El viernes 26 de diciembre, como ya es tradicional, el coro Los Cantores de la Colonia Suiza ofreció su Concierto de Fin de Año en el Centro Cultural Colonia Suiza. Esta vez se sumó a la propuesta Tatiana Nieves, quien junto a su padre, Edgardo, presentó un repertorio renovado. Con buena afluencia de público, el anfiteatro volvió a recibir al coro en una velada donde la entrada fue un alimento no perecedero destinado al CADIS.
En conversación con HELVECIA, la directora Sonia Geymonat resumió lo vivido: “Ha sido un cierre de año muy intenso, pero muy lindo. Por suerte tuvimos muchas actuaciones y, sobre el final del año, todo se relaciona con la Navidad. El concierto de hoy lo llamamos así, de fin de año, porque no es solamente un repertorio navideño”.
El espectáculo estuvo dividido en partes bien definidas. En una primera instancia, el coro interpretó cuatro canciones que forman parte de su repertorio habitual, sin vinculación directa con la Navidad. “Son canciones de distintos géneros musicales y que representan a diferentes países: música antigua, música folclórica y tango, que es un poco lo nuestro”, explicó la directora.
Luego, el concierto ofreció un momento especial con la participación de Edgardo Nieves, acompañado por su hija Tatiana, quienes interpretaron cuatro canciones. Finalmente, Los Cantores regresaron al escenario para cerrar la noche con un bloque íntegramente navideño. “Ahí sí es todo música de Navidad, con Edgardo acompañándonos al piano. Son villancicos de distintos países, y con eso cerramos el concierto”.
A lo largo del año, el coro ha mantenido una línea clara en su propuesta musical, fiel a los orígenes de Nueva Helvecia. “Desde el principio apuntamos a las canciones de los inmigrantes, de los países de donde vinieron: Suiza, Francia, Italia. Todo eso está siempre presente en nuestro repertorio”, señaló Geymonat.
Ese trabajo les ha permitido realizar varias actuaciones, incluso fuera del departamento de Colonia. “Hemos ido a Montevideo con ese repertorio y con los trajes tradicionales, que llaman mucho la atención. Para nosotros acá es algo muy común, pero cuando salís del departamento, o incluso a ciudades relativamente cercanas, la gente se sorprende”.
La directora entiende esa sorpresa como algo positivo: “Está bien que así sea, porque es una manera de mostrar las tradiciones. No solo las danzas o los trajes, sino también las canciones que se cantaban, las músicas propias de cada región”. En ese sentido, destaca cómo el coro logra unir distintas expresiones culturales dentro de un mismo conjunto: “Cada región de Suiza tiene sus particularidades, y eso se refleja tanto en la música como en la vestimenta. Todo eso convive dentro del coro”.
Consultada sobre la posibilidad de sumarse al grupo, Geymonat fue clara respecto a los requisitos: “Lo principal es que la persona entone, que tenga afinación”. Los ensayos se realizan todos los martes en el Centro Cultural, institución que les brinda el espacio desde hace años.
El origen del coro se remonta a una etapa muy significativa de su trayectoria docente. “Esto empezó cuando se celebraron los 70 años del Liceo. Yo ya no estaba trabajando allí, pero había dejado grupos muy numerosos, de más de 30 chicos”. Fue entonces cuando pensó en un proyecto posible: convocar a exalumnos de distintos años. “Me pregunté qué proyecto podía presentar, y lo que podía hacer era formar un coro sencillo con exalumnos. Así empezó todo”.
El primer nombre que surgió fue el de Edgardo Nieves. “Fue la primera persona con la que hablé, porque es un referente claro. Quería saber qué opinaba, y a partir de ahí se fue formando el grupo”.
Con el tiempo, algunos integrantes se fueron alejando por cuestiones laborales o de distancia —algunos venían de Montevideo, otros viajaban desde la playa y se hacía difícil—, pero el núcleo se mantuvo. “Ese grupo logró sostenerse, y hoy el coro ya es una tradición”.










