Ante la vandalización del mural que se encuentra en uno de los muros de la Plaza de deportes (Luis Dreyer y Sarandí), realizado por la Fundación “Voz de la Mujer”, en memoria y homenaje a nuestra querida neohelvetica Sonia Dovat, la Colectiva Feministas NH manifiesta su indignación y repudio ante lo sucedido.
Vandalizar, según quienes definen el mundo de las palabras, significa “maltratar” o “destruir”. El mural hoy se encuentra dañado por unas manos cobardes que no dudaron en atentar, con la liviandad del anonimato, contra lo que para muchas y muchos es un recordatorio de la figura de Sonia.
Nuestra compañera de todas las horas en las reivindicaciones feministas que no agota su trayectoria simplemente en la consecución de la equidad de género, sino que fue una luchadora social de todas las horas, fundadora de espacios, como la Fundación Voz de la Mujer y creadora de la contención que una mujer intelectual y emocionalmente preparada hace con convicción.
Hoy, ese mural está dañado, con una burla digna de una sociedad que aún le queda mucho por aprender, que atinó a violentar a un movimiento en particular, como el feminista, pero que golpea de lleno al arte de quien intervino el espacio, como también da de lleno a todos los y todas las miembros de la comunidad neohelvética.
En un mundo atravesado por el odio y la individualidad, este acto cobarde fue, es y será, un descargo de intolerancia y frustración, que no estamos dispuestas a aceptar, por la memoria de Sonia y por el presente de las mujeres de nuestra ciudad que aún buscan en su recuerdo la valentía para no desistir en soñar con la construcción de una vida mejor para todas y todos.
Este hecho refuerza nuestra convicción en la lucha feminista por los derechos de todas y todos, sabiendo que queda aún mucho camino por andar.










