdense, Correa cuenta a HELVECIA el porqué de narrar la historia de las pequeñas localidades del interior, y la necesidad de estar físicamente en ellas, tambien la vinculación de su propia historia familiar con sus actuales trabajos.

HACIA EL INTERIOR
Cuando cursábamos el IPA, yo salí de ahí, había un par de profesores que nos estimulaban a dejar de estudiar siempre sobre Montevideo, tratar de hacer trabajos en otros lados, esa era una idea que nos comentaban. Cuando me fui a hacer la maestría a Argentina me propuese tratar de empezar a hacer entrevistas, buscar documentación en Durazno pero lo del pasado reciente llegué por pura casualidad, yo quería dedicarme a la Edad Media en el 2002 cuando estaba terminando mi carrera, o a la geografía, quería hacer la carrera en ciencias, pero me quedó Nacional 4 para el final, sobre Zelmar Michelini y su salida del Partido Colorado y me enganché en ese año. En el 2003, se inició esa maestría en Argentina y una cosa lleva a la otra, me salió una beca y me dediqué a la historia reciente, pero no era algo que yo pensaba que iba para ahí, no era algo previsto.

Existe un vínculo directo entre tus estudios y lo que vivió tu familia, con el exilio a Argentina…
Por supuesto la historia que yo trabajé y lo que estudié en Durazno tiene que ver con mi familia si bien mis padres no estaban, si bien mis padres no estaban allí, el resto de la familia si, es imposible desprenderse de la experiencia propia o cercana.
Mis padres eran maestros en una escuela rural entre Nueva Palmira y Carmelo. Pero la situación tanto política como represiva era cada vez mas dura, -yo tenía un tío que ya había estado preso-, digamos el miedo a ser detenido, crecía cada vez más y la situación económica porque el 72 y 73 aún en democracia hubo una crisis económica importante en los sectores públicos que la sufrieron un montón, los maestros hicieron una huelga bastante grande y dura y Argentina a la vez con el regreso de Perón, lo que llaman la “Primavera Peronista”, que era un lugar distinto y de nuevas oportunidades, no pidieron exilio, se fueron a probar suerte porque acá estaba feo, laboralmente y socialmente.

Y ahora apuntas a tu tesis doctoral, “Proyectos municipales, actitudes sociales, y dictadura civil militar en Uruguay en los departamentos de Durazno y Colonia, 1973-1985.” ¿Por qué Colonia?, ¿Por qué ésta zona?
Cuando terminé la tesis y vino todo esto inesperado a la vez entré a trabajar en Facultad de Humanidades, se abrió el doctorado, gané una beca, después de la maestría se dieron cosas muy rápido y a mí me da la sensación que tenía que buscar otros espacios donde mirar lo mismo para que no quede centrado solo en un lugar, y en principio quería tomar a Montevideo como un espacio local, no hay estudios sobre Montevideo, pero era una locura hacer una tesis, entonces se me ocurrió sumar otro departamento que podía ser cualquiera, pero pensé como en la dictadura lo institucional está muy vinculado al ejército, territorialmente por sus divisiones tenía que ver con las intendencias, con el Ministerio de Transporte, dije bueno voy a elegir uno dentro de la región, que me permita desde Montevideo poder viajar, y yo sabía que en Colonia hay archivos, dije Colonia. Tiene que ver más con no hacer la historia sino mirar estas cuestiones de como la dictadura en esos 12 años que duró buscó legitimarse en dos espacios distintos, institucionales como puede ser la intendencia a cuestiones que tienen que ver más con la cultura, con ese tipo de cosas, digamos que amplíe los lugares donde mirar, tengo dos departamentos y me muevo ahí.

En esa búsqueda seguramente habrás encontrado profuso material en medios de prensa, ¿Estabas al tanto de que en 1973 hubo un cónclave militar acá en Nueva Helvecia, dicho material se puede leer en las páginas de HELVECIA de la época.
Yo en ese momento no lo sabía, no lo tenía tan claro, el primero fue en Rocha, en la fortaleza, después en Nueva Helvecia y en ese año también Paso de los Toros, fueron invitados por primera vez los 19 intendentes que estaban en los cargos aunque las Junta Departamental habían sido disueltas.
En Colonia me parecía interesante porque tenía un intendente, que al igual que el de Durazno, había continuado en el cargo luego del golpe, disolvieron todo pero el presidente les propone seguir, solamente el de Rocha renuncia, el de acá Juan Carlos González Álvarez, blanco más vinculado al Herrerismo, aceptó pero sabía que en setiembre lo habían echado, esos eran los datos que tenía, y me puse a investigar las cuestiones.

¿Cuál era la situación regional? Hay datos de que la interna partidaria incidió en destituciones al más alto nivel, incluso en la propia intendencia de Colonia.
Encontré que la Tesis ha crecido en capítulos porque el año 73 de enero a junio fue democrático, todo funcionando es interesante ver como se articulaban las diferencias interpartidarias incluso dentro del propio Partido Nacional que llevaron a que el intendente fuera denunciado en la justicia civil y luego en la penal, que haya informes del Tribunal de Cuentas en su contra que son lo que lo hacen, en setiembre por más que al principio lo habían mantenido, expulsarlo como al de Maldonado, lo sacan y ponen a un coronel que se llamaba Yamandú Viglietti, eso lo que va haciendo con la mayoría de las intendencias, si había un problema no sabían que hacer y ponían al Jefe de Policía, intervenían, sin un orden muy claro y hay un punto ciego ahí entre esos intendentes que habían sido electos en el 71, eran políticos con representación de sus partidos, pero intendentes que pertenecían al Wilsonismo mientras era perseguido, seguían en el cargo en Uruguay y algunos como el de Rivera o Tacuarembó siguieron hasta 1981, después pasaron al Concejo de Estado, por eso digo que es un punto ciego, porque pertenecían a un partido y es algo interesante de estudiar, difícil porque no hay historia institucional de las intendencias, es difícil incluso saber quienes fueron los intendentes de los departamentos pero a la vez no deja de ser interesante porque parecía que no pero había entre presidente, el ejército y el resto de las Fuerzas Armadas una intención siempre de hacer políticas y reforzar los vínculos con los intendentes: esa fue una de las estrategias de legitimación con los intendentes y las intendencias.

INTERVENCIÓN DE LAS INTENDENCIAS
En el 76 cuando lo echan a Bordaberry se crea un nuevo régimen, ahí, ese 1° de setiembre intervienen todas las intendencias, pero no ponen a militares, ya habían coroneles en 8 departamentos, ponen a 3 más y ahí es lo interesante, ponen a 3 en Durazno, en San José y Flores, sin mucha explicación, se van los 3 blancos y vienen 3 coroneles, por qué no se dice, tratando de buscar una explicación encuentro que la división del Ejército 2 que además de esos 3 departamentos la integran Colonia, Florida y Soriano, ya tenía intendentes militares, toda la División 2 queda con intendentes coroneles, otros 8 departamentos como Montevideo por ejemplo, quedan con intendentes que habían sido electos en el 71, aún con intendencias intervenidas, sin juntas, sin Bordaberry, con marcos distintos, el de Montevideo estuvo hasta el 83 en el cargo, se hizo una carrera desde el 69, fue reelecto en el 71 y estuvo hasta el 83, entonces hay que prestar un poco atención si bien no es muy claro, van y vienen, cuando asume Goyo Álvarez menos Montevideo ponen a 18 coroneles en las intendencias y pasan al de Paysandú, Rivera y Tacuarembó al consejo de estado, pero luego del 82 vuelven políticos a ciertas intendencias.
Los militares y los civiles que seguían el proceso querían meter gente de peso para ganar votos y permitir una transición más afín a sus intereses, se vuelve interesante, Colonia al igual que Durazno después de que nombraron militares no volvió a tener civiles, siempre tuvo militares hasta las elecciones del 84 que ganaron blancos wilsonistas, Bianchi acá en Colonia y Apolo en Durazno.

Hiciste un trabajo interesante de búsqueda en prensa escrita, más allá de eso, has realizado pedidos a diferentes reparticiones del Estado, ¿tuviste algún tipo de devolución?
Lamentablemente hice el pedido en 2018 al Ministerio del Interior para acceder a archivos de la policía, no de Inteligencia, no necesariamente de persecución sino de las comisarías, jefaturas y después de 9 meses de ir y venir me contestaron que no tenían nada de información del 60 al 90 que había pedido de Durazno y Colonia, entonces me quedé sin esa documentación que podía tener a mí que me interesan las posturas y las actitudes ante la dictadura, de apoyo y adhesión o de resistencia y oposición, los archivos policiales son muy interesantes porque te pueden decir que tienen a un grupo de jóvenes que están tirando volantes, incluso en la inauguración de una obra, algo a favor de la dictadura, todos sabemos que en esa multitud se trataba de mandar mensajes, al no poder mirar esos archivos me quedé primero con la duda de si están o no, porque no se sabe, como no están inventariados.

¿Cuál era la postura de los medios de prensa en aquellos años?
Yo me he encontrado que eso si no lo tenía tan claro y es particular, una cantidad de periódicos no solamente en Nueva Helvecia, algunos hasta siguen hoy como La Colonia, Helvecia, Claridad que cerró en Juan Lacaze en el 73, El Eco, y también he tratado de buscar memorias, libros que den cuenta de lo que pasó, tal vez el caso más conocido sea el de Omar Moreira, “Los pata de perro” escrito tiempo después desde su perspectiva.

La prensa tanto Helvecia como La Colonia no se detenían a dar información muy detallada de lo político y represivo, digamos daban una información muy aséptica de lo que pasaba, nada que ver con Claridad que ponía unas tapas y artículos lindantes con la censura, lamentablemente tuvo que cerrar en noviembre del 73 y se pierde un poco eso.

Actualmente te encontrás en plena búsqueda entre los archivos históricos del periódico HELVECIA.
Recién estoy empezando hoy con el año 1975 y por lo menos la información política hasta este punto no es trascendente, no es a lo que se dedicaba el periódico, a los periódicos no hay que pedirles lo que uno quiere sino cual es su lógica, pero por otro lado, lo que estudiaron otros colegas y lo que pude averiguar cruzando fuentes, en Colonia, la educación sobretodo profesores y en menor medida los administrativos, sufrieron fuertemente el avance de la dictadura con los causales de destitución sin motivos legales, bastaba que una persona o un profesor, o que se inventara una carta denunciando para que se le armara un sumario y se lo destituyera, los números son contundentes y uno ve, porque en Durazno pasaba lo mismo, quienes van ocupando esos lugares y también había intencionalidad, como en otros regímenes a nivel mundial que sacar de un lugar a una persona le da posibilidades a otra que en igualdad de condiciones no hubiesen podido. Es un gran lugar donde mirar la dictadura.

Te brinda datos de la situación de su tiempo, incluso hasta entrada ya la democracia.
Desde la obligación de la vestimenta a fines del 73 se impone para el 74 la corbata, la pollera, la distancia entre la nuca y la oreja del pelo de los varones, todo eso que hoy se lo contás a los chiquilines y piensan que les tomas el pelo, hay un proceso autoritario detrás que no empezó ahí pero que se expande y todo profesor sobretodo que molestaba a ciertos sectores de la sociedad sabía que corría peligro y así empiezan las destituciones a mansalva y te vuelvo a repetir casi sin ningún tipo de argumentación válida, por una denuncia o sospecha, el caso de Moreira es paradigmático, pero si a Moreira que era un profesor consolidado, con trayectoria tanto en Nueva Helvecia como en Valdense fue tan fácil destituirlo, imagínate para abajo.
Y eso habría que estudiarlo, yo se que hay colegas que lo quieren estudiar pero se necesitan fuentes también para poder acceder a archivos de liceo, de la policía porque esa información venía pero si no lo dejan mirar es difícil.

Justamente, el profesor Moreira, quien tuvo una sección cultural en nuestras páginas en el año 1975, luego el fue destituido del liceo de Colonia Valdense en el año 1976, ¿Cuál fue la posición del periódico en esa etapa?
A él lo detuvieron el 14 de abril de 1976, estuvo detenido en Nueva Helvecia. En esa experiencia se centra, principalmente, su novela Los pata de perro.
El periódico, en febrero de 1976 se había reestructurado un poco, creado nuevas secciones y anunciaba que mantendría la página cultural, que estaba dirigida por Moreira, y la “De la mujer” (básicamente recetas de cocina), sin embargo, la última vez que se publicó la página cultural fue en la edición del 12 de marzo.
Tras la detención de Moreira y la destitución posterior, no hubo anuncios de HELVECIA al respecto. Como muchas veces se hacía (no solo HELVECIA) el silencio era el mensaje. Esa es otra dimensión del clima dictatorial: el temor a dar una noticia que podía significar, para los gobernantes, una falta en sus disposiciones.

TIEMPOS VIOLENTOS
En aquellos años entra en juego por ejemplo la JUP -Juventud Uruguaya de Pie-, ¿hay datos referentes a estos grupos?

Gabriel Bucheli escribió un libro que estudia estos movimientos estudiantiles de derechas, en Salto por ejemplo hay una gran movilización que viene desde principio de los 60 para tener una sede de la Universidad allá, un reclamo que no era de derecha pero ante la negativa de la universidad se empieza a juntar gente por ese reclamo y a medida que los estudiantes se radicalizan y se polarizan queda, muy loco no, la demanda de tener un Centro de Estudio en manos sobretodo de grupo de jóvenes que le disputaban a los de izquierda como pasaba en todos lados, en el 69 nace la Juventud Salteña de Pie que le llaman para reivindicar con toda una plataforma de derecha, acusando lo que era innegable el peso de los estudiantes de la educación de izquierda en Salto, había un liceo muy grande, Magisterio existían en todas las ciudades del país, era una época efervescente, los gremios tenían elecciones, estaba todo permitido y se medían en esos términos pero con la violencia que se va acrecentando.

Sería este el punto de partida para la diversificación en otros puntos del país
Claro, a este movimiento salteño empiezan a prestar atención otros movimientos de derecha de Montevideo, donde están los fundadores de la JUP, que toman esa idea de Salto y deciden crear la Juventud Uruguaya de Pie y se expanden en los liceos de Montevideo, en las Facultades y en muchos del interior del país como también lo estaba el MLN o el Partido Comunista.

Todos tenían un referente
En todos lados, las elecciones no sabes lo que son en distintas ciudades, las peleas a veces con cánticos, a veces a golpes, la JUP comienza a crecer, a tener un discurso patriótico, artiguista, en eso igual que otros sectores, tal vez de izquierda pero querían algo distinto.

Sin dudas una época efervecente y radical, con una gran fuerza del estudiantado.
Exactamente, y viene de esa forma de disputa de decir bueno Artigas es nuestro, la bandera que es sagrada, por eso se hacían actos de desagravio y la JUP crece, lo que estudió Gabriel Bucheli y otros colegas es que si bien tenían un discurso muy bravo en el interior eran estudiantes que se movilizaban, hacían actos, pero donde están los problemas incluso con tiros, cadenazos es en Montevideo y en algunos en particular, donde había relación con policías y miembros de gobiernos, se dan casos a principios de los 70, pero después con el gobierno de Bordaberry y en la antesala al golpe de estado hay incluso asesinatos que nunca se probaron que hayan sido miembros de la JUP pero que hay dudas muy certeras digamos, es verosímil, nunca se comprobó nada, lo cierto y/o raro tal vez, que la dictadura se afianza en 1974 y la JUP se disuelve, digamos en el momento de apoteosis del proyecto por el que tanto habían apostado.

Ya estábamos en dictadura, fue como decir “misión cumplida”
Puede haber algo así o que la JUP quería ir más allá de lo que iba Bordaberry, la JUP tenía un periódico “Nuevo Amanecer” y otro que le reclamaba a Bordaberry que siga avanzando en el proceso dictatorial y no están a gusto porque veían que había civiles en el Ministerio de Economía, en las intendencias y otros entes, como que no terminaban de sacarse de arriba a los partidos políticos y le empiezan a escribir cartas de editoriales y entonces Bordaberry decide clausurarlos, entonces algunos de la JUP, los que eran más visibles dicen que fueron cerrados por Bordaberry y amenazados por la dictadura poniéndose en un lugar que no corresponde, querían un proceso distinto. Lo de la violencia, Gabriel dice que hay recuerdos y se los asocia pero hay otros grupos que no eran la JUP vinculados a los escuadrones de la muerte, a la liga anticomunista que no tenían un nombre ni una sede, pero eran los que actuaban coordinadamente y vos ves hasta los recuadros de los diarios y ves que iban a pegar, a perseguir personas, pero vuelvo a repetir que en la memoria social quedó como que era la JUP, una cosa que muestran los trabajos, que no es para exculparlos, es decir bueno estaba la JUP y había un montón de grupos más que tenían un discurso muy violento y otros que tenían además prácticas no ya violentas, sino criminales.

¿Qué pasaba en Nueva Helvecia y Colonia Valdense?
Acá en la zona hubo así como un auge de simpatizantes del MLN en el 70, 71 y 72, pero también estaban algunos padres que tenían su APAL en casi todos los liceos y empiezan a autodenominarse “padres demócratas”, asumiendo que ellos eran demócratas y el resto eran de la izquierda, no pasa acá en Colonia pero en Durazno estos padres ocupan los liceos, siendo los mismos que denunciaban a los estudiantes porque se nombraba un director que no les gustaba, que consideraban así.
En Durazno es ilustrativo de la mente de estas personas porque nombran a un profesor de filosofía liberal del Partido Colorado, lo acusan de comunista, iba creciendo tanto ese anticomunismo que no solo los comunistas eran comunistas sino todo el resto, en los periódicos de la iglesia Valdense hay una polémica muy interesante entre jóvenes que hablan del cambio social con visión de izquierda y otros que dicen no y que están de acuerdo con estos movimientos como la JUP, se da un intercambio de cartas, un intercambio epistolar que cada vez va subiendo más de tono, que muestra que hasta en las familias pasaba, algunos se radicalizan para un lado y otros para el otro, y marca la época. En el año 1974 Bordaberry decide clausurar el “Mensajero Valdense” y meter preso al redactor responsable que era el pastor de Colonia Valdense Carlos Delmonte, lo tuvieron detenido en la Jefatura de Colonia sin ninguna argumentación.

Como decías al comienzo hubieron medios de prensa comprometidos, desde donde podían, en la lucha, su propia lucha contra la dictadura.
Algo que me parece muy llamativo fue con Claridad de Juan Lacaze, este medio que era de Norberto Costabel como después en el 85 fue Noticias, en agosto del 73 a Costabel, a Luis Udaquiola que era el redactor de El Eco y al director de Centenario de Cardona los meten presos incomunicados en principio sin explicación, después se sabe y ellos lo contaron que fue porque imprimieron volantes de la CNT que estaba en huelga y que en Montevideo no se podían imprimir, entonces a través de los contactos lograron imprimirlos y distribuirlos, alguien no se cuidó bien o alguien habló, las autoridades se enteraron.
Es algo que también te muestran como se paraban en el Golpe de Estado, vos miras Claridad y si bien tiene un mensaje anti-dictadura no decía algo en voz alta, pero por abajo hacía estas cosas, uno es verdad que no nos dejan mirar un montón de documentos que queremos pero lo que miramos empiezan a aparecer.

Claro, pero también estaban los que aceptaron la publicidad oficial para continuar saliendo.
Si, fueron muchos medios que difundieron la campaña “Póngale el hombro al Uruguay” del 73, la campaña “Yo oriental”, después desde el 75 con la división específica de la dictadura, ahora, para los medios era una publicidad, el otro día discutimos eso en un Congreso, que se hablaba de los publicistas, no es por defenderlos pero siempre creo que hay que ponerse en el lugar y tratar de ser comprensivos, un publicista le decís vendeme tal cosa, ¿qué tenía que hacer, decir que no al que toma las decisiones?, algunos habrán dicho que estaban en contra y otros es mi trabajo y lo hago porque tengo que mantenerme y otros habrán estado contentos, afines.

No debe de haber sido fácil para para los directores de los medios, el decidir si salgo o no con estas publicidades….
Eran las clausuras que en el 73, es increíble, lo vi en Claridad porque ellos daban la información de las clausuras pero ponía lo que había sido el motivo, por ejemplo si un medio, me acuerdo de uno de Cerro Largo porque denuncian al intendente de ese departamento, y Claridad en vez de decir “clausuraron”, decía el motivo, repetían el mensaje pero dándolo como información, es muy fino, tenes que tener, siendo el director, un ida y vuelta con tu comunidad lectora, pero tampoco es inocuo porque miras otro periódico y decían tal medio por tantas ediciones, y era terrible porque explícales a los anunciantes que en enero no salís por tres números, que después en febrero salís dos, van para otro que tenga una constancia mayor.
Costabel en los últimos meses, antes de cerrar insistía con los
altos precios de los insumos, sobre todo el papel, Helvecia también se queja de eso, dijo que se terminó y se dedicó a otra cosa, otros habrán aguantado e hicieron lo que se podía.

Al cierre de la charla Correa remarca la importancia de poder contar con el respaldo de los archivos históricos de la prensa del interior.
Para mí las sociedades tienen que darse cuenta y exigirle a las autoridades que nos gobiernan las importancias que tienen los archivos, el patrimonio, que no solo son para los historiadores, porque después miramos, hacemos la tesis, libro, pero hay, yo me enteré de noticias de todo, es increíble todo lo pasa en el fútbol, como se movía en Helvecia y el interior, había gente que iba, que venía, no solo por un interés político, también la realidad de cada época.
Me ha pasado de ir a juntas locales, de pueblo chico, buscando la fuente original, me dicen que los archivos estaban en un sótano o en un altillo porque como son papeles, se inundaron, o las ratas se los comieron y pasa porque los papeles son papeles, los organismos o lugares como HELVECIA que le dan un lugar seguro yo creo que dimensionan y permiten más allá de nuestro interés, conocer mucho mejor lo que nos rodea.

Por Pablo Cribari – helveciadiario@gmail.com

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