Cecilia Abelenda, integrante de la Comisión Directiva de DEMAVAL, conversó con este medio sobre las iniciativas que llevan adelante junto al Municipio de Colonia Valdense con el objetivo de proteger el medio ambiente. Una de las campañas más recientes es la recolección de aceite de cocina usado.
“Nos hemos sumado a esa campaña, que ya existe en varios departamentos. Logramos que nos aprobaran un contenedor para colaborar en la recolección”, señaló.

El contenedor —una tarrina de color azul— está ubicado en la Escuela del Hogar, frente al Municipio, y fue instalado con la aprobación de la alcaldesa saliente, Valeria Dalmás, y el actual alcalde, Fernando Eguiluz. Abelenda explicó que, para desechar el aceite, se debe esperar a que se enfríe, colocarlo en una botella de plástico bien cerrada y depositarla dentro de la tarrina, pidiendo a los vecinos que no viertan el aceite directamente. La organización GAU (Gestión de Aceite Usado) y la empresa Bionexo realizan la recolección una vez al mes.

La iniciativa de DEMAVAL se complementa con un proyecto de estudiantes de séptimo año del Liceo Daniel Armand Ugón, quienes se propusieron recolectar 2.000 litros de aceite en el año. El material se transformará en biodiésel para una camioneta que utilizarán en campañas de promoción del reciclaje.
“Hay que tener en cuenta que cada litro de aceite usado vertido en la tierra o por la pileta de la cocina puede contaminar mil litros de agua”, advirtió Abelenda. El punto de acopio en la Escuela del Hogar está disponible para toda la población, y las familias de los estudiantes pueden llevar también su aceite al liceo.

Más proyectos en defensa del planeta
DEMAVAL trabaja además en la concientización sobre el uso del espumaplast. La Comisión solicita a los comercios sustituir las bandejas de este material por otras de cartón degradable. “No está fácil, porque está muy arraigado”, reconoció Abelenda.
La preocupación es ambiental, ya que el espumaplast puede tardar más de 40 años en degradarse, pero también sanitaria: “Cuando estas bandejitas se someten a calor —por ejemplo, al colocar un trozo de tarta caliente— el material empieza a degradarse inmediatamente y contamina la comida”.

Otra de las acciones de la organización es el reciclaje de pilas. Actualmente, las pilas se almacenan en bidones sellados, pero se analiza la posibilidad de “encapsularlas en bloques de hormigón que puedan utilizarse como bancos o bases de papeleras”. Ya hay algunas instaladas en la Plaza de Deportes, y se prevé colocar más en la Plaza de la Libertad y en la de Bella Unión.

Un consejo final
Abelenda cerró con una recomendación doméstica: “Es importante no reutilizar el aceite de cocina”. Explicó que, cuando el aceite vegetal alcanza los 100 grados, “se desdobla” y su reutilización “no le hace bien al intestino”.

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