La urgencia por trasladar a la capital a un menor de edad que requería atención especializada tras sufrir una picadura de escorpión se vio interrumpida esta madrugada por un incidente técnico en el Aeropuerto de Artigas.
Sobre las 04:00 horas, una aeronave C-212 “Aviocar” de la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU) iniciaba la carrera de despegue con el paciente a bordo. En ese momento crítico, uno de los motores succionó un ave, situación que obligó a abortar la misión de inmediato.
La tripulación del Escuadrón Aéreo N.º 3 detectó la falla al instante y, priorizando la vida del menor y la seguridad del vuelo, ejecutó los procedimientos de emergencia para detener la aeronave en la pista. Gracias a la rápida reacción y al entrenamiento de los pilotos, la maniobra se realizó con total normalidad y no hubo personas lesionadas.
Tras asegurarse la integridad del paciente, y al quedar la aeronave fuera de servicio para inspección técnica, se activó el protocolo alternativo: el niño fue derivado a un transporte terrestre para continuar su viaje y recibir la asistencia médica necesaria por el cuadro de la picadura.
La Fuerza Aérea destacó que, pese al contratiempo, la “correcta y profesional actuación de la tripulación” evitó un accidente mayor en un contexto de alta presión como lo es un vuelo sanitario.










