Elisa Galván cambió las montañas por el agua, o mejor dicho, a su actividad le sumó nadar en aguas abiertas, porque parece ser de esas personas que siempre quieren un poco más.
En Nueva Helvecia, tierra de grandes deportistas, únicamente dos personas han completado El Cruce dos veces, esa prueba tan complicada en la cordillera de Los Andes, una es Elisa Galván, nuestra entrevistada, y la otra Joanna García, su amiga, con quien muchas veces entrena y además comparten un lema grabado a fuego “no existe no puedo”.
El fin de semana pasado se desarrolló en Juan Lacaze el primer Desafío del Sauce, organizado por Náutico Sport de Abayubá Rodríguez, y Elisa participó e hizo sus primeras armas en aguas abiertas, una disciplina sumamente difícil que requiere un gran entrenamiento.
Sobre su experiencia nos contó que “lo viví con mucha ansiedad y nerviosismo porque soy nueva en esto de nadar en aguas abiertas, soy nueva en esto de nadar y más en aguas abiertas porque era mi segunda experiencia”. A su vez destacó a la organización porque “estuvo espectacular y a pesar de que el clima y el día no ayudaron uno se sentía tranquilo y cuidado porque había un montón de gente ocupándose de nosotros, acompañándonos en el trayecto”
Elisa Galván nadó en la instancia más corta de las dos que se disputaron. En la otra, por ejemplo, estuvo Eduardo Appoloni, un nadador de aguas abiertas que ha completado pruebas sumamente difíciles, como el Cruce del Río de la Plata hace unos años, desde Colonia del Sacramento hasta Punta Lara, en la República Argentina.
La deportista destacó que fue increíble porque “largamos todos juntos y es distinto al running, te pasan y te tocan las piernas, los brazos, te encontras con cosa en el agua del arroyo, pero me sentí muy cómoda, muy bien, venía entrenando desde hace un tiempo también en el Club Nacional con el entrenador Jorge Gnazzo que está a cargo del plantel y la verdad que como experiencia fue fantástico”.
Sobre la carrera recordó que “a la mitad del recorrido, cuando se levantó viento, se empezó a sentir el ingreso del agua del río, la corriente en contra, y ahí la verdad que fue bastante intenso porque por momentos pataleaba, brazeaba y estaba en el mismo lugar, habían momentos que parecía que iba para atrás”.
Aclaró que, charlando con gente más experimentada en el nado en aguas abiertas, le contaron que fue una carrera muy dura, por eso tuvo bien puesto el nombre de desafío.
Para quienes no se animan o dudan sobre sumarse a este tipo de competencias Elisa nos contó que “tienen que animarse, realmente se puede, con Joa (Joanna García) siempre decimos no existe no puedo, es como un lema que usamos” y agregó que “hay que prepararse, hacer recorridos más cortos, probarse y sentirse seguro, cuando hicimos los cruces siempre dije que los límites se los pone uno mismo”.
El año que viene, aseguró, que estará presente nuevamente en la competencia y que además la hará completa para “sumar un escalón más”.
EDUARDO APPOLONI: “FUE UN CIRCUITO MUY INTERESANTE”
Otro de los competidores de nuestra ciudad que estuvo presente en el desafío fue el nadador Eduardo Appoloni, quien en el 2020 fue noticia en nuestro país debido a que cruzó nadando, con un grupo de personas, el Río de la Plata, uniendo Colonia del Sacramento con Punta Lara, en la República Argentina.
¿Qué nos podes contar sobre la actividad que se desarrolló el fin de semana?
En primer lugar tengo que decir que estoy muy contento porque se volvió a desarrollar una actividad así en el departamento que por lo menos yo no conocía. En aguas abiertas fue un circuito muy interesante y que no se ve comúnmente porque se arrancó en un arroyo y luego se terminó en el Río de la Plata, eso agregándole condimentos extras a la hora del nado.
¿Cuáles son las diferencias entre nadar en un arroyo y un río?
Para que la gente pueda entender, nadar en un arroyo, si bien es un lugar natural, se asemeja mucho a una piscina porque el agua y la corriente son más estables. El condimento que le agrega la unión con el río es que en la desembocadura, debido al viento que había, se generó una corriente muy intensa que puede tenerte varios minutos en el mismo lugar, nadando sin parar, que fue parte de lo que nos pasó ese día.
¿Venías teniendo actividades?
Estuve en algunas travesías durante la última fecha, la pasada fue el cruce a la Isla Gorriti hace algunas semanas. La verdad que estoy muy contento más que nada por lo que les decía anteriormente, por este tipo de eventos en la zona, creo que es una travesía que llegó para quedarse y si bien hay que mejorar algunas cosas año a año irá creciendo.
¿Fue buena la participación de nadadores?
Si claro, no sé decirles la cantidad exacta de personas pero obviamente que el tema climático no ayudó. De todas formas las aguas abiertas tienen mucha gente que las sigue y seguro que compartieron la experiencia en otros lugares para que el próximo año tenga una mejor concurrencia.










