Ubicada en pleno Barrio Robert, la Escuela N.º 96 ha crecido acompañando la expansión de la ciudad y consolidándose como un referente educativo en la comunidad. Al frente de su dirección está la maestra Lucía Amonte. La maestra que llegó hace casi veinte años y nunca se fue. “Por elección propia, van a ser veinte años que estoy en esta escuela. Llegué y no me fui nunca más”, dice con una sonrisa.

En sus inicios, la escuela conservaba un perfil más cercano a una institución rural. Con el tiempo, a medida que la ciudad se expandió, fue transformándose en un centro educativo urbano, con un crecimiento sostenido en infraestructura y matrícula. “Cuando entré, la escuela tenía alrededor de 58 o 59 alumnos. Hoy, estamos superando los 85, con familias que llegan de distintas zonas, desde el barrio Retiro hasta el centro de Nueva Helvecia”, explica Amonte.

Una vocación innata desde su bisabuela
La historia de la directora, Lucía Amonte con la Escuela 96 no es solo profesional, sino también personal. Su bisabuela, Sara Belmonte, fue una de las impulsoras de la creación del centro educativo. “Me contaron que mi bisabuela vendía empanadas junto con vecinos del barrio para recaudar fondos hasta que alguien donó el terreno y la escuela pudo construirse”, recuerda.

Amonte proviene de una familia de docentes y aunque intentó tomar otro camino en su juventud, su vocación la llevó de vuelta a la educación. “Empecé estudiando Ciencias Económicas, pero un verano decidí dejar todo y arrancar Magisterio. Fue la mejor decisión de mi vida”, afirma con convicción.

Innovación educativa y crecimiento institucional
Bajo su dirección, la escuela ha implementado diversas iniciativas pedagógicas. “Tenemos talleres de huerta, cocina, arte, música y expresión corporal, que integran los contenidos curriculares de forma innovadora. Cuando los niños tienen una finalidad específica y eligen en qué participar, aprenden con otra disposición”, destaca. La escuela también ha crecido en estructura y oferta educativa. “Este año sumamos un nuevo cargo docente, lo que permite que los niños sean atendidos con más dedicación, y además incorporamos el nivel de tres años”, señala Amonte.

Un proyecto que trasciende: las cintas de los sueños
Uno de los proyectos más emotivos que ha surgido en la Escuela 96 es el de las “Cintas de los Sueños”. Inspirado en una experiencia que Amonte vivió en Portugal, la iniciativa invita a los niños a escribir sus sueños en cintas de colores y colgarlas en un espacio de la escuela. “No imaginamos el impacto que tendría. Ahora se ha expandido a otras escuelas, UTU y liceos del país. Algunas personas han venido de distintos lugares solo para dejar su mensaje”, relata con emoción.

El proyecto no solo fomenta la expresión de los niños, sino que también refuerza el hábito de la escritura. “Nos escribimos cartas con otras escuelas y, a través de esto, los niños practican la redacción con un propósito”, explica.

Las cintas han dado lugar a momentos de gran emotividad. “Algunas personas han venido de otras ciudades solo para dejar su cinta”, cuenta Amonte. “No las leo, pero a veces me piden permiso y me cuentan lo que han escrito. Hay historias muy conmovedoras de sueños cumplir y por cumplir que no puedo relevar”.

La comunidad comprometida
El crecimiento y mantenimiento de la escuela no sería posible sin el apoyo de la comunidad. “Contamos con una Comisión de Fomento pequeña pero muy activa, y las familias siempre están dispuestas a colaborar”, afirma. Gran parte de los fondos para mejoras en la infraestructura provienen de eventos como la Bierfest y la Fiesta del Chocolate. “Con lo recaudado pudimos reparar un aire acondicionado que se rompió con el calor reciente. Administramos la escuela como si fuera nuestra propia casa, siempre previendo imprevistos”, explica.

Amonte no oculta su amor por la escuela. “Vengo feliz a trabajar todos los días. En verano, incluso, la extraño”, confiesa. Su compromiso y pasión han convertido a la Escuela 96 en un lugar de enseñanza, contención y crecimiento, tanto para los niños como para toda la comunidad educativa. 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí