La Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) señala cinco claves que son necesarias para emprender el proceso de transformación digital en Iberoamérica, justo cuando hoy, 24 de enero, se conmemora el Día Internacional de la Educación. Esta efeméride, proclamada por la Unesco desde el año 2019, tiene por lema este año “Cambiar de rumbo, transformar la educación”. 

1. Comprender los conceptos

Cada vez es más común encontrarse con terminología sobre educación y digitalización como ‘educación 4.0’, ‘modelos híbridos’ o la misma ‘transformación digital’, pero ¿qué se entiende realmente por estos conceptos? Tamara Díaz, directora de Educación de la OEI explica que la educación 4.0, implica desarrollar nuevos modelos educativos, apoyados en las tecnologías, para afrontar las demandas de la cuarta revolución industrial, mediada por la digitalización, y otros retos como el cambio climático o las nuevas tendencias laborales.  

Cuando se habla de transformación digital, “se aborda un proceso de adopción de herramientas y métodos digitales que no han tenido este factor en sus actividades principales”, comenta. Por su parte, un modelo híbrido implica un modelo de enseñanza que combina la educación presencial y a distancia, pero “siempre poniendo el foco en la relación alumno-profesor como clave del proceso”, explica Díaz.  

2. Conocer las herramientas 

Toda transformación viene acompañada de herramientas para conseguirla. Es por eso que resulta fundamental conocer las herramientas de que se disponen para abordar la transformación digital educativa, más aún, para ser aplicadas en una región tan vasta y diversa como Iberoamérica. Se parte de la premisa de que, si bien los soportes digitales son primordiales, estos deben estar al servicio del proceso pedagógico y no lo contrario. 

La publicación Herramientas didácticas para el aprendizaje a distanciarealizada por la OEI y la Secretaría de Educación Pública de México, hace un recuento de los principales soportes online offline disponibles y su valor pedagógico, dependiendo de los objetivos de aprendizaje que se busquen; asimismo, presenta algunas estrategias para maximizar su efectividad, por ejemplo, la utilización del ‘proyecto’ como pilar del proceso enseñanza-aprendizaje, así como el uso de estas herramientas adaptadas a los modelos híbridos.  

3. Establecer el modelo 

En el documento Hacia una educación 4.0:10 módulos para la implementación de modelos híbridospublicado en octubre pasado por la OEI y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), se recogen los pilares con los que debe contar este modelo, flexible, y replicable a toda la región, tales como: nuevas pedagogías, equipamiento, contenidos y datos para el seguimiento del alumnado.

En línea con esta perspectiva, el documento Ruta Pedagógica 2030publicado por la OEI en Ecuador, propone una hoja de ruta para consolidar este modelo en ese país de cara al final de la década, de acuerdo con las particularidades del sistema educativo ecuatoriano. 

4. Formar a los docentes 

Los docentes son actores fundamentales de todo el proceso y se debe garantizar su correcta formación en las nuevas competencias que demanda una sociedad hiperdigitalizada como la actual. Así lo ponen de manifiesto los mismos docentes en la publicación Noveles en primera persona. Relatos en tiempos de excepcionalidadun compendio de relatos y reflexiones a cargo de los propios educadores, publicada por la OEI en Uruguay junto a instituciones de ese país, en un momento en el que la incertidumbre, la necesidad de pensar y de ‘pensar-se’ en otros formatos es determinante para los docentes.  

5. Empoderar a los estudiantes 

Por último, los estudiantes son en definitiva el eslabón primordial de la educación. Por ello, “todos los esfuerzos de la transformación digital educativa deben estar alineados en la consecución de ciudadanos comprometidos con sus comunidades, pero al mismo tiempo, con una sociedad interconectada y global”, apunta Mariano Jabonero, secretario general de la OEI. 

La publicación Educar para la ciudadanía global: aportes para el área curricular de Ciudadanía y Desarrollo, lanzada por la OEI y la Universidad de Oporto en Portugal, identifica los puntos clave de la dimensión local y global de las asignaturas relacionadas con Ciudadanía, en línea con las ideas del ‘nuevo contrato social’ que señala la Unesco para la educación pospandemia. 

Así, para la OEI, organismo decano de la cooperación iberoamericana, cambiar de rumbo hoy más necesario que nunca, sobre todo, en medio de la crisis de la pandemia de coronavirus que sigue marcando las profundas brechas digitales que existen en la región. Según cálculos de la organización, costaría entre 8 y 10 años recuperar los aprendizajes perdidos durante el confinamiento con los métodos tradicionales, en una región en la que uno de cada tres habitantes no cuenta con acceso a internet, de acuerdo con datos del BID.  

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