En el marco del Día de la Fraternidad Valdense, autoridades departamentales, locales e integrantes de la comunidad se reunieron para inaugurar la nueva ubicación del hito que recuerda la llegada de los primeros colonos en 1857.

Con la presencia de autoridades de la Intendencia de Florida, José Luis Curbelo, secretario general, y Andrea Brugman, secretaria privada; los alcaldes de Colonia Valdense, Fernando Eguiluz, y de La Paz C.P., Walter Miranda; y delegaciones de distintas comunidades valdenses de todo el país, como Colonia Valdense, La Paz C.P., Montevideo, Lascano, Maldonado, Miguelete, Ombúes de Lavalle, Young y Paysandú, además de vecinos e integrantes de la incipiente comunidad valdense en Florida, se llevó a cabo la relocalización y el descubrimiento de un monolito y una placa conmemorativa que rinden homenaje a los 169 años de la presencia valdense en tierras floridenses. La actividad se desarrolló en el marco del Día de la Fraternidad Valdense, fecha que evoca los lazos históricos y comunitarios de la colectividad.

El monumento, que originalmente había sido instalado en el predio de un antiguo inmigrante, fue trasladado a un espacio público de fácil acceso. La placa colocada por la Comuna floridense lleva las firmas del intendente Carlos Enciso y del secretario general José Luis Curbelo, expresando un reconocimiento a la dedicación, el esfuerzo y la tolerancia de los primeros pobladores.

Durante la ceremonia, el pastor Óscar Geymonat destacó el valor del trabajo compartido para la recuperación de la memoria histórica. Al referirse al proceso de articulación entre instituciones y vecinos, el religioso recurrió a una metáfora deportiva y bíblica: «Lo que nosotros hemos ido recogiendo a lo largo de todo este tiempo es justamente testimonio de quienes estuvieron […], de quienes estamos en la carrera y también cuál es el testimonio que llevamos en la mano y que en algún momento tenemos que entregar a quienes siguen».

La jornada contó con testimonios emotivos, como el de Juanita Tourn, quien recordó su asistencia al lugar décadas atrás. «En los cien años de la colonia valdense se puso este monolito. Yo vine en un ómnibus con mi padre y tenía 12 años […]. Soy descendiente de ese Planchón que vino y gracias a él todos nosotros pudimos venir», relató.

Por su parte, Carola Malan, en representación de la Iglesia Valdense de Montevideo, resaltó el rol de la mujer en la conformación de la colonia y la labor a la par de sus familias.

Desde la Intendencia de Florida, el secretario general José Luis Curbelo subrayó la trascendencia de la convocatoria y el significado del espacio relocalizado. «Creo que esta relocalización y este monolito es ni más ni menos que eso, es un testimonio de fraternidad […]. Cada vez que uno pase de aquí en más, va a recordar justamente lo que simboliza como posta en ese camino largo», afirmó la autoridad departamental.

En tanto, el pastor Marcelo Nicolau, en representación de la Mesa Valdense, hizo hincapié en la función pedagógica del monumento y su mensaje para las futuras generaciones. «Los monumentos o un hito como el que hoy estamos inaugurando es como un mojón de memoria. Tiene una función pedagógica, cuando la gente pasa o cuando un niño de la vuelta diga “¿Y eso qué es?”, se generan preguntas y está entonces para que los mayores puedan entregar ese testimonio», expresó.

Asimismo, Nicolau reflexionó sobre las lecturas del pasado: «Siempre la intolerancia y la violencia lo que hace es generar pérdidas: pérdidas de diversidad, pérdidas de oportunidades, pérdidas de enriquecimiento cultural».

La actividad concluyó con el descubrimiento de las placas y el reconocimiento a los vecinos e instituciones que hicieron posible el traslado del monolito, consolidando un espacio de memoria compartida entre las comunidades de Colonia y Florida.

Luego, las delegaciones se reunieron en un salón de la ciudad de Florida, donde compartieron un almuerzo a la canasta.

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