La joven de 22 años, Licenciada de Comunicación de la Universidad de Montevideo, obtuvo el primer lugar en la categoría universitaria del certamen nacional “Puente Chino”. Su premio será un viaje a China, país cuya lengua y cultura estudia desde hace varios años.
Lo que comenzó como una simple curiosidad por conocer otras culturas terminó convirtiéndose en una pasión. En conversación con HELVECIA. Chiara Wilson, oriunda de Colonia Valdense, se impuso en la final uruguaya del concurso internacional “Puente Chino”, una competencia que evalúa conocimientos del idioma mandarín, cultura general y habilidades artísticas.
A sus 22 años, Chiara Wilson logró un objetivo que se había propuesto hace tiempo. Tras obtener el segundo puesto en la edición anterior, este año regresó al concurso “Puente Chino” con una meta clara: alcanzar el primer lugar. Y lo consiguió.
“Sentí muchísima felicidad y mucho orgullo. Era una meta personal que tenía desde el año pasado y haberla logrado fue un alivio y un honor enorme”, expresó.
Su vínculo con el idioma chino comenzó cuando dejó Colonia Valdense para radicarse en Montevideo. Apasionada por los idiomas y por conocer otras culturas, descubrió una academia que ofrecía cursos de chino y decidió probar suerte.
“Siempre fui muy curiosa y me interesó conocer experiencias distintas a las mías. Aprender chino me pareció una forma de acercarme a una cultura completamente diferente”, recordó.
El camino no estuvo exento de dificultades. Según explicó, uno de los mayores desafíos fue aprender los tonos característicos del idioma.
“El chino tiene cinco tonos y una misma palabra puede significar cosas completamente distintas según cómo se pronuncie. Eso fue muy difícil porque en español no existen esos sonidos”, señaló.
Además del idioma, lo que más la atrae de China es su historia milenaria y sus tradiciones. “La historia china me parece fascinante. Venimos de un país relativamente joven y encontrarse con una civilización que tiene miles de años de trayectoria es algo impresionante. También me interesa mucho la cultura del té y todos sus rituales”, comentó.
Cuando comunicó a su familia que quería estudiar chino, la reacción inicial fue de sorpresa. “Me preguntaban qué tenía que ver China con Uruguay o conmigo. Pero siempre me alentaron a aprender y a ser curiosa, así que me apoyaron desde el primer momento”, relató.
La final nacional del concurso reunió a estudiantes de distintos niveles y puso a prueba tanto el dominio del idioma como el conocimiento cultural y la capacidad artística de los participantes.
Para Wilson, el momento más desafiante fue el discurso oral frente a cientos de espectadores. “Estás hablando en un idioma que no es el tuyo, con dificultades de pronunciación importantes y frente a más de 200 personas. Eso genera mucha presión”, explicó.
Sin embargo, reconoció que lo que más nervios le provocó fue la prueba artística. En su caso eligió realizar una pintura tradicional china: la cabeza de un caballo, acompañada de una breve explicación vinculada al Año del Caballo.
Uno de los recuerdos más emotivos que se llevó de la jornada fue el apoyo de sus compañeros de estudio.
“Desde el año pasado me estuvieron alentando muchísimo. Cuando anunciaron que había ganado, vinieron todos a abrazarme. Creo que es un momento que nunca voy a olvidar”.
Como ganadora de la categoría universitaria, Wilson tendrá la oportunidad de viajar a China durante el mes de agosto junto a representantes de otros países.
Aunque todavía desconoce el itinerario definitivo, ya tiene claro cuál será una de sus primeras actividades. “Quiero subir a la Muralla China. Desde que empecé a estudiar el idioma es una de mis metas personales”, afirmó.
Más allá de la experiencia turística, considera que el viaje será una oportunidad para profundizar el conocimiento de una sociedad que viene estudiando desde hace años. “Estoy muy emocionada por conocer de primera mano la cultura y la realidad china”, señaló.
Wilson también destacó la importancia de fortalecer los vínculos entre ambos países. Actualmente colabora enseñando chino a estudiantes principiantes y aspira a seguir promoviendo el intercambio cultural.
“Me gustaría ayudar a que más uruguayos conozcan China y que más chinos conozcan Uruguay”, sostuvo. Al momento de definir qué ha significado el idioma chino en su vida, la joven no dudó: “Ha sido una oportunidad para conectar con personas, culturas y experiencias que de otra manera nunca habría conocido”.









