- Impacto al corazón del Mundial: Brasil eliminado. Muy bien por los croatas, especialistas en este tipo de definición. Pero para los espectadores imparciales, Qatar perdió a los artistas del fútbol para mantener a un grupo de picapedreros, sacrificados y entusiastas, pero que poco aportan al espectáculo.
- La alineación de Brasil metía miedo: solo la presencia improvisada de Danilo como marcador de punta por izquierda, que nunca pudo aportar en proyección y desborde, marcó un perfil débil. Puso dos hombres en contención, pero con gran aporte ofensivo (Casemiro y Paquetá) Neymar suelto como enganche y creador; Raphinha y Vinicius Junior por las puntas; y Richarlisson por el medio. Una aplanadora colectiva e individual.
- El dominio de Brasil fue absoluto. En los 90 minutos reglamentarios, no hubo ni una sola acción de gol a favor de los croatas. En cambio hubo dos acciones de Neymar en el primer tiempo que conjuró el guardameta; y siete en el complemento. Brasil no pudo abrir el cerrojo de Croacia y fueron al alargue.
- Recién a los 12 minutos del primer tiempo del alargue llegó Croacia por primera vez, con excelente jugada por izquierda en contragolpe de Bruno Potkovic que escapa a tres, coloca pase al medio a Brozovic que de frente remata alto.
- Ya en los descuentos del primer tiempo del alargue, surgió el genio que es capaz de abrir cualquier defensa: Neymar hizo una doble pared con Rodrygo y Paquetá en el área por el medio, eludió al guardameta y sacó violento disparo alto con poco ángulo para inflar la red.
- El partido parecía liquidado. Croacia acumuló delanteros, pero la pelota la tenía Brasil. Era solo cuidarla y que pasaran los minutos. Pero cuando faltaban 4 minutos para el final, en un inexplicable adelantamiento masivo del ganador, un contragolpe veloz de Mislov Orsic y pase al medio para Bruno Petkovic, en una jugada idéntica al único ataque croata en el partido. Pero esta vez la definición para culminar la jugada fue perfecta, con disparo preciso a la derecha: 1 a 1 y a los penales. No sin antes pasar por una última situación de Casemiro, que sacó potente zurdazo salvado por Dominik Livakovic.
- La clásica técnica de los brasileños, fracasó a la hora de los penales para definir. Es que en una instancia de este tipo, hace falta algo más que saber pegarle a la pelota. Livakovic le atajó el primer remate a Rodrigo y empezó a temblar Brasil ante la posibilidad de quedar eliminado. Luego se sucedieron los remates convertidos, tras el gol inicial de Vlasic: Majer, Casemiro, Modric, Pedro y Orsic. Y llegó la oportunidad de Marquinhos, que estrelló su remate en el caño, abajo, y Brasil quedó eliminado.
- Estuvimos a punto de quedarnos sin representantes de la CONMEBOL en el Mundial. Argentina que fue claramente superior y pareció liquidar el partido a la media hora del complemento, se complicó al final. Un genial pase de Messi para la diagonal y la definición certera de Molina en el primer tiempo; y un segundo gol del propio Messi de penal por falta contra el otro carrilero (Acuña) parecieron liquidar el partido.
- Argentina propuso un esquema táctico “espejo” a Países Bajos: tres hombres en el fondo; dos carrileros bien abiertos y en permanente proyección ofensiva. La diferencia estuvo en que mientras Montiel y Acuña fueron visitas permanentes a la última zona del rival, los carrileros naranjas no pasaron la mitad de la cancha, más preocupados por parar a sus colegas que en crearles complicaciones.
- Para los últimos 12 minutos, Luis van Gaal introdujo un cambio decisivo: sacó a Depay, uno de los delanteros, para darle ingreso a Worth Weghorst, que curiosamente había sido amonestado en el banco de suplentes durante el primer tiempo. En su primera intervención, ante centro de la derecha, conectó cabezazo certero contra el caño derecho, que hizo estéril el vuelo de “Dibu” Martínez.
- El gol cambió los humores del partido. Países Bajos se agrandó; empezó a predominar en pelotas divididas, mientras aumentaba el nerviosismo de Argentina. Scaloni mandó a Pezzella por Romero y la última línea pareció perder seguridad. Pero la defensa se sostenía. El árbitro español, Antonio Mateo, de polémica actuación, concedió 10 minutos de descuentos.
- Cuando transcurría el undécimo minuto de descuentos, una falta innecesaria de Pezzella le dio al rival la oportunidad de un tiro libre al borde del área. Todo el mundo atento al disparo. Numerosa barrera. Uno tendido atrás para el remate rastrero. Y entonces llega el as bajo la manga que tenía van Gaal: en lugar de rematar a la valla directo, Cody Gapko metió una puñalada en forma de pase profundo al borde del área chica y nuevamente Worth Weghorst, controló al borde del área chica y fusiló a Martínez con disparo abajo a la izquierda: 2 a 2 y a los penales.
- El fantasma de la eliminación fresquita de Brasil sobrevoló por todas las mentes. Argentina, además, estaba malhumorado, ofuscado por fallos referiles que entendieron perjudiciales. Países Bajos con el impulso anímico de remontar un 0 a 2 que parecía concluyente. Pero la primera atajada de “Dibu” Martínez ante el disparo del capitán Virgil van Dijk, empezó a cambiar la historia.
- Messi convirtió su penal con maestría y jerarquía y Emiliano Martínez volvió a atajar, esta vez ante remate de Berghuis a media altura contra el caño izquierdo. Nuevamente, como durante el partido, Argentina 2 a 0. Otra vez la clasificación se hacía realidad. Los naranjas convirtieron sus dos remates siguientes y le llegó el turno para definir a Enzo Fernández, que había sido una de las figuras. Pero su disparo bajo a la derecha, se fue afuera y el nerviosismo volvió para la sufrida hinchada argentina en una noche muy compleja. Convirtió Look de Jong y llegó la oportunidad para Lautaro Martínez.
- Lautaro llegó al Mundial como la gran carta de gol de Argentina. Campeón y goleador en Italia, definidor nato, con fuerza y temperamento, estaba pronto para explotar en este Mundial. Llegó el debut ante Arabia Saudita y Lautaro Martínez puso de cara al gol a Messi a los dos minutos. Y después, cuando Argentina ya ganaba 1 a 0, le anularon dos goles por off-side en 8 minutos. Ambas jugadas milimétricas y solo apreciables por la tecnología muy fina del VAR. Después vino la penosa derrota de Argentina y Lautaro se vio algo implicado en esa noche negra.
- Por eso estaban todas las dudas encima de esa instancia decisiva que le caía sobre la cabeza a Lautaro. ¿Sería el héroe que le daba el pase a Semifinales a Argentina? ¿O sucumbiría ante el peso de la responsabilidad y prolongaría la angustia de seguir con los penales? La respuesta fue contundente: disparo violento a media altura contra el caño derecho, inatajable para el gigantesco portero neerlandés Noppert. Y Argentina a semifinales ante Croacia.











