La ciudad de Nueva Helvecia cuenta actualmente con cinco Farmacias habilitadas, algunas de ellas con historia centenaria, pero todas con muchos años instaladas y administradas por vecinos de la localidad, como emprendimientos locales comunitarios.
En este momento, dos de ellas tienen ese carácter -Helvética y Mallarini-, otra tiene dos locales más en Colonia -Abuelita-, mientras que las dos restantes han sido adquiridas por cadenas farmacéuticas, algunas de las cuales cuentan con más de cien locales en todo el país.
Gabriel Pisano, propietario de Farmacia Helvética, manifestó a HELVECIA su preocupación por esta realidad actual, porque significa, no solamente la pérdida de una identidad de décadas, sino ingresar a un sistema de competencia con organizaciones empresariales poderosas, con las consecuentes desventajas.
Pisano dijo que desde hace varios años vienen “luchando cuerpo a cuerpo” las farmacias comunitarias del todo el país (unas 420), con el Centro de Farmacias de Montevideo, en la órbita del Ministerio de Salud, para defender una situación de desventaja de empresas pequeñas, frente a otras de mayor poderío.
Gabriel Pisano señaló que el actual Gobierno derogó un artículo de la Reglamentación del MSP, que ponía límite al número de farmacias comunitarias que podían ser adquiridas por cadenas. “Derogado este artículo, las cadenas salieron a comprar farmacias en todo el país”, dijo.
Considera que esa disposición era una defensa de las pequeñas empresas frente al monopolio que “en definitiva, no le sirve a nadie, ni al consumidor final, ni a los proveedores,  porque son las cadenas las que terminan regulando los precios”.
Pisano lamentó la última adquisición en nuestra ciudad, que fue la histórica Farmacia Mendaña, por parte de la cadena Farmashop.
Ante esta situación, Pisano dijo que “la realidad en nuestra ciudad es que el tablero quedó planteado con mucha incertidumbre, porque a las empresas chicas que quedamos no nos queda mucho margen para poder competir con esos grupos de capitales”.
Agregó que “lo único que nos queda es poder asesorar al vecino y prestar un servicio y no que se crea que solo nos interesa la facturación”
Pisano dijo que las farmacias comunitarias, además de “pelear” por la disposición derogada sobre topes de compra de locales, también busca que no se modifique el cupo de farmacias que se habilita en una localidad, en función de la cantidad de habitantes.
Considera que si se aprobara la disposición que se incluye en la Rendición de Cuentas que está a estudio del Parlamento, que baja la cantidad de habitantes para que se autorice la instalación de farmacias en una ciudad, “se seguirían abriendo farmacias y sería una complicación más para las ya instaladas”.

CERCANÍA
En la nota con HELVECIA, Gabriel Pisano hizo referencia a la ubicación de las farmacias que, en el caso concreto de Nueva Helvecia, están las cinco en la zona céntrica, a relativa poca distancia una de otra.
Dijo que hay una reglamentación que no permite distancia menor a 100 metros entre local y local y, además, que cuando una farmacia se traslada, no puede hacerlo a más de 200 metros del lugar anterior.
Recordó que en Nueva Helvecia, “todas las farmacias son añejas”, instaladas cuando aún la urbanización se limitaba al centro de la ciudad.
Hoy, la urbanización se ha ampliado y está en permanente crecimiento, lo que redunda en que, ahora populosas zonas de la ciudad, carezcan de un servicio tan importante como el que prestan las farmacias.
Sobre este punto, señaló que el MSP no permite a las farmacias instaladas tener una sucursal en otra zona de la localidad.
Dijo que es una reglamentación muy antigua, pero se mantiene vigente.

INCERTIDUMBRE
Consultado sobre la respuesta del público ante la instalación del nuevo local, Pisano dijo a HELVECIA que “ante la apertura de otra farmacia, a los que estamos se nos crea una gran incertidumbre, porque ellos ofrecen amplio stock y diversidad de productos a los que muchas veces nosotros no podemos acceder”.
Señaló que “es inevitable la curiosidad y la “novelería” de la gente” por lo que “se escuchan muchos comentarios”.
“Pero, finalizó expresando, nosotros confiamos en que nuestra clientela nos siga apoyando, porque hemos trabajado todos estos años para que así sea. En servicio, en estar a la orden, en asesorar, en lo que no sabemos averiguarlo y transmitirlo al cliente”.
Pisano espera que “aquellos clientes de la legendaria Farmacia Mendaña puedan encontrar en alguna de las otras farmacias locales, esa calidez y ese asesoramiento que, a veces, las empresas grandes, las cadenas no brindan. Apostamos a eso”.

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