Según el informe publicado por Uruguay XXI, las solicitudes de exportación de bienes desde Uruguay, incluyendo las operaciones realizadas desde plataformas de zonas francas, alcanzaron los US$ 1.307 millones durante el pasado mes de junio de 2026. Esta cifra representa una contracción interanual del 4% en comparación con el mismo mes del año anterior. Pese a este freno mensual, el balance del primer semestre conserva signo positivo, totalizando US$ 6.585 millones y un incremento del 1% frente al tramo enero-junio de 2025.
El comportamiento del mes estuvo fuertemente condicionado por trayectorias divergentes entre los principales rubros del agro y la industria forestal. Mientras que sectores tradicionales como la carne vacuna y la celulosa mantuvieron un rol dinamizador, el complejo sojero experimentó un severo ajuste a la baja debido a mermas productivas en la presente zafra.
Desempeño sectorial y principales productos
La carne bovina se consolidó una vez más como el principal motor de la canasta exportadora uruguaya, sumando ventas por US$ 251 millones en junio, lo que implica un incremento del 11% en términos interanuales. Este desempeño estuvo respaldado por la firmeza de los precios internacionales, que promediaron los US$ 8.300 por tonelada, compensando de forma holgada una reducción del 8% en el volumen físico faenado y enviado al exterior.
En segundo lugar se ubicó la celulosa, cuyas colocaciones alcanzaron los US$ 240 millones, logrando expandirse un 4% interanual. Por el contrario, la soja ocupó el tercer escalón pero exhibió una drástica caída del 53% respecto a junio de 2025, facturando US$ 157 millones; un retroceso explicado fundamentalmente por menores rendimientos agrícolas y una contracción en el área sembrada.
Entre los comportamientos más expansivos del mes destacó el ganado en pie, cuyas ventas se dispararon un 75% hasta alcanzar los US$ 88 millones, marcando su mejor registro mensual en lo que va del año 2026. Los productos lácteos completaron las primeras cinco posiciones con un sólido incremento del 8%, totalizando US$ 72 millones.
Análisis de destinos internacionales
En materia de mercados, China retuvo el liderazgo de la tabla general al demandar bienes uruguayos por US$ 294 millones, capturando el 22% del total exportado. Sin embargo, el gigante asiático sufrió un desplome interanual del 42%, afectado por menores compras de soja y carne.
Brasil se posicionó como el segundo destino con US$ 179 millones y una expansión del 5%, sostenido por una estructura exportadora diversificada donde sobresalieron los vehículos (US$ 40 millones), plásticos y lácteos. La Unión Europea completó el podio con US$ 175 millones (+20%), impulsada principalmente por la fuerte tracción de la celulosa (+40%), la cual logró amortiguar la caída del 19% observada en los embarques de carne vacuna hacia ese bloque.
Por su parte, Estados Unidos mostró un crecimiento del 33% al demandar US$ 168 millones, apalancado por un incremento del 44% en las compras de carne vacuna ante la baja oferta interna de ese país. Finalmente, Turquía cerró el circuito principal con US$ 89 millones y un salto del 91%, empujado casi en su totalidad por la fuerte corriente de ganado en pie y celulosa.
Primeros impactos del Acuerdo Mercosur – Unión Europea
El monitoreo conjunto de la Comisión Europea y la Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCE) constató los primeros ingresos formales de bienes agrícolas uruguayos beneficiados por el acuerdo comercial. En junio se registraron despachos de cítricos hacia Países Bajos y España por 165,3 toneladas, caquis por 67,2 toneladas y 40 toneladas de semillas. Paralelamente, las solicitudes de cuotas arancelarias estuvieron lideradas por la carne bovina (5.054 toneladas), el arroz (4.167 toneladas) y la miel (908 toneladas).
España: un socio estratégico integral
El informe de Uruguay XXI dedica su apartado central a analizar las relaciones bilaterales con España, un actor clave en el esquema de inserción europea de Uruguay. En el comercio de bienes, la península ibérica representó el 9% de las exportaciones uruguayas a la Unión Europea en 2025, situándose como el cuarto socio comercial del bloque. Aunque las ventas generales de bienes experimentaron una corrección a la baja del 20% (US$ 162 millones) por menores flujos de celulosa, la carne bovina se posicionó como el principal producto exportado hacia dicho mercado, alcanzando los US$ 46 millones.
No obstante, el verdadero peso estratégico de España radica en su liderazgo absoluto en materia de Inversión Extranjera Directa (IED). Las empresas españolas concentran un stock de inversión de US$ 7.740 millones, lo que representa el 17% del total de la IED radicada en el país, ubicándose en la primera posición histórica.
Estas inversiones se localizan de manera prioritaria en el sector industrial —con un marcado acento en energías renovables y eólica— y en el sector de servicios globales de alto valor añadido, tales como finanzas, tecnologías financieras (fintech) y consultoría empresarial.
A marzo de 2026, el registro de Uruguay XXI reporta 120 empresas de capitales españoles activas en el territorio nacional, las cuales sostienen de forma directa aproximadamente 7.500 puestos de trabajo. El tejido corporativo está integrado por grandes firmas de relevancia global como Banco Santander, BBVA, Prosegur, Mapfre, Grupo Codere, Disa y Elecnor, consolidando una alianza económica estructural y de largo plazo










