El título de Campeón del Mundo es algo reservado para muy pocos, no importa la disciplina a la que refiera. En condiciones normales, para un país de tres millones de habitantes lejano a las zonas más desarrolladas del planeta, un concepto tan ambicioso sería un simple sueño. Sin embargo, debido a un fenómeno que obviamos por haber convivido con él durante toda nuestra vida, somos múltiples y orgullosos campeones del mundo en la que es sin duda la disciplina deportiva más extendida en el mundo: el fútbol. Nuestra selección se hizo cuatro veces con un título mundial, y a nivel de clubes, de los nueve equipos en el planeta que cuentan con al menos tres títulos mundiales, dos son uruguayos.
Pero si nos apartamos de ese maravilloso e inexplicable fenómeno que es el fútbol, volvemos a chocarnos con la realidad de que ser los mejores del mundo en algo es imposible. Afortunadamente, a lo largo de nuestra historia han existido algunos locos que se han animado a desafiar la realidad. En 1968 Anselmo Berrondo se coronó como campeón mundial de billar. En 1989 y 2005 el regatista Ricardo Fabini hizo lo propio en mundiales de vela. Pero si hubo un uruguayo que durante un período se impuso como el mejor del mundo en su disciplina, ese fue Gustavo Trelles.
El piloto minuano ganó el campeonato del grupo N del mundial de rally en cuatro ocasiones, en la década del noventa, convirtiéndose en el mayor exponente del automovilismo uruguayo hasta la fecha. Este domingo, en el Cine Helvético, se proyectará Gustavo Trelles: Todo es posible, el documental que cuenta su historia.
Tras varios títulos de rally a nivel nacional y regional, y una participación en la carrera más larga de la historia, en la que dio la vuelta a América del Sur durante más de un mes, Trelles partió a sus veintinueve años a España. Rápidamente se volvió figura del rally también en tierras europeas, y tras cinco títulos en España, pasó a competir en el mundial, el cual acabaría ganando en cuatro años consecutivos: 1996, 1997, 1998 y 1999.
El piloto nunca olvidó sus raíces uruguayas, ya que durante sus gestas contó con apoyo nacional y el seguimiento del periodismo deportivo y los aficionados al automovilismo de nuestro país. Aunque sabemos que la cultura deportiva y los recursos en Uruguay hacen que una hazaña así sea posible solo en sueños, Gustavo Trelles logró poner a su país en el mapa del deporte a nivel mundial, y su legado quedará por siempre en la historia del automovilismo nacional.
Este 2024, veinticinco años después del último campeonato del mundo, Diego Vigoritto, escritor especializado en rally, estrena el documental que narra la gesta de Trelles. El expiloto, que no participó en la producción del largometraje, quedó sumamente conforme con el resultado final, y se ha vinculado mucho a su promoción y difusión. Según Trelles, el documental sirve para que quienes siguieron su carrera la recuerden con orgullo, y para que los más jóvenes y los uruguayos menos fanáticos del deporte puedan valorar lo que se logró. El mensaje es que “nunca hay que bajar los brazos”, y que, aunque a veces parezca que el hecho de ser nacer en este país nos hace empezar unos casilleros más atrás que los demás, con fuerza y empeño podemos cumplir nuestros sueños.

“Gustavo Trelles: Todo es posible” ha sido elogiada también por la prensa especializada, y desde su estreno el jueves 11 de abril, está siendo proyectada en los cines de todo el país. Este domingo a las 20:30 llegará a la pantalla del Cine Helvético, en una gran oportunidad tanto para fanáticos del deporte automotor como para el público en general con ganas de ver un producto hecho por y para uruguayos.

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