Días atrás abrió sus puertas PUPPE, un espacio gastronómico que como bien lo dice su slogan tiene productos “sabrosamente cool”, esta frase viene acompañada de una estética joven y colorida que han logrado plasmar en un remozado local ubicado en la intersección de German Imhoff y Batlle y Ordoñez – Nueva Helvecia.
PUPPE está a cargo de Fernando Costabel y Andrea Marcoff, quienes tienen una larga experiencia en el rubro; ofrecen chocolates, helados, postres y cafetería, desde HELVECIA podemos afirmar que este nuevo espacio marcará un antes y un después en el sector gastronómico y de servicios, en la región Este del departamento.
HELVECIA dialogó con ambos propietarios y pareja, quienes comparten la pasión por la buena gastronomía y por la vida misma, ella vinculada al sector empresarial -más de 10 años trabajando para una empresa multinacional, como gerente de Recursos Humanos- , y el “chocolatier” de Extrablatt vinculado al rubro también desde hace más de una década.
“Veníamos pensando en este proyecto de chocolatería y heladería desde hace algún tiempo y este año lo pudimos concretar, trajimos una máquina de alta tecnología para poder lograr la calidad en helados que estábamos buscando” expresa Andrea.
Según la empresaria, primero se estudió si este proyecto se unía a la marca Extrablatt, que ya tiene un largo camino recorrido y está impuesta no solo en la zona, sino en todo el país, “y surgió la necesidad de hacer una marca más joven, más divertida, sumarle la parte de pastelería que también era otra cosa que nos interesaba y ahí le fuimos dando forma a la marca PUPPE”.
RELACIÓN DE AÑOS
Costabel dice que esta relación que es empresarial, pero también familiar tiene ya muchos años, la idea es complementar la producción con lo que aporta en lo profesional Andrea “es algo que complementa el negocio, de generar una propuesta nueva, divertida, descontracturada, alineada y desalineada, todo a la vez, es algo que está buscando un nuevo público, un nuevo tipo de experiencias a la hora de hacer degustación”.
Remarca que PUPPE es para todas las edades, “acá tenemos té alemán en hebras, café de especialidad de 85 puntos que se muele en el momento, los sabores de helados más consumidos, que son 12 sabores y otros que van rotando según la época del año, una propuesta de chocolatería distinta, bombonería francesa, algunos bañados y otros no y pastelería fina” y agrega que esto es algo que estaba necesitando la región “que tiene un paladar muy desarrollado, ya sea por las tradiciones europeas, y esto hace que la vara esté muy alta”.
El chocolatier, quien ha incursionado en la heladería, capacitándose en Argentina con un profesional italiano dijo que la expectativa era muy grande “porque ya desde el 2013 que estamos con la otra marca y hemos ido por un camino de excelencia desde el día uno y no hemos bajado para nada ese tipo de calidad y eso ha generado muchísima confianza en los consumidores de diferentes puntos del país”.
PUPPE, LA VACA SUIZA
Andrea disipa nuestras dudas del porqué el nombre PUPPE a este emprendimiento: “Puppe es la vaca, el ícono de la empresa que significa muñeca en suizo-alemán”. Según Marcoff la elección de la vaca se realizó por lo que representa para nuestra región y los productos que derivan de la misma “Y también evocando las tradiciones suizas, allí hay un evento en primavera donde llevan a las vacas a los Alpes a pastar y cuando llega el otoño, con el desálpe o “Alpazug”, los granjeros las visten con flores, con el cencerro, bajan por las laderas y es un evento muy festivo”
Esta vaca, que podemos ver en la marca y en un tótem en la puerta de entrada “se escapa de las laderas suizas y se viste con elementos más contemporáneos, se pone lentes, se pinta, y se adaptará a cada estación en nuestra colonia suiza”.
PARA TODA LA FAMILIA
Costabel destaca el abanico de edades en los clientes de PUPPE la heladería llama a mucha gente joven y a muchas familias con niños, debido a la estética y colores del comercio y por supuesto a la vaca Puppe, a quien se le ve con un inflable de playa y arriba de una tabla de surf , según Costabel “es una locura de verla”, y eso llama mucho a los jóvenes, “pero a su vez es un espacio muy cálido, colorido y amable a la vista y que invita a toda la familia; los padres o abuelos tal vez se van más para el área de chocolatería o pastelería fina; es un lugar donde se pueden sentar distintas personas, con distintos gustos y tener experiencias ricas” manifiesta.
INNOVACIÓN CONSTANTE
La pareja explica que próximamente, la idea es que PUPPE pueda llegar a tener franquicias, “que se pueda replicar este proyecto en otras partes del país o del departamento de Colonia”, pero quieren ir paso a paso.
Otro plus de PUPPE es que está abierto todos los días de 10 a 14 y de 16 a 0hs en verano. Además se incorporará un número de teléfono para que los clientes puedan realizar su pedido y lo retiren rápidamente mediante el mecanismo Take-away, que tanto se usa en Montevideo.
Por lo pronto PUPPE los espera en esta tradicional y concurrida esquina de nuestra ciudad, en un espacio fresco, descontracturado y con un sinfín de exquisiteces para toda la familia.









