Fue de público conocimiento por publicaciones en redes sociales que hubo un problema con la nadadora coloniense Hanna Arias, la publicación de su padre se difundió en las redes y fue compartida decenas de veces.
Martín Arias, padre la atleta escribió en su Facebook el 20 de febrero: “Luego de un fin de semana de muchas emociones, muchas buena y algunas no tanto hoy con la frente en alto te digo que nunca dejes que nadie te ponga tus limitaciones, tu sos la única que las sabe. Situaciones como las del viernes nunca deberían pasar ni a ti ni a nadie en el siglo de la inclusión y la diversidad está cosas no se pueden permitir Agradezco de tener el apoyo y la energía para pelear por tus derechos y por los de la gente que no los encuentra Por esa gente hoy digo presente y prometo hacer todo lo que este a mi alcance y más para que esto nunca más vuelva a suceder Las leyes y los reglamentos tienen que estar basados en el sentido común y parecen palabras que ya han pasado de moda”, esta publicación fue comentada por muchas personas, una de ellas el propio José Fanetti que dijo: “Viví todo lo sucedido con Hanna y parecía una película de suspenso y a su vez chiste. Cómo puede aprovecharse de una inocente niña, que todos los aprendemos con ella; pujante, tenaz, inocente, hermosa… dando ventajas pero resiliente en el día a día. Se olvidaron de la inclusión y primero la dejaron afuera; luego que compitiera de manera exhibición “bicho raro” y después la trataron como un ser con reglamento convencional que quería que tocara con las dos manos, cuando se sabe que no tiene una. Toda una documental de ironía y falta de sensibilidad.”
Hanna es un gran deportista que ha dado nuestro departamento, destacada gimnasta y nadadora, participante del último Mundial de Paranatación en Tijuana, México, que con solo 12 años ya se destaca, con un gran presente y es una gran promesa a futuro.
Dialogamos con Martín Arias, quien nos contó lo sucedido, con una tranquilidad envidiable y una claridad que lo hace digno de un reconocimiento. El padre de Hanna aclara desde un principio que si bien fue un momento muy tenso y que no hubiese querido vivir, no guarda rencor ni con el cuerpo de jueces ni con la Federación, ya que entiende que simplemente ellos quisieron hacer valer el reglamento, aunque sin utilizar el sentido común.
“Queremos cambiar el reglamento para que no vuelva a suceder”
“Una semana atrás habíamos comenzado con algún problema reglamentario, ya que un nadador para poder participar no puede competir más de dos veces en el año en invierno y Hanna fue al Mundial de México y a Argentina, también nadó en Uruguay. Pensamos que no iba a poder nadar, pero a nivel reglamentario la paranatación no la inhabilita a estar, aunque ya nos dijeron que iba a estar dentro del nuevo reglamento, eso va a ser otra limitante para que no la dejen competir.”
Una vez solucionado este asunto se dio un hecho que entendemos es lamentable, el día viernes en plena competencia y contrario a lo que se venía haciendo, (las descalificaciones se informaban por los parlantes) llamaron a los entrenadores para comunicar la descalificación de Hanna por no hacer un apoyo con las dos manos, cosa que es totalmente imposible. Martín, que es parte de la comisión de inclusión del Club Plaza, acudió junto a una abogada y allí dialogaron sobre esto: “Luego de que lograron entender que lo que estaban pidiendo era hasta discriminatorio quisieron que Hanna nadara pero que no puntuara para su equipo, les expliqué que uno de los incentivos era justamente puntuar y sumar para ayudar a su equipo, que ella no podía apoyar las dos manos pero que hacía apoyo de mano y muñón, en cada giro ella regala 30 centímetros, pero que no le sacaran la posibilidad de competir de igual forma.”
En todo momento Martín se mantuvo calmo y junto a la abogada y entrenadores lograron que tanto el jefe de árbitros como la presidente de la Federación utilizaran el sentido común y dejaran que Hanna siguiera compitiendo como desde hace seis años “hace seis años que Hanna compite, ¿recién se dan cuenta que le falta una mano?” les dijo.
Hanna pudo seguir compitiendo y sumó 8 puntos para su equipo, es una gran deportista a la que se le hizo pasar un incómodo momento a sus escasos 12 años, Martín logró mantener la calma y se merece un reconocimiento aparte, pero, ¿qué haríamos nosotros en su lugar, si a nuestro hijo le hicieran esos planteos?.
Esperamos que desde la Federación se tomen cartas en el asunto y que tanto Hanna como cualquier otro niño no vuelvan a vivir situaciones tan bochornosas como la vivida el lunes en el nacional de piscinas abiertas, que solo empaña un gran torneo y nos aleja de la verdadera inclusión con la que tanto nos llenamos la boca. Como lo dijimos en plena transmisión mientras Hanna estaba en el agua, “todo Colonia es hincha de Hanna, un verdadero ejemplo.”
Foto: Daniela Hernández para HELVECIA.











Que increíble!!! Lo importante fue la tranquilidad del entrenador y el hablar para puntuar el equipo. Ahora, después de 6 años, recién se dieron cuenta. Ayyy!!!
Leo este artículo y no lo puedo creer
Como Rotario aprendemos y demostramos que la inclusión es lo que cambia el mundo y aquí cerquita tenemos un ejemplo de todo lo contrario
Cambiemos el mundo pero primero empezamos por nosotros mismos