El acto oficial contó con la participación de autoridades municipales, delegaciones escolares y diversas instituciones locales. Durante la oratoria se destacó la evolución histórica de los derechos ciudadanos y se compartieron relatos sobre los festejos de 1830.

En la mañana de este sábado 18 de julio se llevó a cabo, en la Plaza de la Libertad, el acto patriótico central en conmemoración del 196.º aniversario de la Jura de la Constitución de la República Oriental del Uruguay. La actividad contó con la presencia del alcalde Fernando Eguiluz, integrantes del Concejo Municipal, la Comisión de Cultura, delegaciones con abanderados y cuadros de honor de la Escuela N.º 26 y del Liceo DAU, representantes de las fuerzas vivas locales y público en general.

Al inicio de la parte protocolar, el alcalde Fernando Eguiluz tomó la palabra para dirigirse a los presentes, saludando en primer término a “las instituciones que nos acompañan y, especialmente, a los niños y jóvenes que están con nosotros, que son el futuro de nuestro país”. El gobernante local enfatizó que “tenemos que sembrar en ellos la importancia de los actos patrios” y expresó su agradecimiento a la Comisión de Cultura por el “trabajo arduo que están haciendo” en la organización de este tipo de eventos comunitarios.

Durante su intervención, Eguiluz explicó el motivo por el cual solo se encontraba izado el Pabellón Nacional en la plaza. “Hoy de mañana nos encontramos con la sorpresa de que faltaba una de las piolas de la otra bandera, entonces tuvimos que colocar solo la bandera patria”, señaló el alcalde, quien pidió disculpas a los asistentes por el inconveniente. Posteriormente, recordó la relevancia de la fecha patria, indicando que “un 18 de julio de 1830 se juraba la primera Constitución de nuestra República Oriental del Uruguay y se consolidaba lo que es hoy nuestro país”.

Tras las palabras del alcalde, la conducción del acto continuó bajo la coordinación de la Comisión de Cultura. Desde la organización se hizo hincapié en la necesidad de no permitir que imprevistos afecten el desarrollo de los homenajes públicos. “Es importante respetar los protocolos, pero creo que también es importante no dejar que el accionar de uno o unos nos frene y dejemos de hacer lo que tenemos que hacer porque hay gente que no entiende lo que es vivir en sociedad”, se manifestó de manera oficial antes de dar paso a las disertaciones principales.

Análisis histórico y evolución de derechos
La parte central de la oratoria estuvo a cargo de la profesora de Historia del Liceo DAU, Carolina Celio, y de Leticia Bomio, maestra e integrante de la Asociación de Adultos Mayores. En su intervención, Celio repasó el significado del 18 de julio de 1830 como el comienzo de la organización institucional del país a través de un marco legal.

“Aquella primera Constitución fue también el reflejo de su tiempo. Aunque representó un enorme avance para el país recientemente independizado, reconocía derechos solo para una parte de la población”, expuso la docente. En este sentido, puntualizó que “las mujeres, las personas esclavizadas, los pueblos indígenas y gran parte de los sectores populares quedaban excluidos de la participación política y del ejercicio de la ciudadanía”.

Asimismo, la profesora de Historia resaltó que la democracia constituye una “construcción permanente” y enumeró las sucesivas reformas constitucionales y leyes complementarias que ampliaron las garantías en el Uruguay, mencionando la abolición de la esclavitud en el siglo XIX, la aprobación del voto femenino, ejercido por primera vez en una elección nacional en 1938, la Ley de Educación y las normativas destinadas a proteger a niños, adolescentes, personas mayores y personas con discapacidad.

“Desde esta querida comunidad de Colonia Valdense, reconocida por su historia de trabajo, educación, solidaridad y participación ciudadana, esta conmemoración adquiere un significado especial”, concluyó Celio, asociando los valores locales con el fortalecimiento democrático.

Estampas de la vida cotidiana de 1830
Por su parte, Leticia Gómez agradeció la invitación a participar en representación de las instituciones de la localidad y dio lectura a una serie de fragmentos del libro Vida cotidiana del Uruguay de hace 200 años, del abogado, historiador y escritor uruguayo Enrique Méndez Vives. Los relatos seleccionados ilustraron las celebraciones populares en la Plaza Matriz de Montevideo tras la jura de la primera Constitución.

A través de estos textos se describió que, aunque los festejos oficiales estaban previstos para tres días, “el pueblo triplicó el plazo con un entusiasmo creciente”, obligando a la policía a emitir ordenanzas para regular el tránsito de carretas y caballos. También se rememoraron las salvas de cañón, los arcos de triunfo de madera, los desfiles con los trajes de gala del cortejo de Juan Antonio Lavalleja, las funciones teatrales y las populares acrobacias y piruetas realizadas en la plaza por personajes de la época, como el equilibrista Cherini.

El acto culminó con el retiro de los pabellones patrios portados por los alumnos de la Escuela N.º 26 y del Liceo DAU, acompañados por delegaciones de diversas organizaciones locales, como la Familia Piamontesa, el Grupo Crear, la Asociación de Adultos Mayores, la Asociación Uruguaya de la Rosa, Filial Valdense, y el Museo del Trabajo Agrícola, consolidando una nueva jornada de recordación cívica en la localidad.

Finalmente, las delegaciones con ofrendas florales se dirigieron a la Plazoleta Artigas para depositarlas al pie del busto del prócer.

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