El propietario del conocido local bailable de Nueva Helvecia y Playa Fomento se refirió al incidente con arma de fuego ocurrido el pasado fin de semana -domingo 26-, y pidió mayor coordinación entre la Policía, las instituciones y los empresarios de la noche. “Antes había más control, ahora falta presencia policial. Con un patrullero en la puerta cambia todo”, dijo De Vega, recordando épocas en que la seguridad nocturna contaba con un servicio policial permanente.
Un nuevo episodio de violencia registrado el pasado fin de semana en el acceso al local bailable Café del Bosque de Nueva Helvecia volvió a encender la alarma entre vecinos, autoridades y comerciantes de la noche. En la madrugada del domingo, alrededor de las 5:30, varios hombres protagonizaron una pelea en la explanada de acceso al local bailable, que terminó con un disparo. Un hombre mayor de edad, con antecedentes penales, resultó herido de bala en una pierna.
Según pudo confirmar HELVECIA, el herido fue trasladado por particulares al hospital local, donde recibió atención médica, pero se negó a presentar denuncia y aseguró no conocer a los autores. La Fiscalía fue notificada y la Policía continúa con las investigaciones, revisando cámaras de seguridad para determinar responsabilidades. Durante la misma madrugada, antes del hecho, el propio Jefe de Policía de Colonia, junto a encargados de zona, había recorrido distintos locales nocturnos de la ciudad, entre ellos Café del Bosque, en el marco de un operativo preventivo de seguridad.
Vecinos del lugar expresaron a HELVECIA su creciente preocupación por los reiterados episodios de violencia que se vienen registrando en las inmediaciones del local bailable. Muchos padres reclamaron mayor presencia policial y controles más firmes durante los fines de semana, señalando que en el lugar se concentran jóvenes de distintas localidades cercanas.
En este contexto, HELVECIA dialogó con el propietario de Café del Bosque, Pablo De Vega, quien brindó su versión de los hechos y habló sin rodeos sobre la inseguridad y los desafíos que enfrenta el rubro nocturno. “El que recibió el tiro tiene antecedentes penales. No hizo la denuncia, y después quiso entrar con un palo de béisbol al boliche”, relató. “Los otros, con los que tuvo el problema, ni siquiera llegaron a entrar. Nosotros no los dejamos pasar. Venían de Ciudad del Plata. No entiendo cómo los dejan pasar en el micro”, agregó.
El empresario subrayó que muchos de estos episodios escapan al control del local: “Es todo un conjunto de cosas que se nos va de las manos. Más de llamar a la Policía no podemos hacer. Ya nos ha pasado que, si actuamos un poquito más fuerte, terminamos con denuncias encima. Hay cosas que nosotros no podemos hacer”.
Controles estrictos
De Vega explicó que los controles dentro del local se cumplen estrictamente. “Los que estaban armados no entraron. Todo pasó afuera, en la puerta de entrada, no adentro del boliche. Nosotros tenemos detectores de metal y personal de seguridad que conoce bien el ambiente. Pero el problema empieza antes, cuando llegan al lugar. Algunos vienen drogados, ‘falopeados mal’, como digo yo, que no sienten nada. Es difícil”. También apuntó a la necesidad de mejorar la coordinación institucional. “La Policía está al tanto de lo que pasa, pero tendría que actuar mejor. Si ya saben que vienen ómnibus desde otras localidades, ¿por qué no se controla en el peaje, o en el 109, antes de que lleguen? Capaz que así evitamos un desastre”.
“Antes existía el servicio 222, con un patrullero fijo afuera del boliche, y eso era buenísimo. Cambiaba todo”, recordó De Vega, quien destacó la presencia de efectivos como el recordado Salvatierra en Fomento, “que se paraba en la puerta con el perro y con eso ya alcanzaba para poner orden”.
De Vega adelantó que el próximo viernes se reunirá con el Jefe de Policía, Crio. Gral. (R) Paulo Adán Costa Fernández, para analizar lo ocurrido y planificar la temporada estival. “Me parece que da para hablar, porque si no trabajamos en conjunto, esto se nos va de las manos. Los gurises van a seguir saliendo, acá o allá. Lo importante es que sea lo más prolijo posible”.
Con más de treinta años en el rubro, De Vega recuerda otras épocas con nostalgia. “Tomar y divertirse siempre existió, eso no cambió. Pero hoy el problema son las drogas, y las drogas malas. Ves gente que sale de la cárcel y a los pocos días ya anda buscando lío, queriendo pelear. Está todo muy complicado. Lo ves acá, lo ves en la escuela, donde hace poco anduvieron a los tiros a las seis de la tarde. Entonces, ¿qué es más grave?”.
Mayor presencia policial
El empresario también destacó la necesidad de acompañamiento real por parte de las autoridades. “Si no ponemos más Policía en la calle, de verdad, que esté donde tiene que estar, esto no mejora. Porque los gurises no van a dejar de salir. Vos cerrás el boliche y pensás que se van a dormir, mentira, van a seguir saliendo. Durante la pandemia fue igual: cerraban los boliches, pero hacían fiestas clandestinas. No había control”. De Vega pidió no cargar siempre la responsabilidad sobre los dueños de locales nocturnos. “Siempre que pasa algo cerca del baile, la culpa es del bolichero, no es justo. Yo este negocio lo tomo como un trabajo, no como diversión. Llevo treinta años en esto, y si no lo hiciera con responsabilidad, no estaría más. Conozco a los padres, a los hijos y a los abuelos de quienes vienen. Todo el mundo tiene mi teléfono”.
Finalmente, se mostró esperanzado en que el diálogo con la Jefatura pueda marcar un nuevo rumbo. “Si todos tiramos para el mismo lado, es más fácil. No se trata de clausurar ni de prohibir, sino de coordinar. Si trabajamos alineados, las cosas pueden funcionar mejor. Necesitamos presencia policial, controles y comunicación. Solo así la noche puede volver a ser un espacio de diversión y no de preocupación”. De Vega manifestó a HELVECIA que Café del Bosque da trabajo a 30 personas en Nueva Helvecia y alrededor de 40 personas en temporada en Playa Fomento, además de los proveedores, músicos, etc.
El próximo viernes, De Vega y las autoridades policiales mantendrán una reunión clave para delinear medidas de cara al 31 de octubre, cuando Café del Bosque inaugurará la temporada con la tradicional Fiesta de Halloween en Playa Fomento. El encuentro será también una instancia decisiva para establecer nuevas estrategias de prevención y coordinación de cara a la temporada estival, en una zona donde la movida nocturna, el turismo y la convivencia ciudadana deberán encontrar equilibrio para que la diversión no se vea opacada por la violencia.
Por Pablo Cribari.











