En el marco del mes de abril, dedicado a la sensibilización sobre el autismo, la comunidad de Nueva Helvecia fue testigo de una iniciativa cargada de empatía y compromiso social. Alumnos y docentes de 5to año de la Escuela 10 se instalaron en la Plaza de los Fundadores para compartir información vital sobre el Trastorno del Espectro Autista y fomentar una convivencia más inclusiva.
La jornada incluyó un recorrido por diferentes comercios locales, donde los niños explicaron sobre el tema a los vecinos y comerciantes. Las docentes Ana Paula y Daniela destacaron que la propuesta nació de los propios estudiantes, motivados por el deseo de apoyar a sus compañeros que forman parte del espectro. El objetivo central es que la comunidad aprenda a identificar ciertas señales y sepa cómo actuar para facilitar el día a día de las personas con esta condición.
Durante la actividad, se explicó el significado de ciertos elementos que suelen utilizar las personas con TEA, como los collares de girasoles o los auriculares especiales, que se utilizan para mitigar ruidos del ambiente que pueden resultar abrumadores. Las docentes sugirieron acciones simples como ceder el paso en las filas o mantener una actitud comprensiva ante conductas que puedan parecer inusuales.
El autismo no es una enfermedad, es una condición, subrayaron las maestras, utilizando la metáfora de la paleta de colores para explicar que el espectro abarca una enorme variedad de formas de percibir el mundo, sin distinción de edad.
La labor de concientización no se limita a este encuentro. La Escuela 10 ha planificado actividades durante todo abril, que incluyen desde visitas a medios de comunicación locales hasta trabajos internos en el aula. La meta es incluir y que todos los alumnos participen de todas las actividades, construyendo una sociedad donde las diferencias permitan aprender unos de los otros.










