El arribo del nuevo ferry eléctrico de Buquebus para cubrir la ruta entre Colonia del Sacramento y Buenos Aires continúa generando expectativa, aunque los plazos iniciales no se han cumplido. Si bien en un principio se había manejado que la embarcación llegaría a Uruguay durante el primer trimestre de 2026 -e incluso algunos medios señalaron que ya se encontraba en viaje-, el buque aún permanece en el puerto de Risdon, en Tasmania, Australia.

La nave, bautizada “China Zorrilla”, se encuentra en la fase final de pruebas y ajustes en el astillero de Incat, responsable de su construcción. En los últimos días se difundieron imágenes tanto de su interior como de sus ensayos en el agua, mientras que en el mes de marzo recibió la visita de la realeza de Dinamarca, lo que reflejó la relevancia internacional del proyecto. En su publicación la empresa Incat acompaña imágenes con el texto “Las escaleras del gran atrio a bordo de la nave eléctrica de batería más grande del mundo son más que una conexión entre cubiertas, representan la calidad, el cuidado y la artesanía que nuestras tripulaciones han puesto en cada parte de esta nave”.

De acuerdo a reportes de la prensa australiana, el ferry ya superó las pruebas de puerto y actualmente transita una etapa avanzada de ensayos de mar en aguas de Tasmania. Durante estas pruebas alcanzó velocidades de hasta 29 nudos, superando la velocidad de servicio prevista, lo que confirma el buen desempeño de su sistema de propulsión eléctrica compuesto por ocho motores y un banco de baterías de gran escala.

Sin embargo, la demora en su partida responde a la complejidad del proceso de puesta a punto, especialmente por tratarse del ferry eléctrico más grande del mundo. Los técnicos trabajan en el ajuste fino del software que administra la energía de sus baterías —con una capacidad cercana a los 40 MWh— para garantizar un funcionamiento seguro y eficiente, evitando riesgos de sobrecalentamiento.

A esto se suma la logística de su traslado, ya que el buque no viajará por sus propios medios sino a bordo de un barco de carga pesada, lo que requiere coordinar con precisión el final de las pruebas y certificaciones. Este operativo, cuyo costo ronda los seis millones de dólares, también ha incidido en el corrimiento de los plazos.

En cuanto a sus características, el China Zorrilla incorporará innovaciones destacadas, como una tienda libre de impuestos de más de 2.000 metros cuadrados -una de las más grandes en su tipo- y un sistema de seguridad con capacidad superior al máximo de pasajeros permitido.

Si las pruebas concluyen en los próximos días y la embarcación parte desde Australia a comienzos de mayo, el traslado hacia el Río de la Plata demandará algo más de 30 días. En ese escenario, su llegada a la región podría concretarse durante el mes de junio, marcando un hito para el transporte fluvial entre Uruguay y Argentina y posicionando a Buquebus a la vanguardia en materia de movilidad sustentable.

Ubicación actual del China Zorrilla.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí