El 26 de marzo se conmemora el “Día mundial de prevención del cáncer de cuello uterino” (CCU), una enfermedad prevenible que ocupa el cuarto lugar en incidencia en Uruguay y el mundo.

Según el Registro Nacional del Cáncer de la Comisión Honoraria de Lucha contra el Cáncer además del cuarto en incidencia luego del de mama, colorrecto y pulmón, el CCU es el quinto en mortalidad luego de los mencionados y el cáncer de páncreas. Al año se diagnostican alrededor de 305 nuevos casos y fallecen 136 mujeres por esta enfermedad. Los picos de incidencia por edad son entre los 40 y 45 años y entre los 60 y 65 años.

La principal causa del CCU es la infección por alguno de los 14 genotipos del Virus de Papiloma Humano (VPH), de los 40 que se trasmiten vía sexual, y que se relacionan con el desarrollo de esta enfermedad. Hay otros cofactores como el inicio precoz de las relaciones sexuales, el contar con múltiples compañeros sexuales, tener antecedentes de otras enfermedades de trasmisión sexual, el tabaquismo, la inmunosupresión (VIH, trasplante), entre otros.

Aunque el organismo es capaz de eliminar espontáneamente el VPH, hay casos en los que esto no sucede y, por el contrario, la infección se hace persistente y ocasiona lesiones asintomáticas, precancerosas, que si no se detectan y tratan a tiempo, dan lugar al desarrollo de CCU. Los controles ginecológicos y estudios de tamizaje son de gran importancia para la detección temprana de este proceso evolutivo que puede llegar a demorar más de diez años. La detección a tiempo permite iniciar el tratamiento adecuado e incluso curar este cáncer.

El VPH también puede producir otros cánceres como el de pene, ano, vulva, vagina y orofaríngeo.

Nuestro país se alineó a la estrategia propuesta por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la eliminación del CCU, que se basa en los pilares fundamentales de prevenir, detectar y tratar con un enfoque integral a través de las metas 90-70-90:

  • Vacunar al 90% de las niñas antes de los 15 años,
  • Realizar el tamizaje del 70% de las mujeres a los 35 y 45 años de edad con un test de VPH,
  • Realizar el tratamiento del 90% de las mujeres con resultados positivos en las pruebas de tamizaje (lesiones precursoras y el cáncer de cuello uterino).

La vacunación contra el VPH se recomienda en ambos sexos entre los 11 y 26 años de edad; son dos dosis que se dan en un intervalo de seis meses. La vacunación es gratuita pero no obligatoria; las personas inmunocomprometidas tienen indicaciones particulares a su caso.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí