Durante una exposición en el Senado de la República, María de Lima elevó un contundente reclamo en representación de 14 familias de la ciudad de Rosario, en el departamento de Colonia, quienes desde hace años habitan una zona crítica, declarada oficialmente de alto riesgo de inundación. Se trata de un área ubicada junto al arroyo Rosario y tres cañadas, donde conviven niños, adultos mayores y trabajadores que han perdido en repetidas oportunidades sus pertenencias a causa de las crecientes. “La afectación emocional que estas familias sufren no puede ser cuantificada en ningún informe técnico”, expresó De Lima con firmeza.
En 2022, estas familias fueron incluidas en el Programa Avanzar, a través de un convenio entre la Dirección Nacional de Integración Social y Urbana (DINISU) y la Intendencia de Colonia. El plan proponía una solución concreta mediante el realojo en viviendas usadas, con montos estipulados inicialmente en 55 mil dólares, ampliados luego a 60 mil para hogares de mayor tamaño.
Sin embargo, según denunció la legisladora, el proceso se encuentra hoy en una “pausa indefinida” que en lo administrativo parece menor, pero que en la vida real representa seguir viviendo “literalmente con el agua al cuello”.
De acuerdo a los datos aportados por la senadora:
- 3 familias ya tienen boletos de compra vencidos.
- 4 están a punto de vencer en septiembre.
- 4 familias tienen viviendas aprobadas pero aún no han firmado el boleto.
- 2 continúan buscando vivienda.
- 1 enfrenta una grave situación de salud.
A esto se suma que, en marzo de este año, dos inundaciones en una misma semana volvieron a afectar gravemente las viviendas de la zona, demostrando —según De Lima— que el riesgo “no es teórico, sino cotidiano y urgente”.
La senadora subrayó que no se trata de cifras abstractas sino de personas reales: “Niños que duermen con miedo cada vez que llueve, madres y abuelos que rezan por un techo seguro”.
En ese sentido, solicitó ante la cámara alta que el Senado interceda formalmente ante el Ministerio de Vivienda, la DINISU, la Agencia Nacional de Vivienda y la Intendencia de Colonia para que se reactive de forma inmediata el Programa Avanzar en Rosario.
“Lo más grave no es solo la pausa, sino la falta de certezas. La ausencia de una comunicación oficial y de plazos concretos impide que las familias puedan avanzar con la adquisición de viviendas ya identificadas para su realojo”, advirtió.
Finalmente, De Lima fue enfática al afirmar que las soluciones existen y lo que falta es voluntad política. “Aquí no estamos hablando solo del derecho a una vivienda. Estamos hablando de la posibilidad de proyectar un futuro sin miedo. Y no se puede construir un hogar donde lo único que se siembra es miedo”.
La senadora propuso tres medidas concretas: la reactivación inmediata del programa para las 14 familias ya aprobadas, una comunicación oficial urgente con cronograma definido, y el compromiso político de no permitir que ningún proceso validado quede en pausa indefinida.










