La obra “Juana de América” nominada a dos premios Florencio: mejor actriz unipersonal Carolina Rodríguez y Mejor texto de autor nacional Pablo Dive se presenta por última vez en el año, en lo que será la despedida del 2025 en el Centro Cultual de Colonia Suiza este sábado 29 a las 20 hs.  

En diálogo con HELVECIA, la actriz Carolina Rodríguez, responsable de interpretar a la legendaria “Juana de América”, explica que el primer impulso fue casi de incredulidad: “Conocía su nombre, algunos poemas que todas y todos leímos en la escuela, como La mancha de humedad, pero sabía muy poco sobre su vida. Cuando empecé a investigar, descubrí a una mujer muchísimo más compleja de lo que imaginamos”.

Rodríguez cuenta que el punto de partida no fue un poema, sino un encuentro abrupto con la verdad: “Me encontré con violencia de género, con la adicción a la morfina y con una mujer muy valiente para su época. Al mismo tiempo, era alguien que seguía escribiendo, que no se abandonó jamás. Esa mezcla de dolor y persistencia me pareció una inspiración. Juana debía regresar al escenario”.

La actriz destaca que la obra evita el morbo y que los aspectos más duros de la vida de Ibarbourou están tratados desde la poesía: “Son temas delicados, pero los abordamos de forma respetuosa y sutil. No se puede contar la vida de Juana sin ellos, porque también la vuelven comprensible, humana. Mostrar su fragilidad nos permite quererla más”.

El espectáculo está dirigido a público desde los 12 años. Rodríguez sostiene que ese detalle no es casual: “Juana escribió para todos: poemas sensuales, otros hogareños, textos para niños, reflexiones sobre la muerte. Eso está en la obra. Es una Juana múltiple, tan luminosa como contradictoria”.

En escena aparecen distintos momentos clave: la niña que canta en Melo, la joven que envía su primer libro a Juan Zorrilla de San Martín para pedir opinión, la escritora coronada como “Juana de América” en el Salón de los Pasos Perdidos, la mujer que padece maltrato y adicción, y la autora madura que escribe desde la soledad.

La actriz cree que el mensaje principal de la obra dialoga con el presente: “Juana se atrevió en una época en la que una mujer no podía escribir lo que ella escribió. Creo que hoy nos diría que dejemos de vivir pendientes de la mirada ajena. Parece algo básico, pero seguimos atrapados en el ‘qué dirán’. Ella me enseñó eso: el no ya lo tenemos; hay que animarse”.

Según Rodríguez, la recepción de la obra es profundamente generacional. Los adolescentes salen con la curiosidad encendida: “Me piden que les recomiende libros. Quieren saber quién era Juana más allá de la escuela”. Mientras tanto, los espectadores mayores se emocionan desde otro lugar: “Dicen que vuelven a su infancia”.

La actriz confiesa que también su propia relación con la poesía cambió gracias a este proceso: “Antes la veía como algo distante, demasiado formal. Ahora puedo ver la belleza en lo simple. Quiero seguir leyendo poesía. Juana me abrió otra puerta”.

El cierre de la obra utiliza música interpretada por la propia actriz. Rodríguez explica que ese detalle no es accesorio: “De niña, a Juana le encantaba cantar. Dejarla cantar en escena es como devolverle algo que quizá perdió en la adultez. Es una bocanada de aire fresco dentro de su historia”.

Antes de despedirse, la actriz reflexiona: “Creo que Juana hubiera agradecido que contáramos su vida completa, sin esconder sus dolores y sin caer en la lástima. Ojalá el público también pueda llevarse un pedacito de ella. Porque Juana no dejó de escribir nunca. Y eso, incluso en la peor soledad, es una forma de esperanza”.

Última función de JUANA: sábado 29 de noviembre a las 20 hs en Centro Cultural Colonia Suiza.

Organiza Club de Leones Colonia Suiza
Info y reservas 099 781 459

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