Este domingo a las 20.30h. se estrena en el Cine Helvético “Ferrari”, del estadounidense Michael Mann (Fuego contra fuego, Colateral). La película, estrenada en el Festival de Venecia el pasado agosto, nos muestra los problemas personales y profesionales que enfrenta durante el verano de 1957 Enzo Ferrari, fundador de la afamada marca de automóviles. Mientras trata de mantener una doble vida, con un matrimonio desgastado y un hijo ilegítimo, su fábrica se encuentra en una crisis financiera que hace indispensable que La Scuderia resulte victoriosa en una gran carrera de carretera conocida como la Mille Miglia.
El papel principal recae en los hombros de Adam Driver, que a sus cuarenta años interpreta a un Enzo Ferrari de sesenta (aunque quien no conoce este dato no lo nota al ver la película). La actuación de Driver es muy buena, y logra darle vida a un personaje perturbado que ha construido una coraza a su alrededor, y al que el pueblo italiano adora como a un dios. La devoción al automovilismo en general y a Ferrari en particular es explorada también, aunque la película es ante todo un estudio de personaje de Il Commendatore, y Driver lleva a cabo un sobrio trabajo al frente de la cinta.
La esposa de Enzo es Laura Ferrari, interpretada por Penélope Cruz. Laura es tal vez la mayor víctima de las decisiones de su marido, a quien por más sufrimiento que este le cause no logra odiar. El trabajo de la actriz española es muy bueno también, imponiéndose y quedándose en nuestra memoria pese a no tener tanto tiempo de pantalla. Completan el reparto Shailene Woodley, Patrick Dempsey y Gabriel Leone.
Uno de los aspectos más destacables de la cinta es lo bien que se ve. Casi toda la historia ocurre en la ciudad natal de Ferrari, Módena, y la película fue rodada tanto en dicha ciudad como en Brescia, a pocos kilómetros. Pero Michael Mann no solo hace lucir los paisajes y las postales italianas, sino que hace un gran trabajo a la hora de retratar carreras a toda velocidad en autos muy diferentes a los que acostumbramos a ver. Aunque el centro de la historia se encuentra más en las emociones y los conflictos personales, hay que admitir que las carreras se ven y se escuchan muy bien.

Pese a haber sido completamente ignorada en la temporada de premios que acaba de terminar, Ferrari es una película más que interesante. No ofrece una mirada panorámica al recorrido de un hombre, como lo suelen hacer la mayoría de películas biográficas, sino que le saca jugo a un momento específico de su vida. Sin ser compleja y casi sin sobresaltos, pero con un estilo marcado y una historia entretenida, nos ofrece un acercamiento a la trayectoria de un hombre que hizo historia y cuyo legado continúa más firme que nunca.

santiago.perera165@gmail.com

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