Hace ya varios días que transitamos marzo, y ya podemos decir que estamos en el mes de los Premios Oscar. A falta de poco más de una semana para la ceremonia, son cuatro las películas que nos faltan repasar. Siguiendo el orden de estrenos en nuestro país, comenzamos con F1 y Pecadores, seguimos con Una batalla tras otra y Frankenstein y la semana pasada fue el turno de Bugonia y Sueños de trenes. Es el momento hoy de comentar dos nuevas contendientes a llevarse la máxima estatuilla del mundo del cine.
VALOR SENTIMENTAL (DISPONIBLE EN MUBI)
Hablábamos la semana pasada, refiriéndonos a Sueños de trenes, de la tendencia de la academia a nominar películas que antes serían pasadas por alto. Y aunque en esa ocasión no era el caso, vaya si las películas en “lengua extranjera” (cualquiera que no sea inglés) son un ejemplo de ello. Antes era muy difícil ver películas así entre las nominadas a mejor película o cualquier otra de las grandes categorías. Este año, al igual que el año pasado, tenemos dos y, además, desde el precedente de Parasite arrasando en 2020, tienen las mismas chances de ganar que sus competidoras en inglés. Una de las dos películas internacionales nominadas a mejor película este año, y de la que toca hablar hoy, es la noruega Valor Sentimental.
Gustav Borg, un aclamado director de cine, no ha sido el padre más presente en la vida de sus hijas. Tras la muerte de su exesposa y con sus hijas ya adultas, intenta recomponer la relación con su familia mediante la realización de su película más personal.
Valor Sentimental es la sexta película del director noruego Joachim Trier, y la primera desde su salto a la plana internacional tras el éxito de su película anterior: La peor persona del mundo. Desde comienzos de siglo Trier ha estado rodando en tierras escandinavas, escribiendo todos sus guiones junto a su amigo Eskil Vogt, y buscando siempre la tristeza y la melancolía no en los grandes melodramas, sino en la vida de gente normal con problemas normales.
Luego del suceso que fue su película anterior, el director podría haber hecho lo que muchos otros en su situación: desembarcar en Hollywood y tener vía libre para realizar la película que quisiera. Si bien usó su recién adquirido renombre para contar con grandes estrellas en su nueva cinta, como lo son Elle Fanning y Stellan Skarsgård, decidió permanecer en su país y rodar en noruego (aunque hay partes en inglés), y su actriz protagonista es la misma que él mismo dio a conocer al mundo con su película anterior: Renate Reinsve.
Renate debutó en la gran pantalla en el año 2011 en Oslo, 31 de agosto, la segunda película de Joachim Trier, Diez años después volvieron a reunirse, cuando el cineasta la convocó para protagonizar La peor persona del mundo. Gracias a ese papel, con el que ganó el premio a mejor actriz en el Festival de Cannes, pudimos ver su despliegue actoral y su capacidad de robarse toda la atención en una película que ya de por sí es una genialidad. Si bien en esta ocasión la cinta no recae tanto en su interpretación, obtuvo una merecidísima primera nominación al Oscar a mejor actriz.
Valor Sentimental es un drama familiar al estilo escandinavo, donde las relaciones más frías y distantes son algo más común que en nuestra cultura latina. Tal vez sea por eso que llega el final y uno como espectador puede reconocer en ella una muy buena película, pero sienta que hay conflictos que a lo mejor quedaron sin resolver. Aunque sus chances de ganar el premio mayor son algo bajas, es muy probable que gane mejor película internacional, y Stellan Skarsgard pisa fuerte y con mucho merecimiento como actor de reparto. Veremos lo que pueda suceder el 15 de marzo.
MARTY SUPREMO (DISPONIBLE EN CINES)
De las últimas nominadas en estrenarse, tal vez la que más ruido hizo entre el público general haya sido esta, y es que, además de ser protagonizada por el más renombrado actor de la actualidad, el boca a boca fue clave para hacer de esta película el mayor fenómeno cinematográfico en lo que va del año. Hablo de Marty Supremo, que se estrenó el 15 de enero en nuestro país, y es la película más taquillera de las que se han lanzado este año en cines.
Su director es Josh Safdie, quien hasta esta película formaba una dupla creativa junto a su hermano Benny. 2025 fue el año que marcó la separación de la pareja de hermanos, debido a conflictos que no han sido del todo esclarecidos. Tras la separación, cada uno encabezó proyectos diferentes. Benny dirigió La Máquina, que generó expectativa en un comienzo y se fue desinflando, y Josh acaparó la atención tanto de público y crítica con Marty Supremo.
Inspirada libremente en la vida de Marty Reisman, la película cuenta la historia del jugador de tenis de mesa Marty Mauser, y su búsqueda por convertirse en campeón mundial. Leyendo esta sinopsis el espectador puede suponer que se trata de un drama deportivo en el que el protagonista deberá ir pasando instancias hasta convertirse en el mejor del mundo, y cuando en una de las primeras escenas de la película vemos un gran título que dice “Londres”, y luego durante el primer partido “Primera ronda”, todo parece indicar que veremos a Marty recorrer el planeta persiguiendo su sueño durante las dos horas y media de película. La realidad es que no podríamos estar más equivocados.
Los hermanos Safdie (Josh, este caso), tienen un estilo de dirección muy marcado. Sus películas son frenéticas, con un montón de cosas pasando a la vez y, sobre todo, estresantes. Pero, además, Josh es el autor de sus guiones, y sus historias también tienen similitudes. Hay un objetivo a cumplir, un final feliz claro al que cualquier película corriente se dirigiría sin desvíos. Sin embargo, el accionar de los protagonistas y sus cuestionables decisiones los alejan cada vez más de conseguirlo.
Marty Mauser, interpretado por Timothée Chalamet, quiere ser el número uno del mundo, y está dispuesto a todo para conseguirlo. Pero, aunque la frase suene linda, “todo” es realmente “todo”: traicionar, delinquir, y toda una serie de hechos cuestionables que solo logran enterrarlo cada vez más en una especie de arena movediza de desesperación y egocentrismo. Para cuando queremos acordar la película terminó, y el ping-pong apenas estuvo presente en lo que vimos, pero sabemos que acabamos de presenciar una de las mejores películas (e interpretaciones) del año, sin duda.
No sé si Marty Supremo se llevará el Oscar, pero sí que logró sacudir al gran público, y eso no se lo quita nadie.
Por Santiago Perera – santiago.perera165@gmail.com










