Con una sala colmada de público, Colonia Valdense fue escenario este viernes del conversatorio “Memorias de fe y resistencia”, una actividad organizada para reconocer la trayectoria del pastor Carlos Delmonte con motivo de sus 90 años. La jornada reunió a referentes del ámbito académico, religioso y social, además de vecinos que compartieron testimonios sobre la huella que dejó el homenajeado en distintas comunidades.
El encuentro se desarrolló en el salón de actos de la Mesa Valdense y estuvo marcado por un clima de cercanía, reflexión y gratitud, poniendo en valor una vida dedicada al servicio pastoral, el compromiso ecuménico y la defensa de los valores de la fe.
Promovido por personas que compartieron con Carlos Delmonte espacios de trabajo, reflexión y compromiso, el conversatorio contó con las exposiciones del sociólogo Néstor Da Costa, la profesora Juanita Bertinat, el historiador Gerardo Caetano y el pastor Oscar Geymonat. Cada uno abordó distintos aspectos de la vida y el legado del homenajeado, mientras que el público también tuvo la oportunidad de intervenir, aportando recuerdos y vivencias personales.
Durante la actividad se repasó el camino pastoral de Delmonte, que lo llevó a desempeñar su ministerio en Jacinto Aráuz, en la provincia argentina de La Pampa, y posteriormente en Montevideo, Rocha, Colonia Valdense y Ombúes de Lavalle. También se destacó su formación teológica en Buenos Aires, Roma y Suiza, país donde conoció a Elisabeth, su compañera de vida, cuya memoria estuvo presente en numerosos pasajes del encuentro.
Lejos de un homenaje solemne, la actividad se caracterizó por la sencillez y la calidez, en sintonía con la personalidad del pastor. El conversatorio se transformó en un espacio de reconocimiento colectivo, donde se puso de manifiesto la influencia que Delmonte ejerció a lo largo de décadas desde el ministerio, el diálogo ecuménico y el compromiso con la comunidad.
El cierre estuvo marcado por un profundo sentimiento de gratitud. Entre aplausos, testimonios y palabras de afecto, los presentes coincidieron en destacar el legado humano y espiritual de Carlos Delmonte, agradeciendo a Dios por su vida y por el testimonio que continúa inspirando a generaciones dentro y fuera de la Iglesia Evangélica Valdense.










