El Grupo de Ayuda Animales Valdense (GAAV) se muestra esperanzado ante la posibilidad de una colaboración más estrecha con el Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA). En una reunión realizada en Colonia Valdense, convocada por la presencia del presidente del INBA, Esteban Vieta, la Dra. Marcela Eugster -referente de GAAV- compartió su visión sobre los desafíos y oportunidades en torno a los animales de compañía. En el encuentro también participaron los alcaldes de Colonia Valdense, Fernando Eguiluz; de Nueva Helvecia, Dr. Marcelo Alonso; concejales de ambos municipios y de Juan Lacaze, además de representantes de otras ONG animalistas.

Para la Dra. Eugster, el futuro del bienestar animal se apoya en tres pilares fundamentales: educación, castración y fiscalización. “El Uruguay tiene que tomar conciencia de que esto se vino para quedarse: el tema del bienestar animal”, afirmó.

Las castraciones son la clave para el control poblacional y constituyen un tema prioritario para GAAV. Eugster señaló que, si bien existe una ley de castraciones obligatorias, “eso finalmente no se está cumpliendo porque tampoco hay quien fiscalice”. Recordó que una partida para castraciones gratuitas del gobierno anterior ya se había agotado, lo que detuvo el programa. Pese a ello, GAAV continúa organizando jornadas mensuales de castraciones económicas para perros y gatos.

La veterinaria subrayó que la castración es “fundamental” para reducir la población canina y felina y que, a la larga, permitirá que “esa jauría tarde o temprano desaparezca”. La posibilidad de que el INBA retome las castraciones gratuitas sería un “plus” para llegar a más animales, dado que hay familias que “no pueden pagarlas”. También resaltó la importancia del chipeado, ya que genera en el dueño “responsabilidad y compromiso” con su mascota.

En cuanto a la educación, la Dra. Eugster destacó que se necesita un cambio cultural profundo: “Es fundamental empezar en los niveles de primaria y después secundaria, armar talleres, concientizar”. Según expresó, se trata de “cambiar el chip” y comprender que “los animales son seres sintientes”.

Sobre la fiscalización, consideró que es el “eslabón perdido”. “Siempre nos vemos en la disyuntiva de no saber a dónde ir y cómo denunciar frente al maltrato animal”, señaló. La ausencia de un mecanismo claro para denunciar y sancionar es un problema que, a su entender, el nuevo INBA deberá resolver para que las leyes se apliquen de forma efectiva.

INBA: un cambio de enfoque y un nuevo plan de acción
El Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA) atraviesa un proceso de reestructuración y busca instalar una visión más amplia y descentralizada respecto a lo realizado hasta ahora. En la reunión en Colonia Valdense, que reunió a protectores de animales y autoridades municipales, el presidente del INBA, Esteban Vieta, compartió los desafíos y planes de su nueva gestión.

Vieta, quien asumió el cargo hace apenas una semana, remarcó que el INBA debe tener una “mirada mucho más amplia” y contemplar a toda la sociedad. Reconoció que en el interior el instituto “no está bien visto” y que existen “falencias”, como el problema de los perros sueltos que atacan a animales de granja o muerden a vecinos.

El presidente planteó la necesidad de “hacer trajes a medida” para cada departamento, atendiendo sus particularidades. Mencionó el caso de Rivera, donde la frontera seca con Brasil genera la llegada de perros desde el país vecino, lo que requiere un abordaje distinto. La estrategia incluye rescate, castración, chipeo y adopción.

Uno de los cambios más significativos en discusión es la descentralización del INBA, sacándolo de la órbita del Ministerio de Ganadería. Vieta indicó que esto podría articularse a través de la próxima ley de presupuesto, lo que permitiría al instituto contar con recursos propios y presencia en cada departamento desde enero del próximo año.

Respecto a la fiscalización, el presidente fue categórico: “El ser humano aprende cuando le ponen límites, normas y multas”. Señaló que en 2024 solo se aplicaron tres sanciones en todo el país, mientras que en lo que va de 2025 ya se superaron las quince, además de múltiples advertencias. “Si hiciste mal las cosas, te tienen que sancionar”, resumió.

En Colonia, el INBA ha detenido temporalmente las castraciones a la espera de una nueva partida presupuestal. Según Vieta, los fondos se asignarán priorizando a los departamentos que cumplieron con las metas.

Otro de los ejes es la educación. “Con las castraciones solas no nos da”, dijo Vieta, y anunció la creación de un área social con profesionales que trabajarán en charlas y actividades didácticas en escuelas y comunidades de todo el país para fomentar la tenencia responsable.

Finalmente, sobre las jineteadas, señaló que se resolvió “pararlas para reestructurar las normativas”. Destacó la importancia de proteger tanto a los caballos como a los jinetes, sin desconocer que se trata de una tradición que sostiene a unas 50.000 personas en el país.

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