Hace un año, HELVECIA daba a conocer la historia de Michael Barreto Errecarte, un joven neohelvético que con apenas 20 años había alcanzado un logro poco habitual: convertirse en encargado habilitado de seguridad privada, una responsabilidad que generalmente está vinculada a personas con una extensa trayectoria en el ámbito policial o militar.
Hoy, un año después, Michael continúa avanzando en su carrera y sumando nuevas herramientas dentro de un área donde la capacitación permanente resulta fundamental. “La nota del año pasado me ayudó muchísimo a poder darme a conocer en el ambiente de la seguridad, así que siempre voy a estar muy agradecido con ustedes”, expresó.
Durante este tiempo, su crecimiento profesional no se detuvo. Recientemente obtuvo una nueva habilitación otorgada por DIGEFE, órgano estatal encargado de fiscalizar la seguridad privada en Uruguay, que le permite desempeñarse como Capacitador o Instructor Técnico en Seguridad Privada.
Para alcanzar esta nueva instancia debió cumplir con distintos requisitos y evaluaciones, logrando la habilitación para dictar tres materias fundamentales dentro de la formación de futuros trabajadores del sector: Seguridad, Legislación Profesional en Seguridad Privada y Normas de Conducta del Guardia. De esta manera, Michael suma a su habilitación como encargado en seguridad privada una nueva responsabilidad vinculada a la formación y capacitación de otros integrantes del rubro.
Formación y especialización constante
El camino recorrido durante este último año estuvo marcado por una fuerte apuesta a la educación. Actualmente cuenta con más de 2.000 horas de formación especializada, acumuladas a través de aproximadamente 32 cursos, capacitaciones y certificaciones en diferentes áreas vinculadas a la seguridad.
Entre las formaciones más destacadas se encuentran la especialización como Jefe de Operaciones de Seguridad, herramientas de análisis de riesgo, planificación y gestión de seguridad, además de estudios en criminología y otras áreas relacionadas con la seguridad operativa. También incorporó conocimientos en administración, obteniendo la formación como Técnico Analista en Administración de Empresas en ALDEY, entendiendo que la seguridad moderna también requiere herramientas de organización y gestión.
Otro aspecto fundamental fue su preparación para asumir el rol docente. Obtuvo la certificación de “Formador de Formadores” en la Universidad Nebrija de España, complementando esta formación con cursos docentes realizados a través de INEFOP y capacitaciones vinculadas a derechos humanos.
En el área tecnológica realizó cursos vinculados a seguridad informática, protección de la información y gestión de redes mediante instituciones como AGESIC y UTEC, comprendiendo que la seguridad actual también involucra el manejo responsable de datos y sistemas digitales. Además, incorporó conocimientos en gestión de emergencias a través de capacitaciones junto al SINAE y la OPS, con formación en sistemas de comando de incidentes, simulaciones, simulacros, primeros auxilios y planificación hospitalaria ante emergencias.
El desafío de estudiar en México
Como parte de su búsqueda permanente de superación, Michael actualmente enfrenta un nuevo desafío académico: cursar la Licenciatura en Seguridad Pública en la Universidad Internacional IEXE de México.
La elección de estudiar en el exterior responde a la intención de conocer nuevas metodologías y estrategias aplicadas en países que enfrentan escenarios de seguridad más complejos. “México afronta un perfil delictivo mucho más alto que Uruguay, por eso sus técnicas, estrategias y herramientas de seguridad tienen un desarrollo diferente. Mi objetivo es aprender de esas experiencias y traer todo aquello que pueda ser útil y adaptable a nuestra realidad”, explicó.
Para acceder a esta carrera debió superar una prueba de admisión y realizar distintos trámites para poder concretar el ingreso. En ese proceso destaca especialmente el respaldo recibido por la empresa SST Seguridad y Tecnología, donde actualmente se desempeña como encargado de turno.
“Desde el primer momento confiaron en mi vocación y me dieron un enorme apoyo institucional para poder avanzar en este proyecto. Es muy importante contar con personas y una empresa que acompañen este tipo de desafíos”, señaló.
Una vocación acompañada por quienes estuvieron desde el comienzo
Michael también quiso destacar a quienes fueron parte fundamental de este camino. “Quiero agradecer especialmente a mi madre, Carina Errecarte, por todo el apoyo y acompañamiento durante mi carrera, y también a Damián Galarza, quien ha sido una persona muy importante en este proceso y siempre estuvo presente impulsándome a seguir creciendo”.
Con una mirada puesta en el futuro, Michael continúa construyendo una carrera basada en la capacitación, la disciplina y la profesionalización de un sector cada vez más necesario.
“Creo que la seguridad, siendo algo primordial para la sociedad, debe brindarse con la calidad que corresponde, y esa calidad viene del conocimiento técnico, de la preparación y de la mejora continua”, concluyó.










