La saga Cazafantasmas cumple este 2024 cuarenta años de existencia, y nos trae una nueva entrega que llega este domingo al Cine Helvético. ¿El universo de los Ghostbusters sigue teniendo algo que aportar, o se trata de una simple movida para exprimir a aquellos fanáticos nostálgicos de las películas de los ochenta? Para averiguarlo, es necesario un repaso por una franquicia que, en su momento, supo ser de las más importantes del cine.
El gran responsable de que la saga viera la luz es el canadiense Dan Aykroyd. El comediante, que siempre sintió una fascinación personal por lo paranormal, desarrolló durante años un guión acerca de una sociedad futurista en la que un grupo de especialistas se encargan de atrapar espíritus errantes. Se lo presentó al director Ivan Reitman, quien le sugirió llevar la historia al presente en pos de abaratar costos de producción. Reitman también le presentó a Harold Ramis, quien colaboró en este nuevo guión. El resultado fue el que finalmente vio la luz en forma de comedia con tonos de ciencia ficción el 8 de junio de 1984. Tres investigadores de sucesos paranormales establecen una empresa de “exterminadores” de fantasmas y espíritus en Nueva York, y obtienen un éxito repentino. Aykroyd y Ramis tomaron los papeles de Ray Stantz y Egon Spengler, dos de los Cazafantasmas. Se unió a ellos Bill Murray, quien interpretó al miembro del equipo con más peso en la trama, Peter Venkman. Ernie Hudson encarnó a Winston Zeddemore, quien se une al equipo a la mitad de la película.
Tras su estreno, Los Cazafantasmas fue un éxito inmediato, tanto en público como en crítica. Se convirtió en la comedia más taquillera de la década, y marcó a toda una generación. No se trataba solo de una película, sino de una marca registrada, con un logo reconocible y una canción que llegó rápidamente al número uno de las tablas globales. Era una comedia de la que toda la familia podía disfrutar, con dosis justas de terror y ciencia ficción, y unos efectos especiales muy interesantes para la época.
Cinco años después, en 1989, llegó a los cines Los Cazafantasmas 2, una secuela que repite de forma casi calcada la fórmula de la original, pero que se sentía algo menos aceitada, y que no pudo replicar el éxito avasallante de la primera. De todas formas, “Ghostbusters II” tuvo la mayor recaudación en un fin de semana de estreno en la historia.
Aunque la secuela fue precedida por series animadas, libros, cómics, videojuegos y mucha mercadotecnia, la saga no volvió al cine por casi tres décadas. Aykroyd y Ramis coquetearon durante muchos años con una tercera parte, y llegaron a desarrollar varios guiones. Finalmente, todo parecía dado para que la producción comenzara en 2015, pero las cosas tomaron un giro inesperado cuando Harold Ramis murió en 2014. Columbia Pictures tomó la decisión de reiniciar el universo y volver a contar la historia de los Cazafantasmas con un elenco femenino y en un universo completamente nuevo. Esta nueva película fue un completo fracaso, dio pérdidas de setenta millones de dólares y no tuvo el visto bueno de los fanáticos de la saga original. El público notó que era una entrega de los Cazafantasmas completamente desprovista de alma, hecha solo pensando en explotar una idea ya probada décadas atrás.
Cuando todo parecía dado para que la franquicia se archivara para siempre, se supo que una nueva entrega, esta vez en el universo original y con participaciones del cast de la primera película, se estaba gestando para 2021. El nombre elegido fue Ghostbusters: El legado. La historia de esta tercera parte de la saga se centra en los nietos de Egon Stangler, fallecido recientemente (al igual que Ramis, que lo interpretaba), y de cómo descubren la historia de los cazafantasmas y deben salvar al mundo del mismo espectro que lo amenazó en 1984. El director y guionista de la nueva cinta fue Jason Reitman, el hijo del director de las dos películas originales.
Ghostbusters: El legado es una película interesante, que logra tomar el universo que la saga planteó en los ochenta y traducirlo a un lenguaje mucho más propio de nuestros tiempos, aunque respetando los códigos y criterios ya establecidos. Los nietos de Egon son personajes entretenidos y diferentes a lo que se suele ver en películas así. Son interpretados por Mckenna Grace y Finn Wolfhard (conocido por protagonizar la serie Stranger Things), y los acompañan su madre y un profesor de secundaria, encarnados por Carrie Coon y Paul Rudd.
Tras establecer una historia y una atmósfera propia y muy interesante, la película toma la desacertada decisión de abusar del factor nostálgico, y convertir su tercer acto en una réplica del final de Cazafantasmas de 1984. Claro está que no es ni de cerca tan icónica como lo fueron las dos primeras películas, pero eso no quiere decir que esta sea mala. Simplemente se perdió la oportunidad de marcar su propio camino y demostrar de forma definitiva que la saga tiene futuro y nuevas historias que
ofrecer.
Un buen desempeño en la taquilla y la aprobación general del público hicieron que una nueva secuela comenzara a desarrollarse. Dicha película recibió el título de Ghostbusters: apocalipsis fantasma, y llega al Cine Helvético este domingo 24 de marzo a las 20:30. El elenco es el mismo de la película pasada, con algunos agregados, pero el gran cambio lo encontramos en la silla de director. Reitman sigue asociado a la cinta como guionista, pero el director de esta secuela es Gil Kenan, cuyo mayor antecedente es esa cinta de terror animada llamada Monster House: La casa de los sustos. Si Kenan logra plasmar en esta cuarta entrega de Cazafantasmas la combinación de entretenimiento para todos los públicos y terror bizarro de aquella película, el resultado puede ser uno muy interesante.
Ghostbusters: apocalipsis fantasma vuelve a llevar la saga a donde pertenece: la ciudad de Nueva York. Allí, la familia de Egon Spengler decide instalarse en la estación de los Cazafantasmas para ayudar al equipo original. Cuando el descubrimiento de un antiguo artefacto desata una fuerza maligna, deben unir fuerzas para proteger su hogar y salvar al mundo de una segunda Edad de Hielo.

Espero que en esta entrega la saga encuentre su nuevo rumbo, sabiendo que lo que funcionó en los ochenta no necesariamente funcionará hoy, y que es necesario ofrecer conceptos originales y una historia novedosa para poder tener éxito. Después de todo, las películas de los ochenta no fueron lo que fueron por ser obras maestras, sino por no tener miedo de innovar y ser muy divertidas al hacerlo.

  • Este domingo a las 20.30hs en Cine Helvético

Por Santiago Perera – santiago.perera165@gmail.com

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