La duodécima edición de la Fiesta Nacional del Chocolate se celebrará el próximo domingo 12 de julio con una propuesta ampliada que incluirá cuatro escenarios, cerca de un centenar de emprendedores, nuevas áreas gastronómicas, actividades por el Día del Padre y una ciudad vestida de lana gracias a la participación de escuelas, hogares y vecinos.
Nueva Helvecia ultima los detalles para recibir una nueva edición de la Fiesta Nacional del Chocolate, un evento que año tras año consolida su crecimiento y que ya se transformó en uno de los principales atractivos turísticos del invierno uruguayo. Para esta duodécima edición, el Municipio apuesta a una celebración más amplia, con mayor infraestructura, nuevos espacios y una fuerte participación de la comunidad.
En conversación con HELVECIA, el alcalde Dr. Marcelo Alonso destacó que la fiesta nació en 2013 y que, especialmente tras la pandemia, experimentó un crecimiento sostenido. “La gente encontró en esta fiesta un lugar singular, con características distintas a cualquier otra del país. No hay otra celebración igual. El chocolate es el gran convocante, pero detrás hay un enorme trabajo de instituciones, emprendedores, empresas, artistas y vecinos que le ponen muchísimo amor”, señaló.
Las expectativas son muy altas. Según explicó el alcalde, la capacidad de alojamientos y emprendimientos turísticos de Nueva Helvecia y localidades cercanas ya se encuentra prácticamente completa, lo que anticipa una importante llegada de visitantes durante el fin de semana.
Si bien Alonso considera que la Bierfest continúa siendo la fiesta tradicional más emblemática de la ciudad por su historia y trayectoria, entiende que la Fiesta Nacional del Chocolate ha logrado construir una identidad propia. “Aquí la convocatoria gira en torno al chocolate, la gastronomía típica y la producción local. Se suman los quesos, el fondue, los postres tradicionales y una oferta muy variada que convierte a la fiesta en una experiencia diferente”, afirmó.
La magnitud del evento también se refleja en su organización. Se estima que participarán cerca de un centenar de emprendedores y que, entre instituciones, empresas, artistas, servicios y voluntarios, unas 800 personas estarán trabajando para recibir al público.
Uno de los aspectos más destacados será la ampliación de la infraestructura. Este año la fiesta contará con cuatro escenarios funcionando simultáneamente, nuevas carpas temáticas y una reorganización de los espacios para mejorar la circulación del público.
Entre las novedades figura una carpa exclusiva para productores de quesos -sobre calle Berna-, otra destinada a alfajoreros y una importante ampliación del mercado artesanal. También crecerá la oferta gastronómica, donde podrán encontrarse platos tradicionales como chucrut con salchichas, fondue de queso, fondue de chocolate, arroz con leche preparado en el momento, paella, strogonoff, queso fundido y numerosas propuestas elaboradas por instituciones locales.
Como ya es tradición, unas 8.000 porciones de chocolate caliente serán elaboradas y comercializadas por instituciones educativas y sociales de la ciudad. El vaso tendrá un costo de 120 pesos, de los cuales 50 pesos quedarán íntegramente para cada institución participante, constituyendo un importante ingreso económico para escuelas y organizaciones comunitarias.
Otra incorporación será la venta de chocolate caliente para personas diabéticas y productos aptos para celíacos, una propuesta que busca ampliar la accesibilidad del evento y atender una demanda planteada por los propios visitantes.
Además, el Municipio trabaja junto a UTE en la habilitación de un nuevo punto doble de carga para vehículos eléctricos, atendiendo el creciente número de turistas que llegan en este tipo de automóviles, el mismo -como ya informara HELVECIA-, está ubicado en calle Daniel Soullier y Avda. Batlle y Ordoñez.
La secretaria del alcalde, Laura Echarte, destacó por su parte el fuerte componente comunitario que caracteriza a la fiesta. Este año el principal elemento decorativo serán cientos de pompones de lana confeccionados por alumnos de todas las escuelas de Nueva Helvecia, hogares de ancianos, instituciones sociales y vecinos. “Queríamos algo que no solo decorara la ciudad, sino que involucrara a toda la comunidad. Entregamos lana a las escuelas y los niños comenzaron a trabajar con muchísimo entusiasmo. También participan hogares de ancianos e instituciones sociales. La idea es que toda la ciudad se vista de invierno”, explicó.
Los pompones adornarán árboles, columnas y distintos espacios públicos de la plaza principal. Además, se invitó a comerciantes y vecinos a decorar sus locales y viviendas con sus propias creaciones, reforzando el sentido de pertenencia e identidad que caracteriza al evento.
Echarte adelantó además que, una vez finalizada la fiesta, las decoraciones podrán regresar a las escuelas para seguir ornamentando los centros educativos durante el resto del invierno.
La organización también prevé mejoras en los servicios para el público. Se instalarán alrededor de 50 baños químicos distribuidos estratégicamente, además de nuevos módulos de baños inclusivos y de mayor comodidad para personas mayores, familias y visitantes con necesidades especiales.
Como la celebración coincide con el Día del Padre, se instalará un espacio especialmente dedicado a esa fecha, donde las familias podrán tomarse fotografías, realizar actividades recreativas y llevarse un recuerdo de la jornada.
Finalmente, Marcelo Alonso realizó una invitación a toda la comunidad para colaborar con el éxito de la fiesta. Solicitó a los vecinos próximos al centro que, en la medida de lo posible, retiren sus vehículos de la vía pública para facilitar el estacionamiento de los visitantes.
“Si el tiempo acompaña, todo indica que viviremos una jornada extraordinaria. Queremos que quienes lleguen a Nueva Helvecia disfruten del día más dulce del año y se lleven el mejor recuerdo de nuestra ciudad”, concluyó.











