Luego de las intensas tormentas registradas días atrás, vecinos de las viviendas de COVITEC, ubicadas en calle Las Rosas, a metros del liceo de Nueva Helvecia, volvieron a poner de manifiesto una problemática que, según aseguran, se arrastra desde hace una década: el avance de una cañada que atraviesa uno de los bordes del complejo y que, con el paso del tiempo, ha ido erosionando el terreno y acercándose a las viviendas.
Carolina Morales, vecina del complejo, explicó que las familias vienen reclamando desde hace años una intervención que permita contener el avance del agua. “Nosotros hace 10 años que vivimos acá. Estuvimos cuatro años en obra y siempre hemos pedido lo mismo: el tema de entubar el cañadón o hacer un muro de contención, porque la verdad que el agua se lo ha llevado bastante”, señaló.
En ese sector del cañadón viven ocho familias, que aseguran haber planteado la situación ante distintas autoridades municipales y departamentales. Morales sostuvo que, pese a los contactos mantenidos durante los últimos años, nunca recibieron una respuesta concreta.
Los vecinos también han solicitado tareas de limpieza y la incorporación de relleno para recuperar el terreno perdido. “Hemos pedido que lo limpien porque hay un montón de cañas y la respuesta siempre es negativa. Hemos pedido relleno y tampoco hemos tenido respuesta de ningun tipo”, afirmó.
Ante la falta de una solución, las propias familias han asumido parte de los trabajos para intentar contener la erosión. Según explicaron, han conseguido relleno por sus propios medios y lo han colocado en los sectores más afectados, afrontando los costos de esas tareas.
El agua de una amplia zona confluye en el cañadón
Uno de los principales reclamos de los vecinos está relacionado con el volumen de agua que recibe el cañadón. Si bien reconocen que el terreno donde se encuentra es privado, sostienen que por allí desembocan aguas pluviales provenientes de una extensa zona de Nueva Helvecia. “Sí, el agua viene desde la Batlle y Ordóñez, viene todo del Liceo, viene de todas las calles acá vecinas, terminan todas en este cañadón”, explicó Morales.
Los vecinos entienden que esta situación debería ser considerada al momento de buscar una solución, debido a que el cañadón recibe el escurrimiento de aguas de distintos puntos de la zona y no solamente de las propias viviendas.
Reclaman una solución definitiva
Johnny Meyer, otro de los vecinos del complejo, señaló que las familias vienen planteando el problema prácticamente desde que fueron adjudicadas las viviendas. “Estamos hace 10 años acá viviendo, más los cuatro años de obra. Y hemos hablado con todas las autoridades, han venido de Obras, desde la Intendencia, los intendentes, los futuros intendentes, cuando se vienen las elecciones que aparecen”, relató.
Según Meyer, la respuesta recibida en reiteradas oportunidades ha sido que se trata de un predio privado y que, por ese motivo, no se puede intervenir. Los vecinos consideran que se necesita una intervención permanente para evitar que el agua continúe erosionando el terreno.
Entre las alternativas que manejan, mencionaron la posibilidad de colocar postes y chapas para contener el relleno, como una solución de bajo costo que podría ayudar a frenar el avance del agua.
“Con eso vamos solucionando, por lo menos, que la calle no se coma toda”, explicó Mayer, quien destacó además que uno de los propios vecinos consigue relleno de obras particulares que, de otro modo, no tendrían dónde depositarlo.
El complejo de viviendas de COVITEC está integrado por 29 familias. Los vecinos estiman que actualmente viven allí entre 90 y 100 personas. Para ellos, el deterioro provocado por el agua constituye una preocupación creciente y reclaman que, más allá de las soluciones provisorias que han aplicado por cuenta propia, se estudie una intervención definitiva que permita preservar el terreno y brindar mayor seguridad a las viviendas.











